La Tecla Mar del Plata
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La primera aplicación en Mar del Plata del nuevo Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil ya generó una fuerte reacción política. Un adolescente de 15 años fue aprehendido durante el fin de semana en una causa por robo y portación de un arma, pero recuperó la libertad luego de que la Justicia rechazara el pedido de detención solicitado por la Fiscalía.
El fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Walter Martínez Soto, había solicitado que el menor permaneciera detenido. Sin embargo, la jueza de Garantías Libertad Cordido rechazó el planteo al considerar que, por la calificación legal y la pena en expectativa, una eventual condena podría ser de ejecución condicional.
La resolución rápidamente llegó al ámbito político y tuvo como uno de sus principales críticos a Emiliano Recalt, presidente del Concejo Deliberante y referente de La Libertad Avanza en Mar del Plata.
El concejal puso el foco precisamente en el argumento utilizado por la magistrada para rechazar la detención. “Interesante el extracto. La jueza de garantías consideró que una eventual condena podría ser de ejecución condicional”, señaló Recalt.
A partir de allí, el titular del Concejo Deliberante endureció su cuestionamiento y apuntó directamente contra el funcionamiento de la Justicia. “Una vez más la justicia FALLANDO en todos los sentidos”, sostuvo.
La crítica de Recalt no quedó limitada a la resolución del caso. El dirigente libertario aprovechó el episodio para reivindicar el nuevo régimen impulsado por el gobierno de Javier Milei y cuestionar lo que considera una persistencia del garantismo en el sistema judicial.
“Después de lograr algo histórico gracias a la decisión de Javier Milei todavía convivimos con el garantismo que libera chorros”, subrayó.
En ese sentido, Recalt planteó que el problema ya no estaría en la falta de herramientas legales, sino en el criterio con el que son utilizadas por los magistrados. “La herramienta está, es hora que la justicia empiece a escuchar más y a FALLAR menos”, concluyó.
La primera aplicación del nuevo régimen penal juvenil, entonces, abrió en Mar del Plata un debate que rápidamente pasó del caso puntual a una discusión más amplia sobre seguridad, Justicia y el alcance efectivo de las nuevas herramientas para intervenir frente a delitos cometidos por adolescentes.