6 de abril de 2026
PRESIÓN FISCAL
Más tasas, más costos y “donaciones”: el combo del Municipio que ajusta para afuera y acomoda para adentro
Mientras convalida nuevas cargas y aumentos millonarios, el Ejecutivo de Municipio de General Pueyrredón apela a gestos simbólicos de austeridad en entes como OSSE. El Boletín Oficial expone un esquema que recae sobre los contribuyentes y garantiza números a las empresas.

En silencio administrativo y lejos del debate público, el último paquete de decretos del Ejecutivo que encabeza el Intendente Interino, Agustin Neme, deja al descubierto una lógica que ya no sorprende pero sí preocupa. Ajustar hacia afuera, contención hacia adentro y garantías para los privados.
Tres decisiones puntuales que fueron publicadas en el Boletín Oficial configuran un mismo rumbo. Más presión económica, más costos estructurales y señales políticas que buscan maquillar el impacto.
El caso más evidente es el del servicio de recolección de residuos. A través del Decreto 0628/26, el Municipio aprobó una nueva redeterminación de precios para la empresa Transportes 9 de Julio, llevando el costo mensual del servicio a más de $5.832 millones . El aumento, cercano al 8%, se justifica en la variación de costos y paritarias, pero vuelve a poner sobre la mesa la discusión de quién absorbe realmente estos incrementos.
Porque mientras el contrato se actualiza para garantizar la rentabilidad empresarial, la contracara suele aparecer más tarde en las tasas municipales. En otras palabras, el vecino termina financiando un esquema que el Municipio válida sin mayores resistencias.
Pero el combo no termina ahí. En paralelo, el Ejecutivo avanzó en la consolidación de la llamada contribución GIRSU, una tasa vinculada a la gestión de residuos que ahora queda formalmente en marcha tras la convalidación del convenio entre el Municipio, Obras Sanitarias y el EMSUR . Más recaudación bajo el paraguas ambiental, en una ciudad donde la presión tributaria sigue en discusión.
En ese contexto, el gesto de austeridad llega desde Obras Sanitarias, aunque con matices. Mediante el Decreto 0593/26, se estableció una deducción del 20% en los haberes de los integrantes del directorio de OSSE. Sin embargo, lejos de tratarse de un recorte estructural, el propio decreto aclara que se trata de una “deducción voluntaria” con carácter de donación y sin destino específico .
El detalle no es menor. No hay reasignación clara, no hay impacto presupuestario concreto y, sobre todo, no hay obligatoriedad. Más que un ajuste real, parece un gesto político pensado para exhibir austeridad en momentos donde los números no cierran.
En Mar del Plata, la gestión parece haber encontrado su equilibrio: números ordenados para los contratos, nuevas tasas en marcha y una austeridad que, al menos por ahora, se queda más en el discurso que en los hechos.