La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
A solo cinco días de la votación, el peronismo de Mar del Plata entra en la recta final de una interna que definirá mucho más que un cambio de autoridades partidarias. El próximo 15 de marzo, los afiliados del Partido Justicialista de General Pueyrredon irán a las urnas para elegir quién conducirá el PJ local y, en paralelo, qué sector quedará mejor posicionado para ordenar la estrategia política rumbo a 2027.
La disputa enfrenta a dos nóminas que expresan alineamientos distintos dentro del peronismo. Por un lado, la lista 4, que propone como presidente a Daniel Di Bártolo, impulsado por el espacio que responde a Fernanda Raverta y a La Cámpora. Del otro, la lista 6, encabezada por Adriana Donzelli, vinculada al kicillofismo y acompañada por sectores del peronismo tradicional y de maninistas.
El distrito de General Pueyrredon, el de mayor padrón de la Quinta Sección Electoral, tendrá un rol central en la definición. Según el cronograma partidario, 31.347 afiliados están habilitados para votar en la Escuela de Educación Secundaria Técnica N°3, donde se dispondrán 26 mesas, cada una con entre 1.205 y 1.210 votantes.
Con el reloj electoral corriendo, en ambos campamentos comenzaron a desplegar la maquinaria militante. En los últimos días se intensificaron los contactos con dirigentes y afiliados: desde llamadas telefónicas con números privados hasta mensajes en cadena que difunden las propuestas de cada lista.
Incluso aparecieron estrategias más directas para asegurar la participación. Entre ellas, audios y comunicaciones que incluyen la voz de Raverta convocando a acompañar la lista 4, así como la organización de un “uber electoral” para facilitar el traslado de afiliados a los lugares de votación.
En un escenario de paridad y con un padrón numeroso, cada voto cuenta. Por eso, en ambos sectores reconocen que una diferencia mínima podría definir quién se quedará con la conducción del partido y, sobre todo, con el “bastón de mariscal” para ordenar al peronismo marplatense en la próxima etapa política.