12 de junio de 2026
VENDAVAL
El caso Adorni no baja la espuma y sacude al Congreso: ¿dan los votos para echarlo?
El peronismo pidió la moción de censura para el alto funcionario. La incógnita es si los aliados del oficialismo lo blindarán o lo dejarán caer.

La presentación, por parte de Manuel Adorni, de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA) no hizo nada para que amaine el vendaval de críticas por su vertiginoso cambio en el nivel de vida desde que es funcionario del gobierno de Javier Milei. Al contrario: se intensificó. Ahora la pregunta es si el oficialismo podrá contener en el Congreso la embestida para eyectarlo.
Los legisladores de Fuerza Patria presentaron una moción de censura contra el jefe de gabinete de ministros de la administración libertaria. Hay una sesión convocada en el Senado para el miércoles y otra en Diputados para el martes siguiente.
¿Darán los votos para la destitución de Adorni? Todo depende de los aliados de La Libertad Avanza (LLA) en el palacio legislativo, fundamentalmente el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR). Estos partidos tienen la llave que puede cerrar la puerta de la destitución o, por el contrario, abrirla de par en par.
El pedido para la interpelación del funcionario estrella del gobierno mileísta fue presentado por el interbloque que comanda José Mayans. Si se produce, promete ser enojosa: desde el peronismo seguramente le reprocharán haber mentido en su visita anterior al Congreso, cuando dijo que “todo lo que tiene que estar declarado está declarado”. En la misma sesión se presentaría la moción de censura.
Pero la actitud del peronismo no le interesa al gobierno: ya sabe que busca remover a Adorni. La pregunta es por el partido amarillo y los legisladores boina blanca.
El PRO se manifestó no una, sino dos veces desde que el funcionario presentó su declaración jurada y habló sobre el tema en una entrevista televisiva. La primera vez dijo que la cosa era grave. La segunda, directamente le pidió a Milei que “defienda el cambio y no a Adorni”. Martín Goerling Lara, pope de la bancada proísta en el Senado, dijo directamente que Adorni “tiene que dar un paso al costado”. El radicalismo también lo fustigó. Incluso los senadores que responden a Patricia Bullrich, nominalmente oficialista, le soltarían la mano.
Pero todo puede cambiar. El gobierno se dispone a ejercitar el músculo negociador que tanto le sirvió en el pasado. El objetivo es salvar al jefe de gabinete.
¿Será?