La Tecla Mar del Plata
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Una prueba de sangre experimental, pensada para buscar señales de cáncer en personas sin síntomas, permitió diagnosticar la enfermedad en 173 de 35.878 adultos de 50 años o más. El trabajo, PATHFINDER 2, se hizo en 32 centros de Estados Unidos y Canadá, con participación de Mayo Clinic, y se publicó en Nature Medicine.
El análisis identificó señales vinculadas a 17 grandes grupos de cáncer, que reúnen 81 tipos de tumores según sus características microscópicas, entre ellos pulmón, mama, colon, recto y ovario. La mayoría de esos tumores no tiene un control de detección de rutina: el 72,8% de los casos hallados correspondía a enfermedades sin programa recomendado, como algunos cánceres de páncreas y de riñón.
La técnica no busca un solo tumor. Examina fragmentos de ADN que las células liberan a la sangre y busca patrones de metilación, cambios químicos que funcionan como una huella. Si el resultado es positivo, estima la zona probable del cuerpo de donde vendría la señal para orientar estudios posteriores: imágenes, endoscopias o biopsias. No confirma el diagnóstico ni identifica el órgano por sí sola.
En el análisis principal, sobre 32.007 participantes con un año de seguimiento, 287 tuvieron resultado positivo y 173 fueron diagnosticados con cáncer. El valor predictivo positivo fue de 60,3% y la especificidad, de 99,64%. En el 91,3% de los casos confirmados, una de las dos predicciones principales coincidió con el diagnóstico. De 151 participantes con al menos un cáncer primario nuevo detectado por la prueba, el 53% estaba en estadio 1 o 2 y el 70,9% en estadio 1, 2 o 3.
Karthik Giridhar, oncólogo de Mayo Clinic e investigador del estudio, advirtió que estas pruebas todavía no sustituyen los controles establecidos: pueden complementar mamografías y estudios colorrectales, no reemplazarlos. En el año posterior al análisis, la prueba detectó el 39,3% de los cánceres diagnosticados en el grupo. De 35.335 personas evaluadas en seguridad, el 0,6% pasó por al menos un procedimiento invasivo y no se informaron efectos adversos graves ligados al estudio.
Los autores aclaran que hacen falta ensayos aleatorizados y más seguimiento para saber si mejora la salud a largo plazo. PATHFINDER 2 no tuvo grupo de comparación. El estudio fue diseñado y financiado por GRAIL Inc., que también participó del análisis y del manuscrito.