Tini Stoessel impulsó una auditoría sobre el patrimonio administrado por su padre, Alejandro Stoessel, y su hermano Francisco, al frente de la empresa que la representa comercialmente. El pedido dejó a la vista un esquema de ingresos, propiedades, publicidad y gastos que, según trascendió, ella desconocía en gran parte.
Las preguntas que habría formulado apuntan al destino concreto del dinero. Quiso saber por qué su hermano Francisco organiza fiestas en Miami y Barcelona, quién las paga y qué ocurre con una casa de streaming en la que su padre sería accionista. El cuadro que describe es el de una carrera millonaria gestionada sin su control pleno.Sobre las cifras, se difundió que las ganancias totales de Futttura, entre ventas y shows, habrían rondado los 43 millones de dólares, mientras que la artista habría cobrado unos 300 mil. También se habló de cerca de 70 millones de dólares sin una explicación clara sobre su destino.
Otro dato que circuló: Tini intentó comprar una cartera de 2.500 euros y la tarjeta le fue rechazada por un tope de 2.000.En paralelo, se señaló que hay propiedades a nombre de la cantante que ella no conocería, vinculadas al entorno de su padre. La auditoría sigue abierta sobre activos, contratos y gastos familiares.
El conflicto familiar se cruzó con un capítulo viejo: el juicio que Alejandro Stoessel perdió contra Marcelo Tinelli por los derechos de Patito Feo. Candelaria Tinelli aludió al tema en redes con frases de la canción Ángel (“Judas dio el beso”, “Justicia divina”) y dijo que le da paz que “las cosas salgan a la luz”. Tinelli, consultado, deseó que padre e hija recuperen el vínculo y evitó opinar sobre la auditoría.
El caso combina un choque sucesorio y empresarial con la exposición pública de una de las artistas más taquilleras del pop argentino. Mientras avanza la revisión de cuentas, Tini prepara su propia versión del conflicto y el entorno familiar queda bajo la lupa por el destino de la fortuna que generó su carrera.