Un nuevo episodio de tensión se sumó al conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi por el cuidado de sus hijas, Isabella y Francesca.
La empresaria terminó llamando al 911 para poder ingresar al country de Zona Norte donde reside el futbolista.
El episodio se desencadenó cuando Icardi tenía a las niñas a su cargo y Wanda debía pasar a buscarlas. El futbolista viajó junto a la China Suárez y dejó a las menores al cuidado de las empleadas domésticas.
Al enterarse, Nara decidió presentarse personalmente en la propiedad. El impedimento fue legal: sobre Wanda pesa una restricción perimetral que le impide acercarse a su expareja. Por eso optó por comunicarse con la Policía y solicitar asistencia.
La panelista Paula Varela detalló el procedimiento: “Wanda no puede ir ahí porque tiene una perimetral. Llamó al 911, se apersonó con la policía y de esa manera ingresó a buscar a sus hijas”.
Un informe policial registró los movimientos de esa noche: a las 21.02 llegó un móvil, Nara estaba acompañada por Martín Migueles, y a las 22.35 se retiró del lugar con Isabella.El trasfondo también involucró a una empleada llamada Silvia, con quien Wanda había tenido conflictos previos e incluso una denuncia.
La situación se volvió más tensa porque Isabella quedó a su cuidado: “Wanda hizo esto porque Isabella estaba con Silvia, que es la empleada que tuvo problemas y la denunció. Isabella lloraba y le decía que no quería estar con Silvia”.
El episodio ocurre días después de que se conociera la sentencia de divorcio dictada por el Tribunal de Milán, en un contexto de disputa permanente por la tenencia y los cuidados de las menores.