La incertidumbre política que atraviesa la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano de General Pueyrredon no solo se limita a la cúpula de la cartera, sino que repercute directamente en los resortes operativos de contratación y control municipal. A través de la Resolución 225/26, publicada en el Boletín Oficial, el Palacio Municipal oficializó la prórroga de la atención y firma de mero trámite del Departamento Licitaciones y Registro de Empresas de Obras Públicas en cabeza del agente Rodrigo Vives. La medida, que rige con carácter retroactivo desde el pasado 10 de octubre y extiende su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, pone de manifiesto las dificultades logísticas de sostener esquemas transitorios en áreas de alta exigencia burocrática.
Esta disposición administrativa se enmarca en el escenario de interinidad prolongada que mantiene a la secretaria de Salud, Viviana Bernabei, al frente del área de Obras ante la prolongada ausencia y licencias sucesivas del anterior titular, un cuadro de situación que el Ejecutivo ha venido estirando mediante decretos temporales que expiran en el horizonte cercano de fines de octubre. Ante la ausencia de un nombramiento definitivo que despeje las dudas sobre el rumbo político de la dependencia, la estructura municipal se ve obligada a recurrir a prórrogas sucesivas para evitar el bloqueo de los expedientes de compras y contrataciones públicas.
Mientras el futuro de la conducción política continúa envuelto en especulaciones a la espera del recambio de mes, la operatoria cotidiana de las licitaciones queda atada a extensiones que llegan hasta el cierre del año, naturalizando una precariedad administrativa que se consolida.