Por fuera de la interna peronista, Sergio Massa recibe con frecuencia a referentes territoriales bonaerenses. Busca potenciar candidatos con o sin PASO. Quiénes son y qué les pide.
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“No voy a ser candidato a gobernador”, repite, cada vez que enfrenta un micrófono, el referente máximo del Frente Renovador, Sergio Massa. Deja en claro que sus ambiciones transcurren por otros carriles. “Su cabeza hoy está en otra cosas, mirando más allá del 2027”, sostuvo uno de sus operadores más cercanos.
Con una postura zen dentro del ardoroso ecosistema del peronismo bonaerense, busca consolidar su imagen de “garante de la unidad”, una tarea nada sencilla habida cuenta de los misiles y zancadillas que se dispensan kicillofistas y camporistas día sí y día también.
La estrategia, aseguran sus colaboradores, es mantenerse equidistante y lejos de las polémicas. Así, su tropa legislativa tiene un acuerdo con La Cámpora y el sector de los intendentes (antes llamados “de Insaurralde”), pero se reúne de manera frecuente con el gobernador y líder del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Axel Kicillof, para “monitorear” la marcha de la gestión, la política y los equilibrios internos en Fuerza Patria. Con escasas (casi nulas) apariciones públicas, el tigrense pasa horas en su búnker de la calle Libertador con agenda cargada. En los últimos días se sucedieron encuentros con referentes seccionales y distritales, a quienes analiza con rayos X para determinar los responsables de generar mayor músculo político para el espacio.
“Sergio habla con todos, les marca la línea y les pide compromiso para caminar la calle, profundizar el vínculo con los vecinos de modo personal y consolidar la presencia del Frente Renovador en cada distrito”, señalaron desde ese sector de la alianza Fuerza Patria. En su proyecto de construcción y desarrollo de musculatura la consigna que baja el exministro de Economía es ampliar todo los posible la representación. Y esto implica no cerrar el juego ni descartar alternativas a referentes que provengan de otras trincheras, superando las discusiones meramente electorales.
Claro está, cuando habla de abrir el juego no sólo se refiere a la posible sumatoria de figuras de otros espacios, sino también actores de la sociedad civil, incluyendo a las economías regionales, los empresarios y el entramado agropecuario. Es en estos dos últimos sectores donde machaca para afinar vínculos y tener centralidad política.
En ese marco es que el Frente Renovador pone especial atención en el interior bonaerense. Con la lupa sobre los territorios, estiman que más de 70 municipios presentan niveles de complejidad en la gestión, lo que abre la necesidad de fortalecer el trabajo territorial, la articulación con los actores locales y la presencia directa en los distritos.
Mientras tanto, en Buenos Aires, bendicen candidatos, potenciales o confirmados, para llevar la bandera del massismo en la Provincia.