28 de julio de 2026
EL CONFLICTO SE INTENSIFICA
Tensión con Brasil: el vicepresidente criticó a Milei y diputados lo denunciaron
Legisladores del PT fueron a la Justicia electoral para que investigue si el viaje del presidente argentino para apoyar a Flávio Bolsonaro fue una “injerencia externa indebida” en la campaña electoral. Alckmin dijo que Milei “perjudica a la Argentina.”

El conflicto entre la Argentina y Brasil por las descalificaciones lanzadas por nuestro presidente, Javier Milei, contra el del país hermano, Luiz Inácio “Lula” da Silva, recrudece en lugar de aplacarse: ya pasó a una instancia judicial. Además, el vicepresidente Geraldo Alckmin dijo que el mandatario argentino “perjudica” a su país.
Diputados del Partido de los Trabajadores (al que pertenece Lula) denunciaron ante la Justicia de su país a Milei por el viaje que realizó para apoyar a Flávio Bolsonaro, hijo de Jair, el expresidente, en su campaña electoral.
La visita a Bolsonaro, que quiere ser presidente como su padre (ahora preso por un intento de golpe de Estado), forma parte de una gira que Milei encaró por diversos países de América Latina para apoyar a dirigentes de derecha. Hoy, por ejemplo, se reunió con Keiko Fujimori momentos antes de que ella tomara el poder en Perú, ceremonia a la que asistió el argentino. Y el 7 de agosto estará en la asunción de Abelardo de la Espriella en Colombia.
Pero el sábado, en el encuentro con el aspirante brasileño a destronar a Lula, Milei no se limitó a demostrar su apoyo, sino que insultó al actual Presidente, llamándolo “ladrón” y “basura”, entre otras expresiones denigratorias.
Ahora, diputados oficialistas fueron a la Fiscalía General brasileña para que se investigue si el viaje del mandatario argentino no constituyó una “injerencia externa indebida” en la campaña.
Además de legisladores del PT, también suscribieron la denuncia diputados de partidos aliados, que conforman la Federación Brasileña de la Esperanza.
En un comunicado, la Federación explicó que busca determinar si el apoyo de Milei a Bolsonaro puede afectar “la preservación de la soberanía nacional, la igualdad de oportunidades entre futuros competidores, la imparcialidad administrativa y la normalidad del proceso electoral brasileño”.
Por su parte, el PT consideró que la visita de Milei “no fue un episodio aislado ni un mero hecho fortuito” y pidió “verificar si se movilizaron estructuras estatales brasileñas y/o extranjeras, directa o indirectamente, para impulsar un acto de inequívoca naturaleza político-electoral relacionado con la sucesión presidencial brasileña”.
“La soberanía nacional se proyecta directamente sobre la autonomía del proceso democrático interno, garantizando que la formación de la voluntad popular permanezca libre de influencias institucionales externas incompatibles con la autodeterminación política del pueblo brasileño”, destacó el partido oficialista.
El vocero presidencial argentino, Adrián Ravier, minimizó la cuestión y dijo que la denuncia de los legisladores brasileños no va a “impactar en la parte diplomática de los dos países, o por lo menos del lado argentino”.
“Ha habido siempre insultos de ambos lados”, dijo Ravier.
Pero el vicepresidente Alckmin sumó tensión al referirse al episodio hoy, en un encuentro entre empresarios de Brasil y de Corea del Sur.
“Es lamentable que el presidente de un país vecino, amigo, que incluso forma parte del MERCOSUR, perjudique a su propio país”, dijo Alckmin.
Respecto de si Milei tuvo una injerencia indebida en el proceso electoral del país hermano, el vice de Lula no mostró ninguna duda. “Un presidente no debe involucrarse en la elección de otro país, y además de ser una intromisión en asuntos internos de Brasil, lo hace de manera grosera, absolutamente grosera”, dijo.