14 de julio de 2026
CRISIS TURÍSTICA
La parálisis política frena la Mesa de Trabajo y profundiza la incertidumbre turística en Mar del Plata
Tras un magro fin de semana largo y con el inicio de las vacaciones de invierno a la vuelta de la esquina, el oficialismo impuso su mayoría en la Comisión de Turismo del Concejo Deliberante para postergar el debate sobre el desvío de 9.500 millones de pesos destinados a la promoción de la ciudad. Cruces ásperos, paradojas sobre el sector privado y una tregua corporativa que expone las prioridades del Palacio Municipal.

Mar del Plata asiste a una transición invernal cargada de incertidumbre y fricciones que se trasladan con velocidad al plano institucional. El reciente fin de semana largo del 9 al 12 de julio de 2026 dejó un balance sumamente hostil para la economía local, registrando niveles de ocupación hotelera que apenas superaron el 25% según estimaciones de los operadores. En este clima de profunda inquietud, y con las vacaciones de invierno previstas para comenzar el próximo lunes 20 de julio, la Comisión de Turismo del Concejo Deliberante de General Pueyrredon se convirtió en el epicentro de un fuerte choque de visiones parlamentarias sobre el rumbo de la principal industria de la ciudad. El eje del conflicto fue el tratamiento del expediente 1258/26, una iniciativa que proponía la creación de una Mesa de Trabajo para articular respuestas urgentes junto a los distintos actores de la actividad, pero que terminó archivada bajo una lluvia de chicanas, acusaciones de desvío de fondos públicos y defensas burocráticas que enfriaron la urgencia legislativa.
La discusión parlamentaria adquirió una temperatura inusual desde su inicio cuando el concejal opositor Juan Manuel Cheppi (Frente Renovador), autor del proyecto, propuso transformarlo en una ágil Jornada de Trabajo para sortear dilaciones burocráticas. Cheppi apuntó sus dardos directamente contra las finanzas del Palacio Municipal, denunciando que el Fondo de Promoción Turística —que proyecta una recaudación de más de 9.500 millones de pesos— es utilizado de manera sistemática para fines ajenos a su creación. Según fustigó el edil, estos recursos aportados por los propios contribuyentes se desvían desde hace una década para pagar sueldos y sostener el gasto corriente del municipio, trazando un paralelismo crítico con el destino incierto de la tasa vial o los fondos de alumbrado público.
Asimismo, Cheppi no ahorró ironías al contrastar la falta de iniciativa local con la astucia comercial, recordando que por más que la marca Coca-Cola sea la más conocida en el mundo, sigue invirtiendo en publicidad, y lamentó la pérdida de competitividad frente a otros destinos nacionales: Mar del Plata no solo perdió el Enduro frente a Pinamar, sino que quedó fuera de la prestigiosa Guía Michelin por carecer de la inversión que sí hicieron Mendoza o la Ciudad de Buenos Aires para posicionar sus atractivos.
Desde otra bancada opositora, el concejal Horacio Taccone (AM-MDF) sumó volumen político a la embestida opositora al plantear lo que calificó como una flagrante contradicción doctrinaria del gobierno local. Así, aseguró que el uso de los aportes privados de promoción para sostener la estructura estatal asfixia al propio motor de la economía marplatense. Para el edil, se produce la gran paradoja de que el municipio utiliza fondos específicos para pagar sueldos de empleados públicos mientras, en simultáneo, le quita al sector privado el oxígeno publicitario necesario para que los comerciantes y empresarios puedan abonar los sueldos de sus respectivas empresas. Según argumentó, la preocupante caída en la afluencia turística corre de manera simétrica a la caída de la inversión del fondo de promoción, exponiendo el malestar de cámaras empresarias locales que llevan meses solicitando reuniones infructuosas con el Intendente, lo cual justifica plenamente que el Concejo Deliberante funcione como un canal alternativo de escucha.
La contraofensiva oficialista buscó atenuar el reclamo bajo un manto de prudencia institucional y orden de prioridades. El concejal Marcelo Cardoso (PRO) lideró la estrategia de dilación proponiendo mantener el expediente en comisión para solicitar primero un informe al Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC). Cardoso justificó el pedido bajo la premisa de no generar estructuras de diálogo duplicadas con las mesas que ya funcionan de forma periódica bajo la órbita de la comuna, argumentando que una mesa de trabajo tiene sentido únicamente si cuenta con una agenda definida y aporta algo sustancialmente diferente. En la misma dirección, la concejala Noelia Álvarez Ríos (La Libertad Avanza), en su rol de presidenta de la comisión, defendió la necesidad de esperar el descargo del ente para evaluar si los habituales encuentros de los miércoles resultan "suficientes" para dar respuesta a las cámaras sectoriales.
La postura de diferir la discusión desató una inmediata réplica de la oposición, que consideró insólito pedir autorización al Departamento Ejecutivo para que los legisladores se reúnan con los vecinos de su propia ciudad. Taccone catalogó de erróneo delegar esa potestad y, respaldado por la bancada de Unión por la Patria, exigió una votación inmediata para evitar mayores dilaciones ante el inminente inicio de la temporada invernal. "¿Qué vamos a esperar? ¿Que el 12 de octubre sea malo para preocuparnos y que la gente no venga en el verano?", inquirió con urgencia ante los micrófonos de la comisión.
La definición del conflicto se dirimió en el terreno de las lealtades políticas y la disciplina de bloques. A pesar de los acercamientos iniciales y de que la concejal Gabriela Azcoitia (UCR + Nuevos Aires) llegó a proponer modificaciones para viabilizar la convocatoria a través de la Junta de Labor Deliberativa, al momento de alzar la mano cerró filas con el oficialismo local. Así, el alineamiento de la UCR junto al PRO y LLA selló una ajustada mayoría automática de 4 votos contra 3, garantizando que el expediente 1258/26 permanezca bajo llave en la comisión a la espera de un informe de plazos inciertos.
La votación cristalizó una dinámica política donde, al menos por ahora, las urgencias de la caja municipal y la preservación de la gobernabilidad interna prevalecen por sobre los reclamos de un sector privado que asiste, con creciente inquietud, al inicio de un receso invernal atravesado por la parálisis deliberativa y la falta de estrategias de promoción unificadas.