La Unidad Turística Fiscal Arroyo Lobería quedó nuevamente bajo la lupa. Habitantes de Playa Chapadmalal formalizaron una denuncia ante el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) en la que cuestionan el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la empresa RIVAN S.A., concesionaria del espacio, y ponen el foco en la falta de una batería de baños públicos de acceso libre y gratuito.
La presentación fue dirigida al presidente del EMTURyC, Diego Juárez, y solicita que el organismo realice una inspección "sin previo aviso al concesionario", con el objetivo de determinar en qué condiciones se encuentran actualmente las instalaciones sanitarias y si el servicio se encuentra efectivamente disponible para quienes concurren al lugar.
El planteo de los vecinos se apoya en las obligaciones establecidas en el Pliego de Bases y Condiciones aprobado mediante la Ordenanza Municipal N° 21.524. En particular, señalan el artículo 28.6, que establece que el concesionario debe "asegurar la prestación del servicio de baños públicos y gratuitos durante todo el año".
La normativa contempla, además, una alternativa para el caso de que las instalaciones sanitarias fijas no puedan ser utilizadas. Según el escrito, el concesionario debe contratar e instalar como mínimo seis baños químicos portátiles hasta que pueda restablecerse el funcionamiento de los sanitarios permanentes.
Para los denunciantes, la cuestión no se limita a la existencia física de algún baño dentro del predio. Sostienen que el Pliego exige un área de baterías sanitarias destinada al uso público y gratuito, con acceso directo e independiente desde el exterior, además de instalaciones para ambos sexos y personas con discapacidad.
En ese sentido, la presentación advierte que el servicio no debería depender de que una persona ingrese a un sector comercial, realice un consumo o solicite autorización al concesionario. El planteo apunta a que los sanitarios deben encontrarse efectivamente disponibles para cualquier concurrente de la unidad.
"Se trata de una obligación vinculada al uso público de la Unidad Turística Fiscal y a las condiciones mínimas de salubridad, higiene, accesibilidad y disfrute del espacio público", sostienen los denunciantes en el escrito presentado ante el Ente.
Un reclamo que vuelve sobre un antecedente de 2022
Uno de los aspectos que le agrega peso político y administrativo a la denuncia es que los vecinos aseguran que la situación ya había sido puesta en conocimiento del Municipio años atrás.
Según consta en la presentación, el reclamo actual reitera lo planteado el 21 de julio de 2022 mediante la Nota EMTUR N° 757/22. Es decir, los denunciantes sostienen que no se trataría de una problemática nueva, sino de una situación que continúa sin una solución efectiva.
El escrito también recuerda que en 2021 el Concejo Deliberante había solicitado información al Departamento Ejecutivo sobre la UTF Arroyo Lobería, incluyendo inspecciones realizadas, infracciones y sanciones, en el marco de denuncias que contemplaban, entre otras cuestiones, la falta de construcción de sanitarios públicos accesibles.
Así, el reclamo no queda solamente concentrado en la actuación de la empresa concesionaria. Los vecinos también ponen el foco sobre el rol del organismo municipal encargado de fiscalizar el cumplimiento de las condiciones de la concesión.
Qué le reclaman al EMTURyC
La denuncia pide que la inspección sea realizada sin aviso previo y que se verifique una serie de condiciones concretas: la existencia de sanitarios destinados al público, la gratuidad efectiva, el acceso directo e independiente desde el exterior, la disponibilidad para ambos sexos, la accesibilidad para personas con discapacidad y las condiciones de higiene, seguridad, funcionamiento y mantenimiento.
También reclaman que se compruebe el horario y la disponibilidad efectiva del servicio y, eventualmente, la existencia de los seis baños químicos portátiles previstos por el artículo 28.6 para el caso de imposibilidad de utilizar las instalaciones fijas.
En caso de verificarse la irregularidad, los denunciantes solicitan que se labre un acta, se identifique la norma infringida y se active el régimen de infracciones y sanciones previsto para la concesión. También piden que RIVAN S.A. sea intimada a cumplir de manera inmediata con las obligaciones establecidas en el Pliego.
La presentación incluso solicita que se informe formalmente el resultado de la inspección, el funcionario que intervino, los hechos constatados, la eventual existencia de una infracción, las medidas intimadas y si se inició un procedimiento sancionatorio.
El reclamo deja, además, una advertencia para la propia administración municipal. Los denunciantes sostienen que, si no existe una respuesta adecuada y una constatación efectiva de los hechos, se reservan la posibilidad de avanzar con acciones administrativas y judiciales.
La concesión, otra vez bajo la lupa
El caso vuelve a poner en escena el debate sobre las obligaciones que deben cumplir los privados que explotan Unidades Turísticas Fiscales y, al mismo tiempo, sobre el control que ejerce el Municipio sobre esas concesiones.
En el caso de Arroyo Lobería, el Pliego no deja librada a criterio del concesionario la prestación del servicio sanitario: establece expresamente que los baños públicos y gratuitos deben estar disponibles durante todo el año y prevé incluso una solución alternativa mediante baños químicos ante la imposibilidad de utilizar las instalaciones permanentes.
Ahora, la pelota quedó del lado del EMTURyC. El organismo deberá determinar si la situación denunciada efectivamente configura un incumplimiento y, en ese caso, qué medidas corresponden frente a la concesionaria.
Mientras tanto, los vecinos de Playa Chapadmalal buscan que el reclamo deje de ser una presentación administrativa más y se traduzca en una inspección concreta sobre el terreno. La denuncia apunta precisamente a eso: que se constate si una obligación establecida en el contrato de concesión se cumple en la práctica o si, como sostienen los denunciantes, lleva años sin resolverse.