29 de mayo de 2026
ENFRENTAMIENTO
Kicillof apuntó contra Milei por el abandono de Chapadmalal y reclamó al municipio un diálogo serio por Punta Mogotes
El gobernador bonaerense repudió la gestión nacional de la Unidad Turística, advirtió sobre el riesgo de que se convierta en un "negocio inmobiliario" y exigió a la intendencia de Mar del Plata que abandone la vía judicial para avanzar en una transición ordenada del complejo costero.

Desde Mar del Plata, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó duras críticas hacia la administración nacional que encabeza Javier Milei por la situación de la Unidad Turística Chapadmalal, al tiempo que envió un fuerte mensaje político al municipio de General Pueyrredón respecto al futuro del Complejo Punta Mogotes. El mandatario bonaerense combinó la denuncia sobre el desmantelamiento del turismo social con un llamado a la cordura institucional para resolver los traspasos de competencias sin caer en disputas judiciales.
Al abordar la situación de Chapadmalal, Kicillof no ahorró calificativos para describir la política del Gobierno nacional sobre este emblemático complejo de hoteles estatales. “Con respecto al complejo, la unidad turística de Chapadmalal, una vergüenza lo que está haciendo Milei. Me parece que marcha como ha hecho con todo; a un negocio inmobiliario, ni siquiera sé si es un negocio turístico. Vaya a saber qué quieren hacer, vendérselo a quién, hacer un negocio privado, no han dicho nada”, sentenció el gobernador. En su argumentación, alertó principalmente sobre el impacto social y laboral de esta parálisis, manifestando su “absoluto repudio” ante la pérdida de puestos de trabajo que afecta de manera directa a la región.
Frente a lo que definió como un escenario de abandono por parte de la Nación, el mandatario provincial propuso formalmente que la provincia de Buenos Aires asuma la gestión de las instalaciones para evitar su deterioro definitivo. “Hemos dicho también ahí que si el Gobierno Nacional, por su ineptitud, por su desinterés, no se puede ocupar de algo que es un patrimonio de Mar del Plata, de la provincia Buenos Aires, de la historia argentina, es patrimonio cultural. Si no se puede ocupar, bueno, charlemos de cómo nos lo transfieren y vemos cómo hacemos para conservar la fuente de trabajo para ponerlo a funcionar”, planteó Kicillof, abriendo la puerta a una modernización consensuada pero rechazando de plano una lógica de privatización o desguace: “Si me dicen hay que cambiarlo, hay que modernizarlo, dispuesto a discutir lo que sea, pero me parece que la onda viene de demolición y destrucción”. En ese sentido, ratificó el compromiso de su gestión con el sostenimiento de los Juegos Bonaerenses y Evita como motores de la actividad económica local en temporada baja.
Por otra parte, el gobernador se refirió en términos específicos al conflicto en torno al Complejo Punta Mogotes, donde la Provincia mantiene una administración compartida y se encuentra debatiendo el traspaso definitivo hacia la órbita municipal. Kicillof se mostró predispuesto a que el predio vuelva a la administración de Mar del Plata, pero enfatizó que el proceso exige una planificación técnica y legal rigurosa que actualmente se ve obstaculizada por la postura del intendente local. “Estamos en un momento donde esa transición hay que hacerla de manera seria y ordenada, es decir, hay contratos firmados por lo que es el organismo, hay por supuesto compromisos, se viene la temporada”, explicó, tras recordar que la Provincia ya financió y lanzó un concurso de proyectos urbanísticos junto al Colegio de Arquitectos marplatense.
El punto de mayor tensión política se centró en la ausencia de las autoridades municipales en las mesas de trabajo convocadas por el Ministerio de Producción bonaerense. Kicillof recordó de forma explícita la reciente postal del ministro Augusto Costa frente a las “sillas vacías” que debían ocupar los funcionarios de la comuna. “Me parece que prefieren judicializar, por lo menos por el momento, volvemos a insistir, ¿por qué no vienen y se sientan? Así vemos para que esto se haga de manera compartida y podamos llegar, no a hacer una especie de disputa de soberanía, una cosa que me parece que es bastante infantil, sino ver cómo hacemos seriamente para que no termine siendo de administración municipal en una transición que nadie había encarado”, reprochó con dureza.
Por último, el titular del Ejecutivo provincial reiteró la convocatoria al diálogo e instó a la comuna marplatense a deponer la confrontación en los tribunales para integrarse a la confección de los nuevos pliegos de licitación, los cuales, por razones de plazos legales, deben tramitarse bajo el organismo mixto vigente. "La verdad es que es todo sentido común. Me tiene un poco preocupado que no estén dispuestos a sentarse. Me parece que mucho hablar por ahí, decir, provocar, pero bueno, ¿por qué no vienen y nos sentamos? Y hablamos las cosas y las resolvemos. Esa es la disposición de la Provincia de Buenos Aires", concluyó el gobernador, dejando la pelota en el terreno municipal para destrabar el futuro de uno de los sectores costeros más importantes de la ciudad.