La Tecla Mar del Plata
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El presidente Javier Milei participará este lunes del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en una jornada atravesada por el peso simbólico de la fecha patria, las tradiciones religiosas y las tensiones políticas que rodean al oficialismo. La ceremonia comenzará a las 10 y contará con la presencia del Gabinete nacional, asesores y dirigentes aliados.
La atención estará puesta no sólo en la homilía del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, sino también en la foto política que pueda dejar la celebración. En especial, sobre el vínculo entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, protagonistas de una interna creciente dentro del universo libertario. Aunque desde la Casa Rosada intentan mostrar cohesión, sectores cercanos a las llamadas “Fuerzas del Cielo” aseguran que el conflicto sigue abierto.
En los últimos días, García Cuerva y otros referentes de la Iglesia deslizaron críticas sobre el clima social y económico. El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, advirtió sobre el deterioro que atraviesan muchas familias de clase media, mientras que el Gobierno responde destacando la baja en los índices de pobreza difundidos recientemente por el INDEC.
En paralelo, la provincia de Buenos Aires tendrá su propia postal política y religiosa. El arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, encabezará el Tedeum bonaerense en la Catedral platense, donde fueron invitados el gobernador Axel Kicillof y el intendente Julio Alak. Se espera que la ceremonia incluya referencias a problemáticas sociales como la pobreza, las adicciones y la situación de las familias, temas que la Iglesia viene señalando con preocupación.
La jornada también quedará marcada por otra ausencia con fuerte contenido político: la vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada oficialmente por el Poder Ejecutivo al acto central en Buenos Aires. La distancia entre ambos sectores lleva meses y tuvo episodios públicos de alto voltaje, como el desplante presidencial del año pasado durante la misma celebración patria.
Tras la ceremonia religiosa, el Presidente y sus ministros caminarán hasta el Cabildo para participar de la interpretación del Himno Nacional a cargo de la Fanfarria Militar “Alto Perú”. Así, entre rituales patrios, celebraciones religiosas y disputas de poder, el 25 de Mayo volverá a mostrar cómo la política argentina se proyecta incluso en las fechas de mayor simbolismo histórico.