13 de mayo de 2026
COMISIONES
El CEMA, sin habilitación desde 2017 y la acusación de "machiruleada" en el Concejo
Un pedido de informes impulsado por la oposición abrió un debate caliente sobre la situación administrativa del CEMA, la falta de cobertura anestesiológica y los cuestionamientos al funcionamiento del centro sin habilitación formal.

En la comisión de Salud Comunitaria y Desarrollo Humano, presidida por el concejal de Diego García, se encendieron los cruces luego de que llegara la respuesta de Alicia Viviana Bernabei, titular de la Secretaría de Salud del Municipio de General Pueyrredon, sobre el estado del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA).
El debate surgió a partir de un proyecto presentado semanas atrás por la concejal de Acción Marplatense Movimiento Derecho al Futuro (AMMDF), María Eva Ayala, en el que se solicitaba conocer si el CEMA cuenta con cobertura anestesiológica para la realización de estudios endoscópicos digestivos. A raíz de ese expediente, la comisión resolvió pedir un informe a la Secretaría de Salud municipal. La respuesta llegó y desató la polémica.
Uno de los puntos más sensibles del informe señala que el CEMA no podría percibir determinadas coberturas porque se encontraría inhabilitado. A partir de eso, Ayala puso sobre la mesa que el centro no tendría la habilitación correspondiente desde 2017.
El planteo de la concejal no solo expuso preocupación por la situación administrativa del establecimiento y de los vecinos que se atienden allí, sino que además abrió otro debate dentro de la comisión: la necesidad de conformar una mesa de trabajo junto a la Secretaría de Salud para avanzar en la habilitación del centro.
En medio de la discusión, Guido García sostuvo que no había leído en profundidad la respuesta enviada por la Secretaría y cuestionó que “en todo momento se está haciendo hincapié en la cuestión del quirófano y no la habilitación general”. Sin embargo, tanto los bloques opositores como integrantes de la propia comisión remarcaron que el eje del debate justamente estaba vinculado a la falta de habilitación.
La discusión también derivó en aclaraciones sobre el tipo de prácticas médicas involucradas. Durante el intercambio, Ayala señaló que los estudios endoscópicos digestivos “se realizan en salas, no en quirófanos, por lo que no entendemos a qué viene la cuestión”.
Por su parte, la concejala Valeria Crespo, de Unión por la Patria, afirmó: “Lo que me preocupa es que tengamos un CEMA que funcione sin la habilitación”. Además, reclamó la presencia de autoridades sanitarias en el recinto para brindar explicaciones y acompañó el pedido impulsado por el bloque alineado con Axel Kicillof.
Desde el radicalismo, el concejal Ricardo Liceaga Viñas, del bloque Unión Cívica Radical más Nuevos Aires (UCRNA), buscó llevar la discusión al plano técnico y sostuvo que el expediente ya había obtenido respuesta. También se mostró en desacuerdo con convocar a la secretaría de Salud al recinto, aunque consideró válido avanzar con un informe que permita trabajar en la habilitación del CEMA.
El clima volvió a tensarse cuando Crespo cuestionó las conversaciones privadas entre funcionarios y algunos concejales. Viñas respondió: “Primero que nada, todos los concejales, como cualquier vecino, tienen el derecho de tener la reunión privada que quieran”, y agregó que “como también tiene el derecho cualquier concejal de ir y tocar la puerta de la Secretaría y hablar con ellos”. Luego lanzó: “Creo que no está mal. ¿Cuántas veces fue la concejal Crespo y se acercó a la secretaria?”.
Más adelante, en otro tramo caliente del debate, Viñas apuntó contra la extensión de las intervenciones opositoras: “La concejal habla tanto, lleva más de 42 minutos hablando y nosotros pedimos que este expediente sea archivado porque la respuesta ya llegó”. Allí intervino Guido García para defender el derecho de Ayala a expresarse: “Acá tienen el derecho de hablar los minutos que sea cualquier concejal y no se le impide la palabra a ninguno. Mantengamos un respeto entre compañeros de cuerpo”.
La respuesta de Crespo no tardó en llegar. La concejala le retrucó a Viñas “que si no tiene ganas de estar en el Concejo porque está apurado, que se vaya”, y además cuestionó el tono utilizado durante la discusión: “Ese ninguneo de decir ‘vos no entendiste’ ya es una machiruleada”.
El expediente terminó atravesado por acusaciones cruzadas, reproches políticos y fuertes tensiones entre oficialismo y oposición, mientras continúa sin resolverse el fondo del asunto: la situación de habilitación del CEMA y la posibilidad de avanzar en un acuerdo con la Secretaría de Salud para regularizar su funcionamiento.