10 de septiembre de 2026
KIWI
El Concejo desempolva un viejo proyecto para convertir a Mar del Plata en capital del kiwi
La Coalición Civica volvió a poner en agenda una iniciativa que ya había sido impulsada años atrás para declarar a General Pueyrredon capital del kiwi. El proyecto busca instalar a Mar del Plata como referente de la actividad, pero productores cuestionan las cifras de empleo y advierten que gran parte de las inversiones no está en manos de productores locales.

En el Concejo Deliberante volvieron a poner sobre la mesa una idea que de nueva tiene poco. La Coalición Civica presentó una batería de tres proyectos para declarar a General Pueyrredon como Capital Provincial y Nacional del Kiwi, crear la “Fiesta del Kiwi Mar y Sierras – Expo Kiwi Mar del Plata” y generar herramientas de financiamiento para la actividad. Pero la iniciativa llega con aroma a archivo. La idea de convertir a Mar del Plata en capital del kiwi ya tuvo distintos intentos durante los últimos años y ahora vuelve a ser desempolvada desde el recinto.
El nuevo capítulo legislativo parte de un dato que sí resulta difícil de discutir, el crecimiento de la superficie cultivada. Mientras registros del INTA difundidos en 2024 hablaban de unas 800 hectáreas en General Pueyrredon, estimaciones actuales ubican la superficie por encima de las 1.000. Sobre ese escenario, Guido García busca instalar al distrito como referencia de la actividad y propone que Mar del Plata funcione como plataforma de comercialización y salida hacia nuevos mercados.
La cuestión es que más hectáreas no necesariamente significan más productores marplatenses. Productores y personas vinculadas de cerca con la actividad advierten que buena parte de las grandes inversiones realizadas en el kiwi no fueron protagonizadas por productores locales, sino por inversores que desembarcaron en el negocio. Incluso remarcan que quienes actualmente conducen técnicamente buena parte de las explotaciones son ingenieros y profesionales especializados. El cultivo puede crecer dentro de General Pueyrredon, pero eso no implica que el crecimiento tenga el mismo correlato en el entramado productivo tradicional de la ciudad.
El otro punto que genera reparos es el impacto laboral que García utiliza como uno de los principales argumentos para justificar la iniciativa. El concejal calcula entre tres y cinco puestos de trabajo directos por hectárea y suma los empleos indirectos vinculados al empaque, la logística, el riego, la tecnología y la comercialización. Desde el entorno productivo cuestionan directamente esa escala y consideran que las cifras no se acercan demasiado a la realidad del cultivo. Como referencia, sostienen que una explotación frutihortícola puede requerir hasta diez veces más trabajadores que una plantación de kiwi.
Mientras tanto, la pelea por el supuesto liderazgo regional tampoco es tan sencilla como plantea el proyecto. Aunque General Pueyrredon tendría una superficie cultivada significativa, en el sector señalan que la Provincia viene concentrando buena parte de la promoción del kiwi en Miramar, donde se desarrollan acciones para posicionar la actividad. De esta manera, la discusión sobre quién merece el título de “capital” excede una declaración del Concejo y se mete directamente con la geografía real del negocio.
También es cierto que se trata de un cultivo que requiere una inversión inicial importante y varios años hasta alcanzar una producción comercial, por lo que el financiamiento puede resultar determinante para ampliar la superficie.
Pero el proyecto vuelve a abrir una pregunta que el Concejo ya se hizo varias veces. ¿Qué significa realmente ser la “capital del kiwi”? Porque si la respuesta es solamente una declaración, una fiesta y una nueva etiqueta institucional, el aporte será más simbólico que productivo. Después de varios intentos que quedaron en el camino, el Concejo vuelve a sacar el proyecto del cajón. Ahora falta saber si esta vez habrá algo nuevo detrás del título o si el kiwi volverá a servir como una bandera política que se cosecha cada algunos años.