Los videos de Neme y las fotos de Montenegro: dos estilos de comunicación, las mismas dudas sobre los resultados
Mientras el actual intendente multiplica las reuniones y las fotografías con referentes políticos para mostrar una agenda centrada en la seguridad, su antecesor apostaba a videos de recorridas y tareas municipales. Dos estrategias diferentes que todavía no logran despejar los interrogantes sobre resultados concretos.

Desde el regreso de Guillermo Montenegro a la Intendencia, su presencia en las redes sociales y los medios de comunicación comenzó a adquirir mayor protagonismo. Sin embargo, su estrategia comunicacional muestra diferencias marcadas respecto de la que llevaba adelante su interino, Agustín Neme. Mientras el actual jefe comunal apuesta a las reuniones institucionales y las fotografías con referentes políticos, su antecesor había elegido un formato más dinámico, basado en videos de recorridas y tareas municipales.
Desde que reasumió, Montenegro mantuvo una actividad constante en sus redes, aunque con una particularidad, el único video que publicó fue el de la conferencia de prensa en la que presentó sus prioridades y objetivos para esta nueva etapa de gestión. Desde entonces, su comunicación estuvo marcada principalmente por un álbum de fotografías junto a distintos funcionarios y dirigentes.
Las imágenes buscan transmitir que el jefe comunal cuenta con los contactos políticos necesarios para recuperar la seguridad en Mar del Plata. Sin embargo, la escasa información pública sobre el contenido de esos encuentros y la falta de conferencias de prensa con buena parte de sus interlocutores dejan más interrogantes sobre los datos concisos.
La situación también expone una contradicción con una de las frases que el propio Montenegro eligió para marcar su regreso a la ciudad: “Es con resultados, no con fotos”. Por ahora, buena parte de su comunicación parece apoyarse precisamente en esas imágenes que buscaba dejar en segundo plano.
Del otro lado aparece Neme, quien desde que dejó la Intendencia perdió, desapareció del escenario político marplatense. Durante sus diez meses al frente del Ejecutivo, el exintendente interino había desarrollado una estrategia comunicacional más territorial, con videos en los que mostraba recorridas por distintos barrios y tareas de mantenimiento urbano.
En esas publicaciones aparecía el propio Neme o Daniel Martínez, presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), realizando trabajos de limpieza de microbasurales, mantenimiento de espacios públicos y recambio de luminarias. La intención era mostrar una gestión presente en las calles y con capacidad de dar respuestas a los reclamos vecinales.
No obstante, detrás de ese despliegue audiovisual también aparecían las limitaciones de las intervenciones. En el caso de los microbasurales, por ejemplo, la limpieza de determinados sectores no siempre estaba acompañada por una solución estructural al problema. En muchos casos, la basura volvía a acumularse pocos días después, dejando en evidencia que las tareas mostradas en los videos ofrecían respuestas momentáneas frente a una problemática persistente.
Cabe destacar que la presencia en las redes sociales de Martinez también ha disminuido bastante desde la llegada de Montenegro a la intendencia.
Con estrategias diferentes, ambos terminaron enfrentándose al mismo desafío: demostrar que detrás de la comunicación existe una gestión capaz de transformar la realidad de los barrios. Porque, más allá de los videos de uno y las fotografías del otro, para los vecinos de Mar del Plata la discusión sigue siendo la misma: Es con resultados, no con fotos.