19 de mayo de 2026
TENSIÓN GREMIAL
El STM lleva a la Provincia el conflicto por el sistema educativo municipal
El Sindicato de Trabajadores Municipales elevó el conflicto a la cartera laboral bonaerense tras calificar de "arbitrario" un memorándum de la Secretaría de Educación local. Cruces por fallas de infraestructura básica, el estado de los comedores y las exigencias de presencialidad del personal durante temporales extremos.

El conflicto en torno a las condiciones operativas y laborales del Sistema Educativo Municipal de General Pueyrredon sumó un nuevo capítulo de voltaje político tras la formalización de una denuncia gremial ante las autoridades de la Provincia de Buenos Aires. En una presentación dirigida al delegado regional del Ministerio de Trabajo bonaerense, Daniel Buccico, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) solicitó la intervención urgente del organismo frente a lo que consideran un persistente incumplimiento de las condiciones básicas de infraestructura, seguridad e higiene en los establecimientos bajo órbita de la comuna. La medida sindical no solo expone el desgaste en los canales de diálogo técnico con el Ejecutivo local, sino que además abre un debate administrativo complejo respecto de las competencias regulatorias sobre el personal ante emergencias meteorológicas.
El detonante que aceleró la presentación ante la cartera laboral fue la reciente emisión del Memorándum N° 5/2026 por parte de la Secretaría de Educación del municipio, a cargo de Fernando Rizzi. Dicha normativa interna dictamina pautas de asistencia obligatoria para los equipos directivos, docentes y auxiliares de las escuelas comunales inclusive bajo declaraciones oficiales de alerta meteorológica y en jornadas donde las clases se encuentren suspendidas. Desde la óptica del STM, plasmada en los documentos elevados al propio Ejecutivo, la medida vulnera el marco protectorio general y quiebra la simetría con las normativas aplicadas en las escuelas provinciales y del sector privado, amparadas bajo el Decreto Provincial N° 2299/11. En la misiva gremial, los representantes de los trabajadores tildaron la resolución de "arbitraria", remarcando que el municipio tiene el deber explícito de "minimizar los riesgos latentes en pos de proteger la integridad física del trabajador, alumnos y personal docente y no docente".
La controversia adquiere una dimensión netamente política al cruzarse con el historial reciente de contingencias climáticas que afectaron a la región de Mar del Plata y Batán. El gremio argumenta que el instructivo oficial contradice las propias recomendaciones de las áreas operativas de la comuna. Según la presentación efectuada por la conducción del STM, resulta "llamativo que el Memo de referencia se publique después que, a raíz del alerta meteorológico del 8 de mayo desde la Dirección General de Escuelas, el Intendente de Gral. Pueyrredón y Defensa Civil pidieron expresamente evitar la circulación por la vía pública en vista de los riesgos existentes". Esta encrucijada plantea un interrogante sustancial sobre la articulación interna de los comités de crisis municipales, donde las órdenes de restricción de movilidad emitidas para la población civil general colisionan con las exigencias de presencialidad laboral dirigidas de forma específica a los agentes educativos comunales.
Más allá del debate normativo por las emergencias climáticas, el fondo del reclamo se sostiene sobre las históricas deficiencias edilicias y de sostenimiento social que arrastran las escuelas municipales, un ecosistema institucional que habitualmente se destaca por su inserción en los sectores periféricos del distrito. El relevamiento técnico adjuntado por el sindicato describe un panorama de vulnerabilidad estructural severo que, según denuncian, ha forzado suspensiones sistemáticas de actividades ante la falta de respuestas eficaces del área de infraestructura de la comuna. La cúpula del STM detalló situaciones extremas al señalar que "el deterioro en los edificios escolares es grave y produce en reiteradas ocasiones, la suspensión de clases o la anulación de salones para su uso porque se llueven, se caen trozos de mampostería o tienen paredes electrificadas". A este diagnóstico se añaden los problemas de accesibilidad exterior, con calles linderas anegadas que imposibilitan el flujo seguro de peatones y transporte urbano durante las precipitaciones extremas.
Otro eje de fricción institucional se localiza en la prestación del servicio alimentario escolar, un aspecto central de la política socioeducativa municipal. Mientras las directivas oficiales apelan a que la permanencia del personal en las escuelas asegura el cumplimiento de las "prestaciones mínimas" de carácter esencial, la representación de los trabajadores sostiene que el servicio presenta falencias graves desde el inicio del ciclo lectivo. El documento gremial cruza las afirmaciones del Ejecutivo advirtiendo que "a la fecha no se está brindando el servicio de comedor en los jardines de infantes y las meriendas son insuficientes y de escasa calidad", revirtiendo el argumento oficial al postular que "esta sí es una prestación alimentaria esencial de la que carecen nuestros alumnos".
Por el momento, la Secretaría de Educación municipal ha mantenido la vigencia del memorándum técnico bajo la premisa de garantizar el cuidado institucional y el mantenimiento mínimo de los edificios mediante guardias operativas. Sin embargo, al trasladarse las actuaciones formalmente a la delegación del Ministerio de Trabajo provincial, el conflicto ingresa en un terreno de mediación obligatoria. Las autoridades provinciales deberán evaluar ahora si las exigencias locales del municipio se ajustan a las leyes de seguridad laboral vigentes o si, tal como sostiene el planteo sindical, configuran una exposición innecesaria al riesgo para las plantas docentes en un contexto edilicio ya resentido por la falta de inversión.