La Tecla Mar del Plata
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Hay señales que se leen en los actos, pero también en las fotos que faltan. De cara al nuevo turno electoral, la interna de la interna empieza a dejar postales cada vez más visibles. Ayer, un operativo de seguridad en Batán volvió a funcionar como escenario político: las presencias, las ausencias y algunos dirigentes que comienzan a levantar el perfil expusieron parte del reacomodamiento que atraviesa al oficialismo y también al peronismo.
El movimiento de la Provincia en materia de seguridad llegó después de una seguidilla de hechos que encendieron la preocupación en Mar del Plata y Batán. En ese marco, el Ministerio de Seguridad desplazó a Gastón Herrera, quien funcionaba como enlace político con los vecinos, y ubicó en su lugar a Guillermo Bucek. El nuevo funcionario ya comenzó a mostrarse activo y ayer compartió operativo con Julián Bussetti, presidente del bloque del PRO; Florencia Ranellucci, vicepresidenta segunda del HCD; Vilma Baragiola, concejal de UCR+Nuevos Aires; y Horacio Taccone, titular de la bancada de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro.
Y en esa foto aparece una señal: la interna dentro del propio oficialismo. No solamente por quiénes estuvieron, sino por quiénes empiezan a ocupar espacios, mostrarse en territorio y compartir actividades con funcionarios provinciales. La postal de Batán expuso a dirigentes que vienen levantando su perfil y que buscan ganar protagonismo en un escenario donde el armado electoral empieza a tomar forma. Las presencias, así, también funcionan como una manera de marcar territorio.
La foto, sin embargo, también se construyó con quienes no estuvieron. En la vereda opositora faltó Gustavo Pulti, edil del espacio kicillofista, quien había sido invitado pero decidió no participar. Según pudo saber este medio, el exintendente habría quedado molesto por el desplazamiento de su hombre en la estructura policial y lo interpretaría como una “traición”. Así, una decisión en el área de Seguridad empieza a tener una lectura que excede lo estrictamente operativo.
La interna también se observa puertas adentro del MDF. Allí, algunas voces describen al exintendente como un “palo enjabonado”, en referencia a las dificultades para encuadrarlo en el armado provincial. La lectura que circula es que, si Pulti no obtiene lo que pretende, podría avanzar con “lista corta”, mientras que desde el armado de Kicillof estarían “evaluando el mal menor”. En paralelo, las presencias en Batán muestran a dirigentes de distintos espacios compartiendo escenario, mientras las ausencias empiezan a adquirir el mismo peso político que las fotos.