La Tecla Mar del Plata
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La reestructuración de la Policía dispuesta por el Ministerio de Seguridad bonaerense encendió una nueva alarma en General Pueyrredon. Tras los asesinatos y el femicidio que conmocionaron al distrito y luego de la última movilización por seguridad, productores agropecuarios denuncian que el campo quedó prácticamente sin cobertura policial.
El cambio dejó una postal difícil de explicar: donde antes había seis patrulleros destinados a las zonas rurales, ahora queda apenas uno para recorrer una extensa red de caminos que alcanza aproximadamente los 500 kilómetros.
Los vehículos que se encontraban en mejores condiciones fueron trasladados hacia la zona urbana, según denuncian los productores. La consecuencia, aseguran, es una mayor vulnerabilidad para quienes viven y trabajan en los sectores rurales del distrito.
La cobertura actual obliga a un solo móvil a recorrer sectores que van desde Santa Paula hasta La Polola, mientras que otro esquema de vigilancia quedó concentrado en el corredor que comprende Laguna de los Padres, El Dorado y La Coperina. Para los productores, se trata de una estructura insuficiente para responder ante una emergencia.
“Antes había un sistema organizado que nos permitía trabajar tranquilos. Al desarmarlo, quedamos en un estado de alerta permanente”, señalan desde el sector.
El problema no se limita a la cantidad de patrulleros. Otro de los puntos que genera preocupación es el traslado de buena parte de los efectivos que conocían el territorio rural, sus caminos y las particularidades de cada zona. Para los productores, perder ese conocimiento del terreno también significa resignar capacidad de prevención y respuesta.
La situación se vuelve todavía más delicada durante la noche, cuando los tiempos de respuesta ante un llamado pueden extenderse por las grandes distancias que deben cubrir los móviles disponibles. En ese escenario, los propietarios rurales aseguran que viven en constante alerta frente a posibles robos y otros episodios de inseguridad.
La polémica se instala así en medio de un escenario especialmente sensible para General Pueyrredon. Los recientes hechos de violencia, sumados a la movilización de vecinos que reclamaron mayores respuestas en materia de seguridad, volvieron a poner el funcionamiento de las fuerzas policiales bajo la lupa.
Ahora, la preocupación se trasladó con fuerza al campo. Los productores reclaman que el Ministerio de Seguridad revise la distribución de recursos y restablezca una cobertura acorde con la extensión territorial del distrito.
El planteo es concreto: más patrulleros, más presencia y efectivos que conozcan el territorio. Mientras tanto, en las zonas rurales de General Pueyrredon crece la sensación de que la seguridad quedó demasiado lejos de los campos.