La Tecla Mar del Plata
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Lo que pretendía ser una herramienta para dinamizar el tratamiento del pliego de colectivos terminó teniendo una vida bastante más corta de lo esperado. El denominado “Espacio de Trabajo Complementario” tuvo este lunes su primera reunión y, con la oposición afuera, quedó encaminado a convertirse también en la última.
La convocatoria había sido anunciada como una instancia paralela a la comisión de Movilidad Urbana para analizar las modificaciones propuestas al expediente 1729/25, el proyecto que busca establecer las reglas del sistema de colectivos de Mar del Plata durante las próximas décadas.
Pero el debut llegó condicionado. Apenas unas horas antes, durante la reunión de Movilidad, distintos bloques habían anticipado que no participarían y hasta la edil de la UCR-Nuevos Aires, Vilma Baragiola, dijo que no estaría. Unión por la Patria directamente había advertido: “Para nosotros ese espacio no existe”. A eso se sumaron los cuestionamientos de otros sectores y hasta una presentación de impugnación por parte del espacio ligado al kicillofismo.
Con ese panorama, la mesa arrancó después del mediodía, una vez finalizada la comisión de Legislación, y terminó desarrollándose en el recinto del Concejo Deliberante. Del encuentro participaron el presidente de Movilidad Urbana, Guido García; el presidente del bloque del PRO Julián Bussetti; la edil de La Libertad Avanza Noelia Álvarez Ríos y el radical de UCR-Nuevos Aires Ricardo Liceaga Viñas.
La postal estuvo lejos de la multitudinaria mesa de trabajo que podía imaginarse para un expediente de semejante importancia. Incluso, en el comienzo del encuentro informal, apareció una frase que sintetizó el carácter de la reunión: “Para juntarnos nosotros, nos hubiéramos juntado en un café”.
García tomó entonces la palabra y comenzó a repasar las distintas propuestas de modificación que llegaron para ser incorporadas al pliego. Entre ellas aparecen las presentadas por Unión por la Patria, el Frente Renovador y el propio Liceaga Viñas, además de los aportes particulares del Consejo Municipal de Discapacidad (COMUDIS) y de la Red Interinstitucional de Batán.
El titular de Movilidad explicó que la intención era que la oposición también se sumara al intercambio para intentar obtener algún resultado concreto. La idea, según planteó, era que “la oposición participe” para que del encuentro “salga algo productivo”.
Álvarez Ríos, por su parte, planteó que para que algo concreto quedara de la reunión era necesario informar al COMUDIS sobre los artículos del pliego vinculados con la accesibilidad. El punto, sin embargo, tendría inicialmente una comunicación de carácter informal.
En ese esquema también apareció la posibilidad de que funcionarios participaran del tratamiento del pliego. Bussetti aprovechó entonces para marcar la cancha respecto de la discusión. El concejal del PRO consideró necesario establecer un marco para que algún funcionario pudiera participar y deslizó una crítica hacia la dinámica opositora: según sostuvo, muchas veces “se van por las ramas” y terminan hablando “del Minella”.
El encuentro avanzó así entre propuestas y la búsqueda de algún resultado concreto que permitiera justificar la existencia de la nueva instancia. Finalmente, hubo un pequeño acuerdo: se informaría al COMUDIS sobre las cuestiones vinculadas con accesibilidad y el expediente regresaría a la comisión de Movilidad Urbana dentro de 15 días. Será allí donde vuelva a discutirse formalmente el pliego y se defina cómo continuará el tratamiento del expediente.
El resultado dejó una paradoja política. La mesa que había sido presentada como una herramienta para “acercar posiciones” terminó reuniendo a una porción muy acotada del Concejo, justamente después de que la oposición anunciara que no concurriría. Y la ausencia no fue el único problema.
En paralelo, el kicillofismo avanzó con una presentación de impugnación contra el mecanismo elegido para llevar adelante esta instancia, profundizando el cuestionamiento institucional que ya había sido planteado en la comisión.
De esta manera, el intento de García por abrir una vía alternativa para acelerar y ordenar la discusión del pliego quedó, al menos por ahora, desactivado. La oposición le vació la convocatoria, los cuestionamientos al mecanismo se trasladaron al papel y el expediente deberá volver al lugar donde, según los bloques que pegaron el faltazo, siempre debió discutirse: la comisión de Movilidad Urbana. Así, el “Espacio de Trabajo Complementario” tuvo su debut. Y también, todo indica, su despedida.