12 de mayo de 2026
DIGITALIZACIÓN PARLAMENTARIA
El Concejo Deliberante intenta romper el cerco de la obsolescencia municipal
Con la apertura de sobres para el servicio de digitalización de archivos, el cuerpo legislativo de General Pueyrredon busca modernizar su gestión documental y avanzar hacia el "papel cero". Sin embargo, el proyecto choca contra una realidad estructural ineludible: un Palacio Municipal con servidores saturados y un parque informático que se encamina a un apagón técnico por vetustez.

En una jornada que marca un hito administrativo para el Concejo Deliberante de General Pueyrredon, se llevó a cabo este martes la apertura de ofertas para el Concurso de Precios Nº 20/26. El objetivo es ambicioso y necesario: la contratación de un servicio integral de digitalización que permita transformar el flujo de documentos físicos en archivos digitales consultables, una tarea que se desarrollará durante los próximos doce meses. En este marco, el acto arrojó un escenario de fuerte contraste económico entre los oferentes:
» Barboza Mónica Alejandra: Presentó la oferta más competitiva con un presupuesto de $16.164.000.-.
» HELP COPIES S.R.L.: Cotizó el mismo servicio por un total de $25.550.000.-.
Esta diferencia de más de 9 millones de pesos entre ambas propuestas marca un punto clave para la futura adjudicación, especialmente en un contexto donde la eficiencia del gasto público municipal bajo la gestión de General Pueyrredon está bajo constante escrutinio. Bajo la supervisión de la Dirección General de Contrataciones, se dejó constancia de que ambas propuestas cumplieron con los requisitos formales establecidos en el pliego, sin que se registraran observaciones ni impugnaciones por parte de los interesados.
El proceso busca no solo agilizar la labor legislativa, sino también mitigar el impacto del almacenamiento físico en un edificio que ya no ofrece margen para el acopio de expedientes en papel. La compulsa de precios mostró el interés de empresas locales, traccionadas por el régimen de "Compre Marplatense", que hoy asumen el desafío de proponer soluciones técnicas en un contexto de alta volatilidad económica.
Sin embargo, este avance hacia la modernización parlamentaria parece ocurrir en una dimensión paralela a la crisis de infraestructura que atraviesa el resto del Palacio Municipal. Mientras el Concejo Deliberante licita escáneres de alta producción y sistemas de gestión documental, los cimientos digitales sobre los que deben correr estos datos presentan grietas críticas. La administración central de General Pueyrredon hoy sobrevive con un parque informático cuyo promedio de antigüedad supera la década, un escenario donde terminales que aún operan con Windows 7 se convierten en potenciales puertas de entrada para vulnerabilidades de seguridad. La digitalización del Concejo se presenta así como un avance táctico, pero su éxito a largo plazo dependerá de si el municipio logra resolver el "cuello de botella" de sus servidores, hoy rebasados en su capacidad de almacenamiento y procesamiento.
La paradoja es clara: se invierte en la generación de nuevos activos digitales en el sector legislativo, pero el soporte físico que debe sostener esas herramientas en el Ejecutivo se encuentra en estado de deterioro avanzado. La interconexión por antena —en lugar de una red de fibra óptica propia— y el límite insostenible de los correos electrónicos oficiales, que aún restringen adjuntos a escasos 2 megabytes, plantean un interrogante sobre la fluidez que tendrá la documentación que el Concejo logre digitalizar. De nada serviría contar con expedientes electrónicos de alta resolución si la red interna del Palacio no cuenta con el ancho de banda suficiente para mover esos datos hacia las distintas dependencias o entes descentralizados sin colapsar el sistema.
El horizonte de octubre de 2026, fecha en que Microsoft retirará el soporte para gran parte de los sistemas operativos vigentes en el municipio, actúa como un cronómetro para este proceso de modernización. La licitación del Concejo Deliberante es un paso positivo y una señal de voluntad política hacia la transparencia y la eficiencia administrativa, pero no puede ser analizada como un hecho aislado. Para que la digitalización no sea simplemente una mudanza de problemas del papel al disco rígido, General Pueyrredon deberá abordar la renovación masiva de hardware y la migración a una red de datos robusta. Sin esa inversión estratégica en el núcleo técnico, el esfuerzo del cuerpo deliberativo corre el riesgo de quedar atrapado en una infraestructura que ya no admite más parches frente a las demandas de la administración moderna.