En una ciudad atravesada por las dificultades laborales, otra señal de preocupación llega desde el sector industrial. La Campagnola suspenderá temporalmente la actividad en su planta de Edison y Ayolas, una decisión que alcanzará a unos 60 operarios y que vuelve a poner en discusión el escenario laboral del sector pesquero local.
La medida responde a dos factores que complicaron el funcionamiento de la fábrica: la acumulación de latas de atún importado y la escasez de caballa para procesar. En esta última actividad, los desembarques cayeron cerca de un 90% en comparación con el año pasado.
El panorama abre interrogantes sobre la duración del parate y los ingresos que percibirán los trabajadores durante ese período. La empresa y el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado negocian un acuerdo bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla suspensiones concertadas por falta o disminución de trabajo, con las condiciones legales correspondientes.
Desde el gremio estiman que la interrupción podría prolongarse entre uno y dos meses. Además, la planta no cuenta con la infraestructura necesaria para procesar anchoa, una alternativa que permitiría sostener parte de la actividad mientras se normaliza el abastecimiento de caballa.
Las partes prevén avanzar en las próximas horas con la definición de las condiciones del acuerdo. Hasta entonces, los operarios quedan a la espera de precisiones sobre sus ingresos y el momento en que podrán regresar a sus puestos.