La discusión sobre la descentralización del Estado municipal volvió a instalarse en el Concejo Deliberante. Esta vez no llegó de la mano de un bloque político sino a través de una nota particular presentada por un vecino de la zona sur, quien propone transformar las actuales delegaciones municipales en comunas con autonomía administrativa, presupuesto propio y conducción política elegida por el voto de los habitantes de cada territorio.
La iniciativa pone sobre la mesa un debate que aparece periódicamente en General Pueyrredon: cómo mejorar la representación de las localidades más alejadas del centro de Mar del Plata y dotarlas de mayores herramientas para resolver problemas cotidianos sin depender exclusivamente del Palacio Municipal.
El planteo apunta específicamente a las delegaciones de Batán, Sierra de los Padres, Sur Chapadmalal y Camet. Según el impulsor de la propuesta, el crecimiento demográfico y territorial del distrito dejó en evidencia las limitaciones del actual esquema de descentralización, pensado originalmente para acercar servicios municipales pero que, a su criterio, hoy resulta insuficiente para responder a las necesidades de esas comunidades.
La propuesta toma como referencia el modelo implementado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde desde 2011 funcionan quince comunas con competencias administrativas, presupuesto y autoridades electas. En ese esquema, las comunas administran asuntos vinculados al mantenimiento urbano, espacios públicos y otras políticas de cercanía dentro de un territorio determinado.
Con esa experiencia como antecedente, el vecino plantea adaptar un sistema similar a General Pueyrredon. La idea contempla que cada comuna tenga asignados recursos propios de acuerdo con su población y superficie, además de una conducción política encabezada por un concejal elegido exclusivamente por los vecinos del circuito electoral correspondiente.
El proyecto también busca modificar la forma de representación dentro del Concejo Deliberante. La propuesta mantiene el número actual de 24 bancas, aunque establece que veinte continúen siendo elegidas mediante el sistema vigente y que las cuatro restantes correspondan a las comunas. Esos representantes tendrían un doble rol: participar de las sesiones legislativas y conducir la administración política de cada territorio.
Uno de los argumentos centrales del planteo es que el nuevo esquema no implicaría un incremento en el gasto político, ya que quienes estén al frente de las comunas percibirían únicamente la dieta correspondiente a su cargo de concejal.
La presentación también hace eje en la falta de representación institucional de los sectores más alejados del casco urbano. Según sostiene el autor de la iniciativa, las actuales delegaciones dependen exclusivamente de las decisiones del Ejecutivo municipal y no cuentan con autonomía para fijar prioridades en materia de obras, servicios o infraestructura.
En ese sentido, recuerda que en otros momentos existieron mecanismos de participación para la elección de delegados en localidades como Batán o Sierra de los Padres, aunque remarca que esas experiencias no tenían carácter vinculante porque la designación final siempre recaía en el intendente de turno.
El documento recupera además el histórico rol del movimiento fomentista en Mar del Plata y advierte sobre la pérdida de herramientas de descentralización que, durante años, permitieron a las sociedades de fomento intervenir con mayor protagonismo en el mantenimiento barrial. Para el impulsor del proyecto, fortalecer las estructuras territoriales permitiría agilizar respuestas frente a reclamos frecuentes vinculados al estado de las calles, la movilidad, el mantenimiento urbano o la atención sanitaria.
No obstante, el propio texto reconoce que una transformación de estas características excede las competencias del Concejo Deliberante. La creación de comunas requeriría modificaciones en la Carta Orgánica Municipal y cambios en la legislación provincial, por lo que el vecino anticipó que también buscará llevar la discusión al ámbito legislativo bonaerense.
Mientras tanto, la iniciativa quedó formalmente presentada para que el Concejo analice su contenido y defina si acompaña o no la apertura de un debate que, aunque complejo desde el punto de vista jurídico e institucional, vuelve a poner en discusión el modelo de organización política y admunistrativa de General Pueyrredon.