Guillermo Montenegro vuelve a ocupar el centro de la escena municipal. Después de casi diez meses en el Senado bonaerense, el dirigente del PRO dejó su banca y retomó la conducción del Ejecutivo de General Pueyrredon, poniendo punto final al interinato de Agustín Neme. La decisión abre una nueva etapa para la gestión local y vuelve a colocar al intendente electo al frente de una agenda atravesada por múltiples frentes.
El regreso quedó habilitado este martes, luego de que la Cámara Alta provincial aprobara la licencia extraordinaria solicitada por Montenegro. En paralelo, María Luján Fiego, dirigente de Tandil e integrante de La Libertad Avanza, juró como reemplazante en la Legislatura bonaerense. De esta manera, Montenegro deja temporalmente el Senado y recupera las funciones ejecutivas para las que había sido reelegido en 2023.
El movimiento político implica, además, un cambio de escenario puertas adentro del Municipio. Desde el 10 de diciembre del 2025, Neme había quedado a cargo de la comuna mientras Montenegro desarrollaba su actividad legislativa en La Plata. Ahora, con el regreso del jefe comunal, el dirigente deberá abandonar el despacho principal del Palacio Municipal y retornar a su banca en el Concejo Deliberante.
La transición no se limitará a un cambio de nombre en la conducción. El retorno de Montenegro vuelve a poner sobre la mesa qué lugar ocupará Neme dentro del esquema oficialista y, sobre todo, si el Ejecutivo mantendrá sin modificaciones el equipo que acompañó estos meses de interinato. El interrogante alcanza también a las distintas áreas de la administración, en un contexto en el que el jefe comunal deberá retomar rápidamente el control de la agenda.
El primer gesto de esta nueva etapa llegará este miércoles. Montenegro encabezará una conferencia de prensa a las 11.30 en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), un escenario con fuerte carga simbólica para su gestión. El espacio fue utilizado durante sus anteriores mandatos como uno de los principales centros desde los cuales el intendente siguió la agenda de seguridad y servicios públicos.
La elección del COM funcionará, así, como algo más que una cuestión logística. En su regreso al Ejecutivo, Montenegro eligió uno de los lugares que más identifica su esquema de gobierno para realizar su primera aparición pública formal y comenzar a marcar el tono de la etapa que se inicia.
El retorno también encuentra al Municipio con una agenda cargada. La seguridad ocupa uno de los primeros lugares de las preocupaciones locales, mientras la administración municipal atraviesa discusiones vinculadas a las cuentas públicas, los servicios y la preparación de la temporada de verano. En paralelo, el escenario político de cara a 2027 comienza a ordenar nuevamente sus piezas.