La Tecla Mar del Plata
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Este lunes, a las 12, la disputa por Punta Mogotes volverá a los tribunales. El Municipio de General Pueyrredon, el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Administración Punta Mogotes tendrán una nueva audiencia ante el titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1, Simón Isacch, en otro intento por destrabar un conflicto que ya acumula casi dos meses de negociaciones sin una resolución de fondo.
La audiencia aparece como un nuevo capítulo de una historia que, hasta ahora, tuvo un patrón repetido: avances parciales, conversaciones abiertas y pedidos de más tiempo. Las partes reconocen que existen canales de diálogo, pero el acuerdo definitivo continúa lejos.
El último encuentro, realizado el 18 de agosto, fue breve. Las representaciones legales del Municipio, la Provincia y la Administración Punta Mogotes informaron sobre las conversaciones que mantenían, aunque admitieron que todavía no habían logrado cerrar una salida. Frente a ese escenario, el magistrado volvió a conceder una prórroga y fijó la nueva cita para este lunes.
El derrotero judicial comenzó formalmente el 30 de junio, cuando Isacch convocó a una primera instancia de conciliación y sumó al debate una causa conexa vinculada a la disputa por el predio. Desde entonces, hubo sucesivos cuartos intermedios con un mismo objetivo: dar margen para que las partes construyan una propuesta capaz de evitar que la pelea continúe exclusivamente por la vía judicial.
El 4 de agosto, la escena se repitió. Funcionarios y representantes de las distintas administraciones ratificaron que las conversaciones seguían en marcha, pero sin un entendimiento concreto. Dos semanas después, el diagnóstico volvió a ser similar y el expediente quedó nuevamente en pausa.
Pero detrás de las actas y los plazos judiciales se juega una discusión con una fuerte carga política e institucional. El Municipio pretende avanzar en una salida que le permita recuperar la tutela del complejo y cancelar las deudas del ente mixto, mientras que la Provincia busca consolidar un esquema de modernización e inversiones que incluye una nueva licitación integral antes de cualquier eventual traspaso.
Esa diferencia de fondo explica, en buena medida, por qué el acuerdo sigue siendo esquivo. No se trata solamente de definir quién administra un complejo de 24 balnearios, sino de resolver bajo qué condiciones se reorganizará uno de los sectores más estratégicos de la costa marplatense.
La falta de una definición, además, mantiene congeladas dos cuestiones centrales. Por un lado, la medida cautelar impulsada por el Municipio para frenar el proceso licitatorio que pretende llevar adelante la Provincia. Por el otro, el reclamo de la Administración Punta Mogotes para extender automáticamente los contratos vigentes hasta el 30 de abril de 2027.
Con la próxima temporada cada vez más cerca, la indefinición también empieza a trasladarse al plano operativo y comercial. Los actuales concesionarios y potenciales inversores siguen atentos a una discusión cuyo desenlace todavía no aparece en el horizonte.
Este lunes, entonces, habrá una nueva audiencia y una nueva oportunidad para conocer si las conversaciones finalmente avanzaron lo suficiente como para empezar a cerrar la disputa. Si no ocurre, Mogotes sumará otro capítulo a una pulseada que, entre la Justicia, la política y los intereses en juego, parece encontrar cada vez más facilidades para estirarse que para resolverse.