8 de septiembre de 2026
DEBATE
El sistema de bibliotecas municipales cruje por el vaciamiento de personal y la falta de presupuesto
Entre cierres definitivos, infraestructuras edilicias deterioradas e informes oficiales que no convencen, el debate en el Concejo Deliberante deja al descubierto una marcada contracción en la red cultural de los barrios marplatenses.

El sistema de bibliotecas públicas municipales del partido de General Pueyrredon atraviesa una de las crisis estructurales más agudas de los últimos años. La falta de reposición de la planta permanente, el deterioro del equipamiento edilicio en la periferia y un esquema de atención que no logra garantizar el acceso continuo configuran un mapa donde la red cultural de los barrios se reduce de manera paulatina. La discusión, resurgida tras el paso de dos expedientes por la comisión de Educación del Concejo Deliberante, volvió a poner la lupa sobre las prioridades de la política cultural comunal y las respuestas operativas de los entes descentralizados.
Los números que circulan en el ámbito legislativo exponen un declive progresivo en el cuerpo de trabajadores. Mientras que en 2024 la planta del sistema contaba con 65 agentes, la cifra descendió por debajo de las 50 personas debido a un proceso constante de jubilaciones que no ha tenido su correlato en nuevas incorporaciones ni en concursos de reemplazo. Esta merma impacta en la operatividad diaria: de un esquema original que contemplaba más de una treintena de dependencias, en la actualidad apenas una veintena logra sostener sus puertas abiertas. Asimismo, al menos diez de estos espacios funcionan con un único empleado a cargo, lo que genera horarios fuertemente acotados —a menudo concentrados exclusivamente en la mañana— y una alta vulnerabilidad operativa, donde cualquier licencia, inasistencia o retiro definitivo fuerza de manera automática el cese de actividades.
El impacto territorial de este repliegue ya muestra derivaciones concretas en diferentes sectores del distrito. La interrupción del servicio en la biblioteca Alicia Moreau de Justo, ubicada en el barrio Jardín de Peralta Ramos, se convirtió en el antecedente inmediato de una alerta que amenaza con replicarse en otras zonas. Un panorama similar condiciona el futuro de la dependencia en el barrio Belgrano, donde las falencias de infraestructura exigen obras edilicias que, sin la intervención ni el apoyo presupuestario de la administración local, dejan la continuidad del servicio en manos de las posibilidades que pueda arbitrar la propia sociedad de fomento. La falta de renovación bibliográfica y la ausencia de herramientas para la inclusión digital agravan el panorama de estos espacios, cuyo rol histórico fue mucho más allá del préstamo de libros, funcionando como centros de contención, dinamización comunitaria y referencia para niñeces y juventudes.
Desde el Departamento Ejecutivo, la postura formal del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) ante los requerimientos de la oposición ha sido sostener que los objetivos de fortalecimiento e impulso a la lectura se encuentran subsumidos dentro de la planificación ordinaria del organismo, sin requerir asignaciones marginales ni esquemas extraordinarios. Sin embargo, estas devoluciones administrativas fueron calificadas como insuficientes e indolentes en el seno de la comisión, donde se remarcó el contraste entre las declaraciones de gestión y la realidad operativa que atraviesan los recintos barriales.
Frente a este diagnóstico, el cuerpo deliberativo resolvió mantener las iniciativas en tratamiento y girar nuevos pedidos de informe a las secretarías de Educación y de Desarrollo Local, mientras se aguardan dictámenes de las áreas técnicas y de Hacienda. Con más de una docena de trámites jubilatorios en curso y sin un plan oficial visible para revertir la pérdida de personal, el futuro del sistema de bibliotecas permanece abierto en la agenda política local, condicionado por la tensión entre el ajuste de los recursos municipales y la demanda social de sostener vivas las instituciones culturales en los barrios.