La situación del mercado laboral de Mar del Plata volvió a encender señales de alerta. Durante el segundo trimestre de 2026, la tasa de desocupación alcanzó el 9,9%, frente al 6,3% registrado en el mismo período del año anterior. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el indicador representa a unas 34.000 personas sin trabajo, alrededor de 14.000 más que un año atrás.
A partir de estas cifras oficiales, el Informe Sociolaboral del Partido de General Pueyrredon N.º 54, elaborado por el Grupo Estudios del Trabajo (GrET) de la Universidad Nacional de Mar del Plata, analiza la evolución del mercado laboral local y advierte sobre el deterioro de distintos indicadores. Para los investigadores, el incremento de la desocupación no es un dato aislado, sino que debe leerse en conjunto con los cambios registrados en el empleo, la subocupación y la búsqueda de nuevas oportunidades laborales.
En su análisis, el equipo de investigación señala que la tasa local llegó a “niveles pospandemia o cercanos a los alcanzados en la recesión del macrismo”. La observación apunta a la magnitud del retroceso interanual y a la necesidad de considerar la evolución del indicador dentro de una perspectiva más amplia.
El informe también compara la situación de Mar del Plata con la de otros aglomerados urbanos. En el segundo trimestre de 2026, la ciudad registró una desocupación del 9,9%, por debajo de Gran Rosario, con el 11,5%, y Gran Córdoba, con el 10,5%. De esta manera, el distrito quedó entre los aglomerados con mayores niveles de desempleo del país.
Sin embargo, el diagnóstico del GrET no se limita a la cantidad de personas que no consiguen trabajo. Uno de los aspectos que destaca es que la desocupación aumentó al mismo tiempo que creció la tasa de empleo. De acuerdo con los datos analizados por los investigadores, esta última pasó del 45,1% al 46% entre los segundos trimestres de 2025 y 2026, mientras que la población ocupada llegó a unas 310.000 personas, 8.000 más que un año antes.
Esta evolución plantea un interrogante sobre las características de los puestos laborales que se están generando. El propio informe aclara que, con la información disponible al momento de su elaboración, no es posible determinar con precisión cómo se distribuye la población ocupada de Mar del Plata entre asalariados registrados, asalariados no registrados y trabajadores por cuenta propia.
En ese marco, los investigadores plantean que el aumento de la ocupación podría estar vinculado, al menos parcialmente, con inserciones laborales informales. No obstante, aclaran que esa posibilidad no puede confirmarse con los datos disponibles. Por eso, la suba de la tasa de empleo no alcanza, por sí sola, para afirmar que mejoraron las condiciones laborales de la población.
A ese escenario se suma el crecimiento de la subocupación. El informe registra que el indicador pasó del 12,7% al 15,6% en un año y alcanzó a unas 54.000 personas. Para el GrET, esta evolución podría estar asociada con un deterioro de la calidad del empleo.
“Este fuerte incremento de la subocupación en Mar del Plata estaría explicando indirectamente la menor calidad de los puestos de trabajo”, sostienen los autores. En el mismo apartado, describen una posible dinámica en la que personas que no encuentran oportunidades asalariadas pasan a trabajar por cuenta propia durante menos de 35 horas semanales, aunque necesitan incrementar su jornada para mejorar los ingresos familiares.
El diagnóstico se completa con el aumento de la cantidad de ocupados que buscan otro trabajo. Durante el segundo trimestre de 2026, la tasa de ocupados demandantes llegó al 17,8%, frente al 14,2% registrado un año antes. Esto significa que, además de las personas desocupadas, hay trabajadores que ya tienen una ocupación, pero buscan una alternativa laboral.
En conjunto, los indicadores analizados por el GrET muestran un mercado laboral atravesado por distintas dificultades: más personas sin trabajo, un incremento de la subocupación y una mayor proporción de ocupados que buscan otro empleo. Aunque la tasa de empleo también creció, los investigadores advierten que la información disponible no permite establecer si ese aumento estuvo acompañado por una mejora en la calidad de las ocupaciones.