La Tecla Mar del Plata
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El Régimen de Incentivos a la Construcción vuelve a quedar en el centro de la discusión política y urbanística de General Pueyrredon. Con un nuevo expediente ya ingresado al Concejo Deliberante, el Ejecutivo municipal busca extender por 18 meses más la vigencia de la ordenanza 25.113, una herramienta creada en pandemia que, con el correr de los años, pasó de ser una medida excepcional a convertirse en uno de los pilares del modelo de desarrollo impulsado por la gestión de Guillermo Montenegro y ahora continuado por el interinato de Agustín Neme.
La iniciativa, que actualmente vence el próximo 14 de junio, fue diseñada en 2021 junto a la ordenanza 25.114 para sostener al sector de la construcción en medio de la crisis sanitaria. El esquema permitió ampliar indicadores urbanísticos y otorgar beneficios especiales a proyectos privados afectados por la parálisis económica de aquel momento.
Sin embargo, lo que nació como un mecanismo transitorio hoy vuelve a abrir un interrogante de fondo: ¿el Régimen de Incentivos a la Construcción se consolidó como motor de desarrollo o terminó funcionando como una vía para flexibilizar excepciones urbanísticas?
El debate no es nuevo. A lo largo de las sucesivas prórrogas, el programa habilitó incrementos promocionales para distritos de densidad alta y media contemplados en el Código de Ordenamiento Territorial. En los hechos, esto derivó en mayores capacidades constructivas, cambios en alturas permitidas y una fuerte expansión de expedientes vinculados a emprendimientos privados.
Desde sectores opositores vienen señalando que el régimen terminó moldeando la planificación urbana en función de proyectos puntuales más que de un esquema integral de ciudad. Además, cuestionan que nunca se haya puesto en marcha la ordenanza 25.115, pensada como mecanismo de compensación urbanística frente a los beneficios otorgados a desarrolladores.
Mientras el empresariado inmobiliario empuja para sostener el esquema y el oficialismo busca darle continuidad hasta diciembre de 2027, el Concejo Deliberante volverá a convertirse en escenario de una pulseada que combina desarrollo, negocios y modelo urbano.
Con nuevos expedientes ingresando cada año y una ciudad que sigue creciendo bajo reglas flexibilizadas, la discusión ya excede la coyuntura económica: el foco ahora está puesto en definir qué tipo de planificación urbana quiere Mar del Plata y cuál será el límite de las excepciones.