La Tecla Mar del Plata
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El regreso de Guillermo Montenegro a la Municipalidad empezó a dejar sus primeras señales de movimiento. Entre reuniones, definiciones administrativas y la firma del decreto que reglamenta el Registro Municipal de Empresas de Tecnología de Movilidad, la atención política se concentra ahora en otra cuestión: ¿Qué hará el intendente con el esquema de funcionarios que quedó tras el interinato de Agustín Neme? La incógnita ya está instalada en el tablero político local: ¿se viene el achique del gabinete?
La incógnita atraviesa al oficialismo y al resto del arco político local. Después de casi diez meses con Neme al frente del Ejecutivo, la posibilidad de que Montenegro introduzca modificaciones en el gabinete abrió una nueva ronda de especulaciones. No se trata solamente de nombres propios o de los equilibrios internos de la gestión, sino también de una eventual señal hacia afuera con una eventual reducción.
Durante el interinato se produjeron movimientos en áreas estratégicas de la administración municipal. Guillermo Volponi, del PRO, desembarcó en la Secretaría de Desarrollo Local, Inversiones e Integración Público-Privada, en reemplazo de Fernando Muro, quien regresó a su banca en el Concejo Deliberante. En Desarrollo Social, Vilma Baragiola dejó su lugar y fue reemplazada por Guillermo Schütrumpf, de la UCR.
También hubo cambios en los entes descentralizados. Diego Juárez, identificado con el espacio K/LLA, quedó al frente del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC); Daniel Martínez pasó de la Subsecretaría de Seguridad a la conducción del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), mientras que Tomás Amato, vinculado a La Libertad Avanza, asumió al frente de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE).
A ese reordenamiento se sumó la creación de la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos, un área que quedó en manos de Santiago Bonifatti y que amplió el organigrama municipal en medio de la transición.
Del otro lado, buena parte de la estructura conservó sus piezas. Mauro Martinelli continuó al frente de Legal, Técnica y Hacienda; Gustavo Serebrinsky siguió en Descentralización y Participación Ciudadana; Fernando Rizzi permaneció en Educación; Rodrigo Gonçalvez continuó en Seguridad; Jorge González mantuvo Obras y Viviana Bernabei siguió en Salud. En los entes, Mariano Bowden continuó al frente del EMVIAL y Sebastián D’Andrea hizo lo propio en el EMDER.
Con ese tablero como punto de partida, la pregunta que sobrevuela el Palacio Municipal es si Montenegro avanzará sobre los cargos y las secretarías o si optará por sostener, al menos en lo inmediato, el esquema heredado de su reemplazante. Por ahora, los movimientos iniciales no alcanzan para despejar la incógnita.
La discusión tiene una dimensión política y otra económica. Una eventual reducción del gabinete podría tener un efecto acotado sobre las cuentas municipales, pero adquirir un peso simbólico mayor en un contexto en el que numerosos vecinos enfrentan dificultades para llegar a fin de mes y sostienen sus gastos mediante endeudamiento.
En ese escenario, un recorte de la estructura política funcionaría como un gesto de austeridad y una señal sobre las prioridades de la gestión. La eventual medida, sin embargo, no está confirmada y su alcance dependerá de las decisiones que tome el intendente en los próximos días.
Así, mientras Montenegro retoma el control de la administración y comienza a imprimir su propio ritmo, el gabinete quedó en el centro de las miradas. La incógnita ya no pasa solamente por quiénes se quedan y quiénes se van, sino por si el regreso traerá una reorganización de fondo o si la estructura que dejó el interinato seguirá, por ahora, en pie.