Pueblo Chapa y un nuevo problema para el Municipio: cambios de normativa, obras anticipadas y compensaciones sin reglas claras
La Provincia cuestionó la viabilidad de otorgar la prefactibilidad al barrio cerrado proyectado en Chapadmalal bajo la normativa vigente. El caso vuelve a poner bajo la lupa al Municipio de General Pueyrredon, que deberá resolver el encuadre urbanístico de un emprendimiento de más de 107 hectáreas mientras arrastra una deuda de más de cuatro años: definir un régimen general para las compensaciones que deben pagar los privados cuando obtienen beneficios o cambios normativos.
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El proyecto de Pueblo Chapa abrió un nuevo frente de discusión para el Municipio de General Pueyrredon. La impugnación presentada por el Observatorio Ciudadano del Paseo Costanero Sur en 2025 cuestionó el avance del emprendimiento, los movimientos de suelo, la promoción inmobiliaria y la falta de un encuadre urbanístico específico. Un año después, la respuesta de la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano y Territorial dejó un dato no menor, bajo la normativa vigente, no corresponde otorgar la Convalidación Técnica Preliminar al proyecto.
Según el informe provincial, Pueblo Chapa abarca 107,22 hectáreas y contempla 580 lotes y 647 unidades funcionales, entre viviendas unifamiliares, multifamiliares y usos comerciales. Sin embargo, la Provincia advirtió que la zona donde se proyecta, identificada como Complementaria del Litoral Marítimo 1, mantiene un carácter rural y turístico-recreativo y no contempla usos urbanos o extraurbanos como los previstos para el barrio cerrado.
La situación deja al Municipio ante un problema. Un proyecto privado que avanzó en su planificación mientras el marco normativo necesario para habilitarlo no está consolidado. La propia Dirección Provincial señaló que cualquier adecuación deberá atravesar una modificación normativa, la intervención de los organismos competentes y la correspondiente convalidación provincial. Hasta entonces, la prefactibilidad no puede ser otorgada.
El caso también reabre la discusión sobre las obras anticipadas. El Observatorio había denunciado movimientos de suelo, apertura de calles y desmontes durante 2024, además de la promoción del desarrollo inmobiliario. La Provincia, por su parte, detectó en imágenes satelitales un grado inicial de avance y recordó que la Convalidación Técnica Preliminar no habilita la realización de obras ni la formalización de compromisos de venta.
Pero Pueblo Chapa suma otro problema para las arcas y la planificación municipal, las compensaciones urbanísticas. La Ley de Acceso Justo al Hábitat considera a este tipo de conjuntos inmobiliarios como grandes desarrollos y prevé la participación del Municipio en la valorización generada, con una contribución que no puede ser inferior al 10%. Sin embargo, General Pueyrredon todavía no cuenta con un régimen general que establezca criterios objetivos para calcular y cobrar esas contraprestaciones.
Pueblo Chapa puede terminar siendo así una nueva prueba para el sistema urbanístico de General Pueyrredon. No sólo por el futuro de un barrio cerrado en Chapadmalal, sino porque obliga al Municipio a responder una pregunta que se repite en distintos desarrollos ¿Primero se planifica la ciudad y se fijan las reglas, o primero avanza el proyecto privado y después el Estado busca la normativa, las compensaciones y los controles necesarios para encuadrarlo?