La ciudad ya juega su propio partido. Mientras millones de argentinos seguirán este domingo la final de la Copa del Mundo 2026 entre Argentina y España, el Municipio pondrá en marcha un amplio operativo de seguridad para acompañar una eventual celebración masiva en caso de un nuevo título de la Selección.
La experiencia de los últimos partidos del Mundial llevó al Ejecutivo municipal a planificar un despliegue especial que comenzará antes del inicio del encuentro y se extenderá una vez finalizado el partido. El objetivo será garantizar que los festejos puedan desarrollarse con normalidad, prevenir incidentes y dar una respuesta rápida ante cualquier emergencia.
El operativo estará coordinado por la Secretaría de Seguridad junto con la Policía Bonaerense, Defensa Civil, el SAME y distintas áreas municipales. El principal punto de concentración volverá a ser el Monumento al General San Martín, donde se implementarán cortes de tránsito, un perímetro de control para proteger patrulleros y otros móviles oficiales, además de un corredor sanitario para facilitar la asistencia médica si fuera necesaria.
En paralelo, las autoridades seguirán en tiempo real el movimiento en otros sectores donde habitualmente se concentran vecinos durante este tipo de celebraciones, como Batán, la Rotonda del Golf y la zona de Constitución y la Costa. Allí también habrá presencia preventiva para evitar desbordes y ordenar la circulación.
La expectativa también está puesta en lo que ocurra dentro de la cancha. Más allá del resultado deportivo, una nueva consagración del equipo dirigido por Lionel Scaloni y capitaneado por Lionel Messi podría trasladarse rápidamente al terreno político. Como ocurrió tras otras conquistas de la Selección, no se descarta que en los próximos días ingresen al Concejo Deliberante proyectos para declarar de interés el nuevo logro o expresar el beneplácito institucional.
Por ahora, toda la atención está puesta en los 90 minutos —o más— que definirán al campeón. Después llegará otro desafío: administrar una posible celebración multitudinaria en las calles de Mar del Plata y, ya en el plano político, canalizar el reconocimiento institucional a un equipo que más allá del resultado, volvió a marcar una época en el fútbol argentino.