Axel Kicillof sueña con llegar a la Casa Rosada mientras en el peronismo trascienden nombres. Algunos lo admiten, otros son más cautelosos y nadie quiere quedarse afuera de la disputa.
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El 2026 arrancó para el peronismo con la continuidad de una crisis política que no logra resolver, y las discusiones pendientes se amontonan a la espera de definiciones. La provincia de Buenos Aires es el bastión que posee en un contexto en el que La Libertad Avanza amenaza con quitárselo en 2027. La sucesión de Axel Kicillof comienza a ser un tema que aparece cada vez más en las conversaciones y así se inaugura otra gran discusión en la que asoma más de una decena de nombres.
El Gobernador ya emprendió su larga marcha hacia la Casa Rosada, por lo que buscará que el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) trascienda las fronteras del territorio bonaerense con su proyecto de país. Una de las grandes tareas que tendrá será la de dejar la casa lo más ordenada posible en medio de la guerra interna abierta.
En cuanto a quién podría tomar el sillón de Dardo Rocha por el peronismo, desde las entrañas de la Gobernación plantean un escenario abierto, pero con una definición a tener en cuenta: “Que caminen todos y en 2027 se verá el mejor posicionado”, manifestaron a La Tecla desde el entorno de Kicillof. En esa misma línea, reafirmaron que el mensaje va para “todos los que tengan vocación de caminar”.
El detalle, que no es menor, es que dejaron en claro lo siguiente: “El Gobernador quiere que lo suceda alguien que continúe sus políticas”. La perspectiva lleva a especular en torno a quién caracteriza la figura que puede llevar adelante la gestión que comenzó allá por el 2019 tras derrotar a María Eugenia Vidal y cuando él reportaba a Cristina Fernández. Ahora, emancipado de la expresidenta, se sabe que tomósu propio camino con la intención decomponer nuevas melodías.
Hay una docena de nombres que hoy surgen y que forman parte de diferentes campamentos de Fuerza Patria. El abanico de opciones se integra por kicillofistas, camporistas, cristinistas, massistas y hasta un mandamás díscolo del sur del conurbano.
Gabriel Katopodis, Julio Alak, Jorge Ferraresi, Carlos Bianco, Máximo Kirchner, Mayra Mendoza, Mariel Fernández, Leonardo Nardini, Federico Achával, Sergio Massa, Malena Galmarini y Fernando Gray son las figuras sobre la mesa. Un detalle a tener en cuenta es que solamente aparecen tres mujeres -al menos por ahora- y es uno de los tantos puntos en el debe que hoy muestra el peronismo.
Katopodis, Ferrraresi, Fernández, Nardini, Achával y Gray se muestran más decididos para las caminatas y no reniegan el rótulo de probables candidatos. Bianco se anotó en la última semana y dejó en claro que si Kicillof se lo pide él puede ser un postulante. Kirchner, Mendoza, Massa y Galmarini, forman del grupo de los que rehúyen de la etiqueta, pero no pueden escaparle al bulto por peso propio.
El último grupo es fundamental para la vida de la coalición de gobierno en la provincia de Buenos Aires y en diálogo con este medio desde ambas terminales señalaron que no es momento de hablar de estos temas. Tanto desde La Cámpora como del Frente Renovador sostienen que hay que poner el foco en la resolución de problemas a los bonaerenses y desde allí construir una alternativa a la avanzada de Javier Milei.
“Todo lo que sea nombres no tiene mucho sentido porque faltan dos años”, plantearon desde el camporismo a La Tecla. A su vez, reafirmaron que piensan “en una representación de un proyecto que vaya más allá de los nombres”. Consideran que no alcanza sólo con oponerse al Gobierno nacional y jugar con la única propuesta de que no vuelvan a ser elegidos. Entonces, aseguran que deben construir un proyecto en el que se contemplen las necesidades de las mayorías.
La extensa lista puede tener dos grandes miradas y varía según los anteojos con que se las vea. Hay quienes dicen que la existencia de más de 10 posibilidades habla a las claras de la crisis de liderazgo que atraviesa el justicialismo. Pero otros, más optimistas, eligen pensar en que cuanto más nombres habrá mayor competitividad y amplitud para llegar a amplias capas de la sociedad.
La imbricada situación del peronismo, con fuertes enfrentamientos entre el kicillofismo y el kirchnerismo, complejiza el laberinto en el que se encuentra el oficialismo, a tal punto que una salida por arriba tampoco garantizaría paz. Cada iniciativa de gestión y parlamentaria es un mundo de problemas en el que ponerse de acuerdo es una tarea titánica.
Tal descripción no es antojadiza si se tiene en cuenta que este año se espera que se avance tanto con la renovación de autoridades del Partido Justicialista (PJ) bonaerense como en una reforma política hacia el 2027. Ambos temas despejarán discusiones sobre la táctica electoral y también sobre las candidaturas que podrían darse o no.
El que se quede con la conducción del justicialismo correrá con cierta ventaja a la hora de un armado de listas dentro de dos años. Pero eso es sólo una pequeña parte de un escenario en el que todavía no se saben las reglas con las que se desarrollarán los comicios ejecutivos.
Por el momento, hay intendentes de peso que no podrán ser reelectos en 2027 y se produce un cuello de botella con las aspiraciones de cada uno. Por ese motivo es que hay mucho interés en Kicillof -y todo el MDF- en que se habilite la reelección indefinida para los jefes comunales.
También debe tenerse en cuenta que, con la experiencia de las elecciones desdoblabas y la suspensión de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias en 2025, habrá quiénes quieren repetirla, mientras que otros no. Del mismo modo, desde la oposición estarán aquellos que presionen para implementar la boleta única, tal cual se hizo para las legislativas nacionales.
Sin dudas, una gran discusión más que sensible, con caminos de variada dificultad, que puede resolverse de diferentes maneras, pero para la que todos los sectores deberán afinar aptitudes políticas. Luego de ese paso comenzarán a verse mayores precisiones en torno a los nombres.
“Va a dejar caminar a los que quieran caminar salvo que Axel defina lo contrario y mientras no lo jodan”, dijo un ministro del MDF en torno a la sucesión. Se abre una discusión de la que nadie se quiere quedar afuera y en la que Kicillof quiere asegurar la continuidad de su proyecto.