La Tecla Mar del Plata
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El gobernador Axel Kicillof llegará este viernes a Mar del Plata para encabezar el cierre del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, un encuentro que se desarrolla desde el jueves y que reúne a sindicatos, cámaras empresarias, cooperativas y funcionarios provinciales en torno al debate sobre producción y empleo. El encuentro también se inscribe en la estrategia política de Kicillof de reforzar su vínculo con el movimiento obrero y los sectores productivos bonaerenses de cara al 2027.
El congreso es organizado por el Ministerio de Trabajo de la Provincia, a cargo de Walter Correa, en conjunto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), y se inscribe en una estrategia del Ejecutivo bonaerense para fortalecer su vínculo con el movimiento obrero y los sectores productivos en un contexto económico complejo. El acto de clausura tendrá lugar en el Hotel 13 de Julio a partir de las 15, donde el mandatario bonaerense será la figura central de una jornada que concentrará la atención política y sindical de la provincia.
Durante las dos jornadas, el evento convocó a representantes de las tres centrales sindicales —CGT, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores— junto a dirigentes de cámaras empresarias como UIPBA, ADIMRA y FEBA, además de cooperativas, áreas laborales de distintas provincias, referentes sociales y organismos internacionales como la OIT y la OEI.
Uno de los ejes centrales del encuentro es el debate sobre la articulación entre trabajo, producción y desarrollo, con una agenda que busca posicionar la discusión en clave federal y con foco en la generación de empleo formal.
En la segunda jornada se desarrollará el panel “El diálogo social como herramienta estratégica para construir trabajo digno”, donde participarán referentes sindicales y empresariales, en un esquema de diálogo multisectorial promovido por la Provincia.
Además, está prevista la realización de la primera sesión del Consejo Bonaerense del Trabajo, un ámbito que reúne a representantes de los 135 municipios, cámaras empresarias y organizaciones sindicales.
En ese punto aparece una de las incógnitas políticas de la jornada: la presencia de un representante de la ciudad como anfitriona. En Mar del Plata, donde el desempleo es uno de los más altos del país, todavía no está confirmado si habrá participación formal del Municipio o si se repetirá un escenario de ausencia institucional, como ocurrió en instancias previas de mesas de trabajo vinculadas a Punta Mogotes. La definición no es menor, ya que la conformación del Consejo también se lee en clave política y territorial.
La presencia de Kicillof en Mar del Plata también tendrá un fuerte impacto político. No solo por la centralidad del acto de cierre, sino por el contexto interno del peronismo bonaerense y las tensiones que persisten dentro del peronismo tanto a nivel provincial como local.
En la ciudad, la visita del gobernador será seguida de cerca por distintos sectores políticos, en especial por el rol —o la eventual ausencia— de dirigentes locales en una actividad que tendrá una fuerte carga simbólica. En un distrito atravesado por altos niveles de desempleo, la agenda laboral también adquiere una dimensión territorial concreta.
Con ese marco, el cierre del Congreso no será solo la conclusión de un encuentro sectorial, sino también una señal política del gobernador hacia el mundo del trabajo y hacia el tablero interno del peronismo en la recta hacia 2027.