Juan M. Abal Medina, Sergio Berni, Felipe Solá, Julio Bárbaro y Guillermo Moreno. Distintas miradas de cómo se resuelve la interna, el rol de Kicillof y Cristina, la forma de plantarse ante Milei, desdoblamiento y PASO
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Llevan el peronismo en la sangre, lo piensan y lo transpiran. Son sus propios jefes, pero siempre se plantan en la política desde los mandamientos de Juan D. Perón, aunque a veces los encuentre en distintas órdenes de la misma religión. Felipe Solá, exgobernador; Sergio Berni, jefe de bloque de Fuerza Patria en el Senado; Juan Manuel Abal Medina, exjefe de Gabinete; Guillermo Moreno, exsecretario de Comercio; y Julio Bárbaro, histórica voz filosa del partido, dan su punto de vista sobre el presente y la interna que carcome al partido, fundamentalmente en la provincia de Buenos Aires.
Berni apunta que la pelea entre Axel Kicillof y el cristinismo, “tiene un origen, que es la discusión del desdoblamiento sí o no. A todos aquellos que teníamos una postura peronista sobre el tema, Kicillof los tomó como enemigos. El problema con Cristina comenzó cuando ella le dijo que el peronismo no puede ir desdoblado. No solamente es un error táctico, sino que además atenta contra nuestra doctrina. El día de la elección festejó, y al otro día yo dije ‘no sé qué festejan, porque el Gobernador prefirió un triunfo táctico sobre un triunfo estratégico’. Después, lamentablemente, la realidad nos dio la razón”.
“Ella te dijo ‘si desdoblás, le estás dando una oportunidad a Milei’. Se votó el súper RIGI y la oposición ganó por un voto; si la elección hubiera sido junta, Milei ese voto no lo tenía. Estas son las cosas por las cuales peleamos, porque para nosotros los intereses de la Nación están por arriba de cualquier otro interés”, agrega el exministro de Seguridad. No es el único punto de discordia, pero desdoblar o no en 2027 vuelve a ocupar parte de la discusión.
Solá dice: “Cuando ocurrió el desdoblamiento yo pensé que era un error, que siempre es mejor vertebrar la lista de arriba para abajo, porque eso da idea de movimiento y no de que lo local prevalezca sobre la totalidad. Después, con el resultado de septiembre pensé ‘qué maravilla, un triunfo rotundo en la Provincia’, pero nunca pude entender por qué un mes después, casi perdimos. Bueno, ahí está el germen de un localismo mal entendido. Las elecciones tienen que ser una sola vez para todos; separadas lo que hacen es crear un conjunto de señores feudales”.
Bárbaro asevera que el desdoblamiento “no depende de nosotros. Si hubiera PASO, mejor. Pero el Gobierno es el que decide”. Para Abal Medina, “quizás el desdoblamiento no sería lo más oportuno, pero es una discusión secundaria”. Hay allí una coincidencia respecto a las fechas separadas, que confronta en todos los casos con el pedido de los jefes comunales. Respecto a estos últimos, Moreno les asigna un rol clave en el armado que viene, al consignar que “en la Provincia van a ser candidatos los que decidan los intendentes. Los intendentes peronistas tienen que elegir un candidato y ese será el candidato del peronismo”.
No obstante, la mayoría apuesta por una primaria que dirima candidatutas. “Sí o sí tenemos que pelear para que se mantengan las PASO, y en caso de que el Gobierno logre derogarlas, el peronismo y otros sectores del campo popular tenemos que trabajar para armar una gran interna abierta en todo el país”, dice Abal. Hay matices. Berni y Bárbaro, por caso, no quieren al sector en el que abrevan junto al que representa el otro.
Unidos, amontonados o cada uno por su lado, un dilema que divide
“Yo soy un soldado. Los soldados no especulamos, vamos al frente, y en la política tiene que ser lo mismo, ganas o perdés, pero con tus principios. No podés andar haciendo cuentas qué es lo que tenemos que hacer, porque nosotros representamos los intereses de la gente. Y a la gente, para que confíe en nosotros, debemos demostrarle que no especulamos. Soy de los que prefieren perder con lo nuestro. Ya hemos perdido la Provincia y la hemos recuperado. No es la vida de nadie. Lo que no nos puede pasar es lo que nos pasó con Alberto Fernández, ganar para después terminar como terminamos”, sentencia Sergio Berni. Abona la teoría de la división entre el kirchnerismo y el MDF de Kicillof.
Desde el kicillofismo, Julio Bárbaro retruca: “Hay que sacar a Cristina, porque donde fue el kirchnerismo, como en Salta con Urtubey, no sacó votos para nada. No tenemos que seguir probando el fracaso. El fracaso es un momento que te lleva a la autocrítica, no a repetirlo. Después está Pichetto, que juega para Milei. Jugó para Macri y ahora juega para el Presidente. Entonces te dice ‘libertad a Cristina’, sabiendo que si la libertad a Cristina se impone, como es minoritaria, gana la derecha. Y él es la derecha”.
Abal Medina y Solá invitan a lo contrario, un peronismo amplio, que decida sus candidatos en una gran PASO. “Una interna en la que se inscriban todos los que quieran ser parte, sean peronistas, afiliados al PJ, no afiliados al PJ, que se puedan presentar todos y todas y discutir en ese esquema. La cuestión principal es la unidad, pero unidad a través de discusión y de programa”. Confía en que a esa comunión se llegue “cuando se acerque la fecha electoral y sepamos que está en juego la posibilidad de que este gobierno antipopular en extremo pueda continuar”.
Solá recurre al pasado, recuerda que “Perón supo mantener al peronismo, en la guerra y en la paz. Y cuando volvió, mucho más sabio, quiso un peronismo de la paz. Lamentable-mente no tuvo tiempo. Él quería en aquel entonces blindar el gobierno, con una amplitud que lo llevó a invitarlo a Balbín a que sea su vicepresidente. Estaba indignado porque le habían creado una presión dentro de la familia para que eso no sucediera y fuera su esposa. Y traigo esto acá porque hoy tenemos que querer algo más grande”.
Moreno descree de una interna o una PASO, por el alto costo, e insiste en que los candidatos deben elegirse “por consenso dentro del movimiento peronista”.
Julio Barbaro "Lo veo plantado a Kicillof como una alternativa y al kirchnerismo como una molestia"
-¿Cómo ves al peronismo en la actualidad?
-Yo creo que el nombre del peronismo ha sido devaluado y gastado después del uso que hizo Menem para vender hasta los ferrocarriles, el gas y los aeropuertos. Así pasó después con el antiperonismo, que se hizo cargo de nuestro nombre y luego Néstor y Cristina, que tuvieron y tienen para mí muchos errores, además de La Cámpora que se convirtió en un piantavotos total. Yo siempre digo: ¿por qué eligieron a Cámpora? si era un mediocre y un tipo que traicionó a Perón. Lo que hay que recuperar es el patriotismo. El peronismo nunca fue una ortodoxia, Perón siempre buscó vices radicales, aliados conservadores y socialistas. Esa es una concepción de la patria. El peronismo no es una secta.
-¿Al Partido Justicialista lo ves plantado como un partido de oposición a Javier Milei o está más distraído en la pelea interna?
-No hay partido sin interna, porque sino es un partido robado. Después, hagamos bien las cuentas. Cuando Kicillof fue candidato, le ganó al Gobierno por 14 puntos y luego Cristina retomó el poder y perdimos en todo el país. Yo no sé qué es lo que estamos discutiendo, porque más encuestas que esa no conozco.
-¿Pero está plantado el peronismo como verdadero opositor?
-No, yo veo plantado a Kicillof como una alternativa y al kirchnerismo como una molestia.
-¿Ves posible una unidad o algún punto en común?
-La veo imposible, no sirve, la unidad es suicida. Si vos juntás un pedazo con otro te da un espantapájaros. Cuando Menem nos ganó, yo estaba con Néstor y Cristina y tuvimos que destruir al menemismo porque con él no había destino; y después Cristina y Néstor traicionaron a Eduardo Duhalde, que era el que nos había instalado. Entonces, ahora lo que tiene que hacer Kicillof es sacarse de encima a Cristina, porque cuando dicen “libertad a Cristina”, como lo dice Pichetto, lo dicen porque si se enfrenta Cristina contra Milei, gana Milei. Y nosotros tenemos como único rebelde a Kicillof y no conozco otro; si me dan otro nombre, lo escucho, pero en este momento no lo hay .
-¿Y cómo creés que deberían definirse las candidaturas el año que viene?
-Yo creo que tiene que ir Kicillof contra Massa y Cristina en la interna, porque ellos son lo mismo. Massa es piantavotos también, él es más el poder económico que el poder político, y Cristina es algo que no tiene recuperación. Entonces, si tienen dignidad, que se corran para dejar lugar a lo nuevo. Yo insisto siempre con lo que Marechal decía ‘que la patria es una víbora que cambia de piel’. Nos tuvimos que sacar primero a Saadi, después a Menem y ahora hay que sacarse a Kirchner para poder seguir vigentes o vamos a terminar como los radicales.
-¿Creés que hoy la sociedad mira más con desagrado la gestión de los Kirchner y no como una alternativa de futuro?
-Más bien. El dolor del presente está ubicado sobre el miedo de volver al pasado, porque existe el riesgo Kuka que dice Milei y que espanta tanto. Cristina, usando el sello, perdió por primera vez todas las provincias.
-Pensando en una alternativa electoral, ¿el peronismo tendría que abrirse a otros espacios?
-El peronismo siempre fue frente y el patriotismo es lo que falta. La patria se defiende con un frente nacional. Hay conservadores, hay socialistas, hay radicales, hay liberales que pueden llevar nuestra causa y es necesario hacerlo. Y eso lo puede hacer Kicillof, no lo puede hacer La Cámpora o el limitado mental de Máximo Kirchner. ¿Sabés qué es eso?, el suicidio. Realmente el posicionamiento que están teniendo contra el Gobierno no sirve para nada, porque ellos no tienen autoridad moral. No tenemos que seguir probando el fracaso. El fracaso es un momento que te lleva a la autocrítica, no a repetirlo.
-¿Cómo debería ser la interna del PJ? ¿Conviene dentro del peronismo tener el Frente Renovador, el partido de Sergio Massa?
-No, no conviene para nada. Cada vez que aparece un negocio, aparece Massa cerca. Representa al poder económico que se había infiltrado en el peronismo e hizo lo que quiso. Y asumamos una cosa: el de Alberto Fernández fue el peor gobierno de la historia de la democracia.
Sergio Berni "Desde hace años sabemos que Axel Kicillof no quiere representar al peronismo"
-¿Cómo ves el presente del peronismo?
-Alejado de su doctrina, vaciado de peronismo y de peronistas, y, sobre todo, alejado de los principios más importantes.
-¿Y cómo se recupera eso?
-Con una reversión de los valores principales. Para el peronismo, primero está la patria, después el movimiento y por último los hombres. En este peronismo, primero está la mía y después cada uno que se arregle como pueda, y que a la patria Dios la ayude. En vez de ser un gran movimiento se ha convertido en una en una sociedad anónima, donde cada uno hace su negocio político, sin importar el conjunto.
-En este contexto no es un partido que se pueda plantar bien como oposición.
-Por eso Milei avanza. El problema es que como se vació de peronistas ese espacio lo ocuparon mercaderes, que son votados en nombre del peronismo para que defiendan sus intereses, y después vemos lo que pasa en el Congreso, donde votan las leyes que manda Milei, y que son perjudiciales para el desarrollo económico de la Nación.
El actual senador provincial y exministro de Seguridad cuestionó al peronismo actual, pidió recuperar la doctrina y criticó a Kicillof por alejarse del PJ y no conducir.
-¿Qué debería pasar para eso se revierta en el partido?
-Tiene que volver a llenarse de peronistas. No podemos hacer acuerdos con cualquiera, y, en mi opinión, es preferible perder elecciones con los propios que ganarlas con los que después hacen lo que quieren. Eso ya lo vimos con Alberto, lo vemos con todos los diputados que levantan la mano apoyando a Milei. Lo primero que hay que hacer es recuperar el peronismo para los peronistas.
-¿Es lo que puede pasar con Kicillof?
-Nosotros estábamos totalmente convencidos que Kicillof tenía que ser nuestro candidato a presidente. El problema es que, lejos de abrazar a todo el peronismo y conducirlo, decidió encerrarse en ese núcleo que lo acompaña de la universidad, ese núcleo de izquierda. Decidió construir con todo el progresismo, con el Frepaso, que son todos buenos compañeros, los queremos, pero no tienen nada que ver con nosotros. Y decidió construir con todo el albertismo residual. Y, como si fuera poco, en la última elección, en la de septiembre, cuando estábamos intentando hacer una lista de unidad, Kicillof anotó a todo su grupo político con el partido Parte, que es de Alberto Fernández. Me parece que ya desde hace dos años sabemos que Kicillof no quiere representar el peronismo, que iba con su partido Parte. Así que, ¿para qué vamos a seguir perdiendo tiempo? Yo lo aprecio mucho, ha sido un gran gobernador, y si ha llegado hasta acá es por el gran esfuerzo que hicieron los compañeros cuando Alberto Fernández era presidente para que pueda tener un colchón económico en la Provincia. Pero las cosas son así, Axel decidió ir por ese camino.
-¿Se soluciona en una PASO?
-Tiene que haber PASO dentro del peronismo con todos los que pensamos igual. Las PASO son para definir los candidatos de un solo espacio político. Si Axel Kicillof decidió tener su propio espacio, no tiene nada que hacer en la PASO del peronismo, ni nosotros en la de él. Nosotros hicimos un gran esfuerzo para que Axel sea nuestro candidato a presidente. Me habrás escuchado decirlo permanentemente, pero él decidió este camino. Si vos querés ser presidente de la Nación, tenés que conducir., y este quilombo es porque no hay conducción.
-¿Por qué siguen los bloques unificados?
-Lo que pasó en la última sesión del Senado fue una demostración de lo que pasa. Quedó expuesto el gran acuerdo que tiene la vicegobernadora con la oposición. O estamos ante una gran hipocresía o tenemos dos gobernadores, uno que putea a la oposición y otro que arregla con ella. La vicegobernadora mostró que hay un acuerdo con la oposición que ahorca financieramente a los bonaerenses. Es lo que no estamos dispuestos a admitir. Yo pienso que tenemos que ir cada uno por su lado.
-¿Y eso no le facilitaría las cosas a Milei?
-Prefiero perder con lo nuestro que ganar con algo que termine como lo de Alberto.
-¿Cuál tiene que ser el rol de Cristina?
-Cristina es la presidenta del PJ, y desde ahí es la que marca la estrategia. Y cada uno de los presidentes de los partidos judicialistas tienen la obligación de hacer la táctica. Esto es como en el fútbol, el técnico marca la estrategia y los jugadores tienen la táctica, la responsabilidad de hacer los goles.
-¿El candidato o gobernador cómo debe decidirse?
-El peronismo tendrá una gran PASO, el MDF tendrá una gran PASO, saldrán los candidatos, y después el que tenga más votos gana. No es tan difícil.
Abal Medina "Entre el mal gobierno de Alberto y esta discusión interna, estamos muy encasillados en el pasado"
-¿Cómo ves el presente del peronismo?
-Lo dije varias veces y algunos se enojan, pero frente a la situación que estamos viviendo en lo económico e institucional, que el peronismo esté con una interna tan personalizada, me parece una locura. A mí me da vergüenza cuando escucho compañeros o compañeras en esa sintonía. La gente que representamos espera que hablemos de otras cosas. Yo no digo que las internas no existen o no deben darse, pero hay que cuidar más las formas, los modos, hay que ser más responsables en el momento difícil que están viviendo los argentinos. No me gustó nada lo que pasó en el Senado, no me gustó nada el discurso de Máximo en Parque Lezama y no me gustaron nada las agresiones posteriores. Me parece que hay un exceso de internismo.
-¿Cómo se planta el partido frente a Milei?
-Estamos todos en contra, el problema es que hablamos tanto para adentro y de la discusión interna que mucha gente ni se entera, porque lo que escucha de nosotros es que tal puteó a tal. Entonces, más allá de que estemos todos peleando contra Milei, muchos ni lo notan porque estamos hablando de otra cosa.
El exfuncionario cuestionó la interna del PJ, pidió discutir propuestas y destacó a Kicillof como candidato, aunque reclamó más iniciativa y un proyecto de futuro.
-¿Kicillof debería plantarse un poco más?
-Yo creo que sí. No plantarse en términos de discusión interna, pero sí creo que él, cuando empezó a hablar con autonomía, dijo que había que interpretar nuevas canciones y a mí me pareció muy bien, porque sólo con los clásicos nuestros no nos basta y las canciones últimas requieren nuevos éxitos. Y él, frente a la crítica, se quedó un poquito corto, no salió a plantear esas nuevas canciones, que básicamente son propuestas para adelante, no simplemente recordar lo que hicimos bien en el pasado, sino cómo vamos a mejorar la vida de los argentinos en los próximos años. Lo que le falta a Axel es un poco eso.
-¿Y qué rol le ves a Cristina?
-Cristina está sufriendo una prisión y una proscripción absolutamente ilegítimas, así que está en una situación bastante compleja; por eso creo que todos los compañeros tenemos que decirlo y acompañarla. No es un tema para mezclar con las discusiones de liderazgos o candidaturas.
-¿La consigna “Cristina libre” en la campa-ña no es también un problema para el PJ?
-Esa consigna no puede ser nunca la central. Somos peronistas: primero la patria, después el movimiento y por último los hombres y las mujeres. La denuncia de la situación de Cristina tiene que ser parte de nuestra plataforma política, pero, como nos enseñó Perón, como decía Néstor y también dice Cristina, el eje son los problemas reales que tiene el pueblo argentino. No se puede poner cualquier cuestión, por más injusta que sea, por delante de lo central.
-¿Fuerza Patria tiene que ampliarse necesariamente para competir contra Milei?
-Creo que lo más importante es generar una idea de futuro, una propuesta para adelante, una propuesta que vuelva a enamorar a los argentinos, proponer una idea de futuro. Hoy por hoy Milei es un desastre, pero propone una idea de futuro. Y nosotros, entre el mal gobierno que terminamos con Alberto, y esta discusión interna, parece que estamos muy encasillados en el pasado. Lo más importante es tener una propuesta que vuelva a generar expectativas en la sociedad, y hacerlo con la mayor amplitud posible, pero también con claridad, no diluirlo. Siempre fui crítico de estas ideas “nos juntamos todos y después vemos”, hay que decir para qué nos juntamos, para qué queremos ganar la elección. Si no nos va a pasar como nos pasó con el Frente de Todos.
-¿Kicillof se apuró en mostrar su intención de ser candidato a presidente?
-No, para nada. Él pasa a ser un candidato simplemente por un análisis que todo el mundo hace. ¿Quién es el peronista que ocupa el lugar institucional más importante en la Argentina? ¿Y quién tiene condiciones objetivas para ser candidato? Nadie le critica su honestidad, ha demostrado capacidad de gestión; entonces, lo diga o no lo diga, es un candidato. ¿Eso quiere decir que todo el resto tiene que acompañarlo? No. ¿Que todos tienen que decir sos candidato? No. Tienen que presentarse en la PASO otros y otras, si tienen diferencias políticas, y discutir con él. Eso me parece perfecto. El tema es cuando se vuelve muy personal. Hay mucha cuestión personal en el sentido de que si alguien no llamó a alguien, o si hizo tal o cual cosa. No niego que para algunos tiene su importancia, pero no puede ser lo central en la discusión política.
Felipe Sola "Lo veo a Axel muy en la Provincia y muy en sus compañeros y amigos de siempre, tiene que abrirse"
-¿Cómo ves el presente del peronismo?
-El peronismo debe ser la base de una gran plataforma, para que arriben a esa plataforma todos los golpeados por este gobierno. Eso amplía mucho el concepto de peronismo y, al mismo tiempo, lo iguala. Lo iguala de una manera absolutamente total con la idea de construir una oposición. Hay que asumir la responsabilidad total de ser oposición, de pensar otra Argentina, que no será igual a la que vivimos antes y ni por asomo igual a esta, será distinta. El peronismo debe tomar esa actitud de plataforma para todos los golpeados, que los hay en todas las clases sociales. Hay centenares de miles de comerciantes, centenares de miles de trabajadores formales, millones de trabajadores informales, millones de pobres de toda pobreza, decenas de miles de desheredados que están en nuestras calles durmiendo. Hay productores y hay industriales golpeados, todos con el sueño quebrado, tdos añorando algunas cosas buenas del pasado y, con sabiduría, olvidando lo malo. Si el peronismo no se concibe así, y esto es absolutamente una concepción política que no intenta ser romántica ni poética, está perdido.
El exgobernador y referente peronista planteó que el PJ debe ampliarse como oposición, pidió una gran interna y señaló a Kicillof como posible conductor.
-El presente no parece ser ese. La interna es muy grande y no parece solucionarse.
-Partimos de la base de que ese peronismo del que hablás son los dirigentes peronistas, especialmente los vinculados a la provincia de Buenos Aires. Me refiero a quien gobierna la Provincia y la kirchnerismo, que se sitúa y se respalda en la provincia de Buenos Aires básicamente. Entonces, hay que salir de esa geografía y salir de ese problema. ¿Es fácil decirlo de afuera? Puede ser, pero sin sacrificios y sin una enorme generosidad no hay conducción. Perón lo dijo en 50 oportunidades: un conductor es aquel que da, que cede, para conducir; amplía al ceder para conducir el conjunto. Nunca un conductor es el que acumula poder para un sector, poder por el poder mismo. Un conductor es el que conduce una gran masa hacia un objetivo, utiliza toda clase de instrumentos legales para ese objetivo y además amplía su campo ideológico. Y sobre todo no piensa tanto en él, sino en poder seguir siendo conductor. Voy a decir algo que le caerá mal a mucha gente, pero en su momento, en su primer gobierno, Menem aprendió a ceder. Menem era mucho más federal que este gobierno, porque cedía. Cuando un conductor se pone amarrete o se pone totalmente defensivo y no avanza deja de ser conductor, empieza a ser el jefe de una facción, que es otra cosa. El peronismo no es una suma de facciones, es ceder para que las facciones se sientan bien disueltas dentro de ese gran movimiento. Estas cosas que decía Perón son las que deben primar cuando hay una crisis.
-¿Ves que Kicillof pueda tomar ese rol?
-Él puede tomar ese rol, y yo creo que quiere hacerlo. Por supuesto, hay problemas concretos que ya conocemos. Le faltan lo que se llaman cuadros auxiliares de la conducción. Sin cuadros auxiliares no hay conducción, y yo lo veo a Axel muy en la provincia de Buenos Aires, y muy en sus compañeros y amigos de siempre, tiene que abrir fuertemente. Tiene que salir de un círculo y abrirse mucho más. Que lo quiera hacer, lo quiere hacer. Que tiene condiciones, tiene condiciones. Que no hay otro en este momento que pueda ser más importante, hasta ahora no lo hay. Y si lo hay tiene que haber una gran interna, donde se fijan objetivos comunes y después distintas propuestas de conducción. El peronismo sin PASO está condenado.
-¿Y cuál sería el rol de Cristina en esta nueva etapa?
-Es la figura más importante, pero ya fue dos veces presidenta y en la presidencia de Kirchner estoy seguro que fue importantísima. Han pasado muchos años, ha cambiado el mundo y además tiene un impedimento injusto, tremendo, pero está ahí y no lo va a cambiar antes de las elecciones, digámoslo. Por lo tanto, el rol tiene que ser el más generoso y amplio posible. Cristina debería situarse en el centro del dispositivo político, que no es el centro ideológico, sino ese centro que tiene brazos, tiene un costado izquierdo, un costado derecho, un costado más centrista, y que puede proteger a esos costados y mantenerlos en movimiento. Lo que Cristina no debe ser es la jefa de una facción, la jefa de un brazo. Si la cosa se bandeaba hacia un lado, Perón abría el espacio para que se compensara del otro.
"A Kicillof se le puede ofrecer ser el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires"
-¿Cómo ves el presente del peronismo?
-Me parece que a nivel de superestructura hay dos espacios, en uno se está destacando el progresismo con Kicillof a la cabeza y luego el peronismo que se juntó en Parque Lezama, que es mucho más en términos de superestructura. Está el progresismo nacional y popular y muchos de los nuestros están en esa historia por Kicillof, porque es el gobernador de la provincia, pero no porque doctrinariamente estén ahí, sino porque son peronistas. En fin, Lezama dio el puntapié inicial para un armado bien doctrinario peronista y después está el armado de Kicillof, que junta básicamente doctrinariamente progresistas y socialdemócratas. Pero hay que reconocer que hay compañeros ahí también.
¿Y a Kicillof lo estás viendo cómo peronista?
-No, él es socialdemócrata. El problema de Kicillof es cómo piensa la economía y eso sería solamente un debate alrededor de algunos puntos menores dentro de la doctrina. Con Kicillof hay una contradicción muy fuerte por su visión de la economía del mundo socialdemócrata. Él estaba en contra de la década ganada y en realidad lo que no percibe es que se completó, sino que se agotó. El esquema de salida fue la socialdemocracia y yo le digo que está equivocado, que fracasaron él en su gestión y Alberto Fernández los cuatro años que fue gobierno. Y esa es una discusión antagónica que es muy difícil de sintetizar. La economía peronista se expresó en la década ganada, el modelo se había completado y no hay ninguna duda, pero ellos consideran que el modelo se había agotado. A partir de ese momento, la solución que encontraron fue peor que la aparente enfermedad; y yo lo que digo es que el modelo no se había agotado, se había completado y lo que había que hacer es cambiar el sesgo hacia la inversión. Pero, en vez de cambiar y prolongar la frontera de producción, lo que hicieron fue devaluar y ahí empezó un desastre y no terminamos de caer hasta ahora. Si ellos quieren seguir haciendo una economía socialdemócrata y no una economía peronista vas a estar en el gobierno de Alberto bis.
-¿Lo ves al peronismo como alternativa de gobierno frente a Milei y como opositor hoy en día?
-Sí, claro, el peronismo es el único opositor y ahora se está plantando Macri también. Pero no lo veo a Macri junto con Milei, creo que van a ser dos listas distintas y creo que también van a ser dos listas en el peronismo. Finalmente, Kicillof no reniega de su candidatura a presidente, pero se le puede ofrecer ser el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires; sería un candidato muy bueno para la Ciudad. Yo le dije que fuera embajador en Paraguay, quizás es mejor que sea jefe de gobierno.
- ¿Cómo crees que debe ser la elección de 2027?
-Un presidente peronista y a jefe de gobierno Kicillof.
-¿Pero lo van a querer los porteños a Kicillof?
-La ciudad de Buenos Aires es gorila, pero progre. Kicillof no tiene olor a peronista, así que no hay problema. ¿Qué diferencia hay entre Kicillof y Aníbal Ibarra?
-¿No hay diferencias?
-Los dos son de Buenos Aires, los dos son socialdemócratas. O sea que todo eso tiene la obligación de acompañar y el peronismo también. Entonces, que se hagan fuertes en la ciudad con Kicillof y que dejen al peronismo gobernar como corresponde.
- ¿Cómo crees que tiene que ser la elección de candidatos el año que viene? ¿Cómo tiene que definirse eso?
-Va a ser por consenso. No hay posibilidad ninguna que haya una interna, la última interna del peronismo presidencial la pagó Alfonsín. No hay plata para hacer una interna nacional, es un absurdo esa propuesta, no hay plata en los partidos para hacerlo. Los partidos no tienen caja, no sé de qué están hablando.
-¿Cómo la ves a Cristina en las definiciones para el año que viene?
-La veo que debería estar libre y ahí tiene que decidir si quiere ser candidata o no. Yo, personalmente, creo que tiene que estar libre y ser parte de un consejo superior. Obviamente es la persona que más votos tiene en términos individuales, sin ninguna duda.