7 de noviembre de 2026
BALANCE LEGISLATIVO
Las comisiones del Concejo, lejos de la regularidad
Las 13 comisiones del Concejo acumulan 223 registros de reuniones desde enero, aunque el ritmo de funcionamiento mostró diferencias marcadas. Educación lidera el ranking, mientras Turismo quedó en el último lugar. A poco más de un mes del cierre del año legislativo, la frecuencia de las convocatorias vuelve a poner bajo la lupa el desempeño de los ediles marplatenses.

El Concejo Deliberante de General Pueyrredon transita la recta final de un año legislativo que dejó un funcionamiento dispar entre sus 13 comisiones internas. Desde la reunión constitutiva del 14 de enero hasta el 7 de noviembre, el registro oficial reúne 223 participaciones en reuniones, con diferencias considerables tanto en la cantidad de convocatorias como en el cumplimiento de las frecuencias previstas. Con diciembre cada vez más cerca y un margen de actividad que, como máximo, se extenderá hasta mediados de ese mes, el balance permite identificar quiénes mantuvieron el movimiento y qué espacios acumularon largos períodos de inactividad.
El primer dato surge del ranking de reuniones. Educación, presidida por Melisa Centurión (AM–MDF), encabeza la nómina con 34 encuentros. Detrás aparece Salud, conducida por Diego García (Unión por la Patria), con 29. El tercer puesto corresponde a Movilidad Urbana, bajo la presidencia de Guido García (Coalición Cívica), con 28 reuniones.
Más atrás se ubican Legislación, presidida por Ariel Martínez Bordaisco (UCR+Nuevos Aires), y Obras, a cargo de Fernando Muro (PRO), ambas con 26 encuentros. El contraste comienza a hacerse más evidente a partir de allí: Hacienda, presidida por Marcelo Cardoso (PRO), registró 14 reuniones; Ambiente, conducida por Vanesa Benavídez (La Libertad Avanza), y Seguridad Pública y Protección de la Comunidad, encabezada por Florencia Ranellucci (PRO), tuvieron 11 cada una.
Deportes, bajo la presidencia de Ricardo Liceaga Viñas (UCR+Nuevos Aires), y Políticas de Género, conducida por Eva Ayala (AM-MDF), contabilizaron 10 convocatorias. Derechos Humanos, presidida por Valeria Crespo (Unión por la Patria), e Industria, a cargo de Juan Manuel Cheppi (Frente Renovador), registraron nueve. Finalmente, Turismo, presidida por Noelia Álvarez Ríos (La Libertad Avanza), quedó en el último lugar, con apenas seis reuniones.
La distribución también permite una lectura política. De las ocho comisiones presididas por representantes de los bloques que integran el oficialismo local —PRO, UCR+Nuevos Aires, La Libertad Avanza y Coalición Cívica— surgieron 132 registros de actividad. Las cinco restantes, encabezadas por Unión por la Patria, AM-MDF y el Frente Renovador, acumularon 91.
Pero el volumen de convocatorias no es el único indicador. La frecuencia establecida para cada comisión permite observar otra dimensión del funcionamiento del cuerpo. Seis tienen periodicidad semanal: Educación, Obras, Salud, Movilidad Urbana, Hacienda y Legislación. Las otras siete —Seguridad, Políticas de Género, Deportes, Derechos Humanos, Industria, Ambiente y Turismo— deben reunirse cada quince días.
En las semanales, Educación aparece como la que mejor sostuvo el ritmo, con 34 reuniones. Su registro muestra una actividad particularmente intensa desde marzo: durante buena parte del año mantuvo encuentros todos los martes, aunque tuvo interrupciones. Salud, con 29, también exhibió una continuidad importante, especialmente durante el segundo semestre, cuando llegó a sostener convocatorias consecutivas cada miércoles. Movilidad Urbana, con 28, y Obras, con 26, completan el grupo de mayor actividad, aunque tampoco estuvieron exentas de interrupciones.
Legislación también acumuló 26 reuniones, con una marcada concentración de convocatorias entre marzo y septiembre. El caso más llamativo dentro de las comisiones semanales es Hacienda: pese a tener que reunirse una vez por semana, apenas registró 14 encuentros. Entre sus mayores interrupciones figuran los 49 días transcurridos entre el 12 de agosto y el 23 de septiembre. Una diferencia considerable respecto de las otras cinco áreas que comparten su periodicidad.
El panorama de las quincenales tampoco permite hablar de un cumplimiento sostenido. Seguridad registró 11 reuniones y, aunque tuvo un comienzo de año especialmente irregular —entre el 14 de enero y el 1 de abril no volvió a convocarse—, consiguió mantener una frecuencia de 14 días entre agosto y octubre. Ambiente también contabilizó 11, pero tuvo un intervalo de 63 días entre el 5 de febrero y el 9 de abril, además de otras pausas durante el año.
En Políticas de Género hubo 10 encuentros, aunque entre enero y marzo transcurrieron 64 días sin una nueva convocatoria. Deportes también tuvo 10, pero después de la constitutiva de enero recién volvió a reunirse el 11 de marzo. Derechos Humanos, con nueve, registró un primer semestre con interrupciones importantes y llegó a permanecer 49 días sin reuniones entre el 14 de enero y el 10 de marzo. Industria, también con nueve, tuvo lapsos de 63 y 49 días sin actividad en el comienzo del año y entre marzo y mayo, respectivamente.
El caso de Turismo sintetiza buena parte de las dificultades para sostener la periodicidad quincenal. Con seis reuniones en todo el período, la comisión tuvo intervalos de entre 49 y 63 días entre distintas convocatorias. Su último encuentro registrado fue el 20 de octubre, una distancia considerable frente a la frecuencia prevista.
En términos generales, el registro deja una conclusión: ninguna de las seis comisiones semanales sostuvo una continuidad perfecta durante todo el período y las siete quincenales quedaron lejos de una convocatoria regular cada dos semanas. En varios casos, además, el primer encuentro posterior a la constitutiva de enero llegó recién en marzo o abril, lo que expone un arranque de año con escaso movimiento.
Un factor que debe contemplarse al analizar las interrupciones es el receso de invierno. Durante julio, varias comisiones redujeron o directamente suspendieron sus convocatorias, una pausa que coincide con las vacaciones del calendario escolar. Sin embargo, el receso educativo no supone, por sí mismo, una licencia legislativa para los concejales. En consecuencia, aunque ese paréntesis permite contextualizar las interrupciones, también expone cómo el funcionamiento del cuerpo pierde intensidad durante determinadas semanas del año.
Con el Presupuesto 2027, las ordenanzas fiscal e impositiva y los expedientes que todavía deben atravesar el circuito legislativo entre los asuntos que marcan la agenda de fin de año, las comisiones tendrán una última oportunidad para acelerar su funcionamiento. El calendario ofrece poco más de un mes de actividad, si se toma como referencia un cierre a mediados de diciembre. La incógnita ya no pasa solamente por cuántas reuniones podrán sumar al ranking, sino por cuánto trabajo legislativo lograrán sacar adelante antes de que termine 2026.