La Tecla Mar del Plata
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La disputa por el futuro de la Unidad Turística Chapadmalal sumó un nuevo capítulo político. En medio de las versiones sobre concesiones privadas, reestructuraciones y posibles cambios en el destino del complejo, el kirchnerismo decidió avanzar en el Congreso con una propuesta para que el histórico predio pase de la órbita nacional a la Provincia de Buenos Aires.
La iniciativa fue presentada por los senadores nacionales de Unión por la Patria Juliana Di Tullio y Eduardo “Wado” de Pedro, quienes impulsan una ley para transferir gratuitamente la Unidad Turística al gobierno bonaerense y garantizar la continuidad de su función social.
El proyecto busca desafectar el complejo del dominio público nacional y ceder a la Provincia los inmuebles, instalaciones y bienes que integran el predio ubicado en Chapadmalal. A cambio, la administración bonaerense deberá mantener su utilización para actividades turísticas, educativas, recreativas y culturales, preservando además su condición de Monumento Histórico Nacional.
La movida legislativa aparece en un contexto de creciente incertidumbre sobre el destino de uno de los símbolos del turismo social argentino. Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, sobre el complejo circularon distintas alternativas, desde concesiones privadas hasta posibles desarrollos inmobiliarios, aunque ninguna terminó de concretarse.
Los senadores peronistas sostienen que el objetivo es impedir que el predio pierda su función original. Por eso incorporaron una cláusula que prohíbe la venta total del inmueble y cualquier modificación de su destino público sin autorización expresa del Congreso Nacional.
La avanzada parlamentaria coincide con los planteos que viene realizando el gobernador Axel Kicillof. Durante su reciente visita a Mar del Plata para el cierre del Congreso Bonaerense del Trabajo, el mandatario cuestionó la estrategia del Gobierno nacional respecto de Chapadmalal y deslizó sospechas sobre posibles intereses inmobiliarios detrás del proceso de reestructuración.
“Si el Gobierno nacional no puede hacerse cargo, que nos lo transfieran”, planteó Kicillof, quien además se mostró dispuesto a asumir la administración del complejo para preservar los puestos de trabajo y reactivar su funcionamiento.
La discusión también se da en medio de las medidas adoptadas por la gestión nacional sobre el personal vinculado a las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse, una decisión que generó críticas desde distintos sectores políticos y sindicales por considerar que forma parte de un proceso de vaciamiento.
En paralelo, desde el ámbito político marplatense surgieron otras propuestas para el predio. Una de ellas fue impulsada por el senador nacional Maximiliano Abad, quien planteó la posibilidad de destinar uno de los hoteles a la Universidad Nacional de Mar del Plata para avanzar en la creación de un campus universitario.
Así, mientras el Gobierno nacional mantiene abierta la puerta a la participación privada, la oposición peronista intenta que Chapadmalal quede bajo control bonaerense. El histórico complejo vuelve a transformarse en escenario de una pulseada política que excede el turismo y pone en discusión el modelo de gestión de uno de los patrimonios más emblemáticos de la costa atlántica.