La Tecla Mar del Plata
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La compulsa por la Unidad Turística Fiscal (UTF) Playa Acevedo, ubicada sobre la avenida Félix U. Camet en el Corredor Norte marplatense, avanzó hacia la fase de evaluación con dos propuestas sobre la mesa. Sin embargo, detrás de la apertura formal de sobres sin impugnaciones inmediatas, las aguas de la política local comenzaron a agitarse con fuerza.
Con la mirada puesta en el reordenamiento del tablero peronista y los futuros turnos electorales, desde diversos sectores opositores empezaron a rodar trascendidos y severos cuestionamientos jurídicos. El eje del debate no pasa únicamente por los números ofertados, sino por un interrogante institucional de peso: ¿Se encuentra el presidente del bloque de concejales de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro, Horacio Taccone, jugando simultáneamente como legislador y como referente de una de las entidades oferentes?
La contienda por el predio fiscal —que contempla una concesión a 20 años con opción a 5 más y un canon base fijado en $45 millones— quedó delimitada entre dos competidores con propuestas fuertemente disímiles. Por un lado, el Club Atlético Once Unidos presentó un canon anual de $180 millones y un compromiso de inversión de $6.312.450.565,11. Por el otro, Macedonia SRL ofertó un canon de $50 millones y prometió $2.450.750.000 en obras. El regreso de la institución de Parque Luro a la puja no es un dato menor: la entidad protagonizó una dura controversia en torno a los pliegos originales, al reclamar que se garantizara la participación de entidades civiles sin fines de lucro, lo que llevó al Municipio a modificar las condiciones para habilitar su ingreso.
Pese a que la apertura de sobres se concretó sin sobresaltos formales en el acta, voceros del ámbito político local y del peronismo apuntan directo al Anexo III del Pliego de Bases y Condiciones. Dicho anexo reviste el carácter de Declaración Jurada, donde el firmante manifiesta bajo juramento no estar incurso en las inhabilidades del artículo 4° del pliego. Es allí donde entra a tallar el marco regulatorio provincial.
El Artículo 6°, inciso 2 de la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM - Decreto-Ley 6769/58) establece con claridad que no se admitirán como miembros de la Municipalidad a "los que directa o indirectamente estén interesados en algún contrato en que la Municipalidad sea parte, quedando comprendidos los miembros de las sociedades civiles y comerciales, directores, administradores, gerentes, factores o habilitados". A su vez, el Artículo 89 del mismo cuerpo legal advierte que regirán para los concejales en ejercicio, como "sobrevinientes", las inhabilidades e incompatibilidades fijadas en la norma.
Frente a este articulado, en los pasillos del municipio surgen interrogantes inevitables: ¿Incurrió la propuesta de Once Unidos en un potencial falseamiento de la declaración jurada al tener como presidente en ejercicio a un concejal del distrito? ¿O existe acaso un matiz legal por tratarse de una asociación civil sin fines de lucro en la que el edil no obtendría un beneficio económico personal directo?
Quienes objetan la postulación sostienen que, al integrar el cuerpo deliberativo que eventualmente debe controlar el cumplimiento del contrato, la aprobación del canon y las obras, Taccone se ubicaría de ambos lados del mostrador, por lo que la propuesta debería ser desestimada de oficio. Quienes analizan el marco de las entidades deportivas, en cambio, plantean la duda de si la estricta prohibición atañe únicamente al interés comercial privado o si alcanza indefectiblemente a la representación institucional de un club.
Al margen del plano estrictamente jurídico e institucional, el proyecto arquitectónico presentado por la institución de Parque Luro también comenzó a recibir metralla desde el frente ambientalista y político. La UTF autoriza hasta 300 unidades de sombra, ofertas gastronómicas, locales comerciales y actividades de nocturnidad para dotar de vida al sector durante todo el año. Sin embargo, voces críticas no tardaron en calificar el volumen de las obras planteadas por el proyecto del Club como desmedido para el entorno costero: "Hay más cemento en el proyecto que para bachear media ciudad; es una locura".
En esa línea, recriminan que la propuesta choca contra las tendencias actuales de preservación litoral, señalando que "se busca mantener el ámbito de playa lo más agreste posible. Este proyecto es como si tiraran el hormigón que se usó en toda La Perla, pero concentrado en un solo balneario".
Con las ofertas económicas al descubierto y los expedientes en fase de evaluación técnica, la Comisión Evaluadora de la Comuna no solo tendrá en sus manos el análisis estricto del canon y la infraestructura, sino también la resolución de un dilema legal y político que promete seguir sumando capítulos.