La Tecla Mar del Plata
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En un contexto atravesado por la crisis económica, la apatía militante y el desinterés general que golpea a buena parte del electorado, la Unión Cívica Radical de General Pueyrredon se encamina a una elección interna clave. Con dos listas en competencia, el próximo 7 de junio los “boinas blancas” irán a las urnas para definir la conducción del comité local.
Mientras a nivel provincial la UCR logró cerrar una lista de unidad entre los principales sectores —abadismo, possismo, salvadorismo y Evolución— evitando la interna, en Mar del Plata y Batán el escenario fue exactamente el contrario: no hubo acuerdo y el partido se divide en dos espacios que competirán mano a mano.
El acuerdo bonaerense dejó como nuevo presidente del Comité Provincia al exdiputado provincial Emiliano Balbín, pero ese entendimiento no logró bajar al territorio marplatense, donde las negociaciones se rompieron y la disputa quedó planteada sin retorno inmediato.
En este marco, el oficialismo local llevará como candidato a presidente del comité al concejal de UCR + Nuevos Aires y ex titular del EMDER, Ricardo Liceaga Viñas, acompañado por la edil Vilma Baragiola como vicepresidenta primera. Del otro lado, la Lista 22 impulsará al abogado Fernando “Pipi” Herrera, junto a Jimena Nespral como candidata a vicepresidenta.
La interna no solo definirá nombres, sino también el reordenamiento del radicalismo local, que hoy tiene como referencia institucional a Gustavo “Tato” Serebrinsky, actual presidente del partido y secretario de Descentralización y Participación Ciudadana.
En ese clima, ambos sectores ya comenzaron a activar la maquinaria electoral para intentar movilizar a un padrón radical que llega fragmentado y con bajo nivel de participación, en medio de un escenario social marcado por la preocupación económica y el alejamiento de la militancia tradicional.
Desde los dos espacios reconocen que la clave será salir a buscar el voto “uno por uno”, en una elección que aparece atravesada por la falta de entusiasmo y por un contexto general que complica la movilización partidaria. A eso se suma un dato no menor: la elección se da a pocos días del inicio del Mundial de fútbol en Estados Unidos, Canadá y México, un evento que suele impactar en la agenda pública y que, según admiten en off, puede afectar aún más la participación.
Con este panorama, la UCR local no solo definirá su conducción interna, sino también el equilibrio de poder hacia el armado político de 2027, en una interna que promete exponer las tensiones acumuladas dentro del radicalismo marplatense.