30 de julio de 2026
CONTROL FALLIDO
El Tribunal de Cuentas detectó un insólito error del EMTURyC en el cobro de cánones a privados
El ente conducido por Diego Juárez debió rectificar la liquidación de la concesión del Edificio Normandie tras una advertencia del órgano fiscalizador provincial. Una pifia técnica en las fórmulas de actualización que vuelve a dejar al descubierto las fallas de gestión en el control del patrimonio público.

La gestión del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC), bajo la conducción de Diego Juárez, sumó un nuevo capítulo que deja en evidencia serias deficiencias en la fiscalización y administración de los recursos públicos de General Pueyrredon. La publicación de la Resolución 306/26 confirmó que tuvo que ser el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires el que encendiera las alarmas sobre una errónea liquidación económica en una de las Unidades Turísticas Fiscales (UTF) más cotizadas de la ciudad.
Según consta en el acto administrativo firmado por el propio Juárez, el organismo de control provincial advirtió durante sus tareas habituales de auditoría una diferencia sustancial en el cálculo del canon que debía abonar la firma La Normandina S.A., concesionaria del complejo Edificio Normandie en Playa Grande. Al revisar los expedientes, la conducción del ente municipal debió admitir un "error en la aplicación de uno de los índices de la fórmula de actualización", una falla que se venía arrastrando y devengando desde la temporada anterior sin que las oficinas locales lo detectaran.
El desacierto en los números del EMTURyC provocó que el Municipio percibiera un monto menor al que legalmente le correspondía. Mientras el ente oficial le había fijado y cobrado a la firma privada una suma de $27.841.410 para la temporada 2024/2025, el recalculo determinado por las tareas de control fijó la cifra real en $28.134.830. Una diferencia a favor del erario público de $293.415 que, de no haber sido por la mirada atenta de auditores externos, hubiese quedado omitida de las arcas municipales.
Más allá del impacto numérico, el episodio desnuda una preocupante debilidad institucional en la fiscalización de las concesiones locales. Resulta alarmante que el organismo responsable de administrar los valiosos recursos del frente marítimo marplatense no aplique correctamente las fórmulas matemáticas y los índices de actualización estipulados en los propios contratos. La falta de rigor en la verificación de los cálculos contables contrasta con las responsabilidades exigidas a una dependencia pública abocada a resguardar los ingresos del distrito.
Mediante la resolución, el EMTURyC emplazó a La Normandina S.A. a regularizar y abonar el saldo adeudado en un plazo de diez días. Sin embargo, el hecho vuelve a exponer las fallas de pericia técnica y de control interno durante la gestión de Juárez, donde las omisiones administrativas terminan condonando montos a privados hasta que un organismo fiscalizador obliga a corregir el rumbo.