Los números que dejaron las comisiones en abril
Con mayo en marcha, en La Tecla realizamos un repaso del trabajo realizado durante abril por parte de las comisiones del Concejo Deliberante de General Pueyrredon. En el cuarto mes del año hubo una sola sesión, el segundo plenario ordinario del periodo 111° del HCD.
El cuerpo legislativo cuenta con trece comisiones, espacios donde se analizan expedientes y notas que pueden transformarse en comunicaciones, resoluciones u ordenanzas. Estas instancias constituyen la base del trabajo legislativo que luego se formaliza en las sesiones.
En La Tecla repasamos las reuniones celebradas entre el 1 y el 30 de abril y elaboramos un ranking de las comisiones que se reúnen de manera semanal o quincenal.
Semanales:
Educación (Centurión-AM-MDF), Legislación (Bordaisco-UCR+NA), Movilidad Urbana (G. García-Coalición Cívica) y Obras (Muro-Pro) tuvieron las cuatro reuniones posibles en el mes. Por su parte, Salud (D.García - UP) solo tuvo tres reuniones.
Quincenales:
Solo Ambiente (Benavidez-LLA) y Deportes (Liceaga Viñas-UCR+NA) tuvieron las dos reuniones posibles en el mes. Mientras que Derechos Humanos (Crespo-UP) y Seguridad (Ranellucci-Pro) se reunieron en una sola oportunidad. Por otro lado, Industria (Cheppi-FR), Turismo (Alvarez Rios-LLA) y Género (Ayala-AM-MDF) no fueron convocadas durante el mes.
Un proyecto para todo el año recalienta la disputa por el control de Punta Mogotes
Ni los planteos judiciales ni la ofensiva política del oficialismo local lograron frenar el proceso. El concurso de ideas por Punta Mogotes se cerró, hubo fallo unánime y la Provincia de Buenos Aires ya tiene en la mano un proyecto ganador para avanzar sobre el futuro del complejo. En el medio, quedó expuesta una disputa de poder cada vez más tensa con el Municipio de General Pueyrredon.
El dato es puramente político, mientras que desde el municipio intentaban ponerle un freno, con iniciativas en el Concejo Deliberante y cuestionamientos judiciales, la Provincia avanzó igual. Y lo hizo sin darle importancia a estas diferentes instancias a las que se le presentan.
La judicialización no alcanzó. El oficialismo local buscó bloquear el concurso con distintos argumentos, como la falta de injerencia municipal, cuestionamientos sobre la competencia de la Provincia y la defensa de la autonomía local sobre un espacio clave del frente costero. Pero nada de eso prosperó. El proceso siguió su curso, se realizó la jura entre el 28 y el 30 de abril y el jurado falló por unanimidad. Lo que culminó el proyecto en un concurso cerrado y ganador definido.
En términos políticos, el mensaje es contundente. La Provincia no reconoce condicionamientos del Municipio sobre Punta Mogotes. Con el concurso culminado, la balanza se inclina claramente hacia el lado bonaerense. No solo porque el complejo está bajo su órbita, sino porque ahora suma un elemento clave, un proyecto validado institucionalmente que le permite avanzar hacia la próxima etapa, la licitación de los balnearios. Debido a que a mitad de año, cerca de junio y agosto, a la mayoría de los licitantes de los balnearios se les termina la concesión, por lo que tendrán que volver a licitar.
Del lado local, la jugada quedó a mitad de camino. El gobierno municipal, con Guillermo Montenegro en uso de licencia y la gestión en manos del interino Agustín Neme, intentó marcar la cancha, pero terminó corriendo de atrás. Y peor aún, ya que no tiene herramientas concretas para incidir en una decisión que ya se tomó.
El trasfondo es el poder, la caja y el control. La discusión de fondo nunca fue el diseño urbano. Lo que está en juego es quién define el modelo de explotación de Punta Mogotes en la nueva etapa de concesiones. Quién fija las reglas, quién negocia con privados y quién administra un negocio millonario. El concurso, en ese esquema, fue mucho más que una convocatoria técnica. Funcionó como un movimiento político de la Provincia para ordenar el terreno y legitimar lo que viene.
El trabajo ganador, que propone reconvertir el complejo con más espacio público, menor presencia del automóvil y uso durante todo el año, aparece así atravesado por un contexto que lo excede. No es solo una idea urbanística, es la base sobre la cual la Provincia puede empezar a construir su propia hoja de ruta, aún con el Municipio en contra.
Con el concurso ya definido, la discusión no se cierra, sino que se traslada. El foco ahora estará puesto en las futuras licitaciones y en si el Municipio decide profundizar la vía judicial o reconfigurar su estrategia política para no quedar completamente fuera del esquema. Porque si algo dejó este capítulo es una certeza incómoda para el gobierno local, la judicialización no frenó el avance provincial para realizar este concurso y no va a frenar a la provincia en los futuros intentos.
Y en Punta Mogotes, hoy, la lapicera la sigue teniendo la Provincia.
Las imágenes del proyecto ganador:


La radiografía del trabajo en "La Feliz"
Mar del Plata cerró el 2025 con señales de alarma que ya no se limitan a un trimestre puntual. Tras dos años de gestión de Javier Milei, las políticas económicas y laborales se sienten con fuerza, desnudando una crisis que el último informe del Mercado del Trabajo del INDEC y el relevamiento de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) exponen con crudeza. La desocupación local alcanzó el 9,5%, equivalente a 33.000 personas sin traba jo, situando al distrito en el primer lugar del ranking de desempleo nacional, puesto compartido con el Gran Buenos Aires, La Plata y Rio Gallegos.
Según el Grupo de Estudios del Trabajo de la UNMdP, la tasa de actividad se ubicó en el 52,1% y la de empleo en el 47,2%. Sin embargo, ese incremento no implicó una mejora real: aumentó la subocupación al 12,2% y la presión general trepó al 21,3%. El dato inquietante es que el crecimiento del empleo estuvo traccionado por ocupaciones informales. La calidad del empleo es el eje crítico. El deterioro se refleja en que el empleo en firmas de cinco o más trabajadores acumula 17 meses consecutivos de caída, una tendencia que se arrastra desde 2025. Desde marzo de ese año comenzó una destrucción de empleo registrado que no se detiene, con aumento de despidos sin causa y contratos temporarios como "mecanismo compensatorio".
Desde la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME), Gustavo Casciotti, señaló: “Consideramos que el sector pyme está en emergencia. Desde noviembre de 2023 han desaparecido más de 24.000 empresas. Esto no es relato, es dato oficial. Es una tragedia que atraviesa a todos los rubros: comercio, construcción e industria”. “Las políticas actuales están reñidas con el merca do interno. Hoy poquitos sectores crecen y el grueso cae. Los sectores que crecen generan solo el 9% del empleo, mientras que los que están en rojo responden por más del 45%. Ahí entendemos por qué las familias se endeudan. Muchos empresarios se convierten en importadores para salvarse, pero en el medio quedan cientos de trabajadores sin empleo que son consumidores”, remarcó.
En esa línea, en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, la lectura es lapidaria: “Más allá de lo que dice el INDEC, la realidad es que aumentó la precarización, el pluriempleo y la pérdida permanente por goteo de los empleos formales”. “Los sectores más dinámicos están parados; si bien la pesca muestra mejoras, la realidad es que solo crecieron las capturas pero se exporta sin procesar y en tierra la actividad está frenada. El sector turístico, la gastronomía y el comercio están muy golpeados tras una temporada baja. Además, la industria naval está parada por la entrada de buques usados de más de 30 años en detrimento de los astille ros locales. Mientras tanto, aumenta el trabajo de delivery, Uber y servicios similares”, agregaron.
En contraste, desde el Parque Industrial General Savio ofrecieron una visión distinta. Al ser consultados sobre si cerraron empresas, señalaron: “Por el contra rio, hay muchas empresas radicándose y ampliando sus fábricas”. Respecto a las causas, explicaron que “no tiene relación directa con esos temas coyunturales. Si mejoran las condiciones generales contribuyen, pero el Parque Industrial, bajo cualquier gobierno de turno en las últimas décadas, tuvo un crecimiento sostenido. En algunos años menos y en otros más, pero no tuvimos años negativos. Esto fue posible por la gran visión y compromiso de los empresarios marplatenses”.
Desde la CGT local, la postura es de confrontación: “Las políticas nacionales han profundizado un modelo de ajuste que quita derechos. El cierre de pymes configura un escenario de fuerte deterioro. Resulta preocupante el avance de una reforma laboral regresiva que pretende flexibilizar condiciones. Esto genera las condiciones para fomentar esa esclavitud de la que Francisco hablaba”.
Mientras, el secretario de Desarrollo Local, Guillermo Volponi, defendió la gestión municipal: “La desocupación nos ocupa, pero está vinculada al con texto nacional. Con Guillermo Montenegro recuperamos la con fianza para que el privado invierta”. “En construcción, se aprobaron más de 2 millones de metros cuadrados entre 2021 y 2025 porque el intendente generó las condiciones. En el primer trimestre de 2026 se aprobaron 149.296 m², manteniendo el ritmo pese a la incertidumbre. El rol del Estado es facilitar el proceso para que el privado cree empleo genuino”, sumó.
La radiografía de Mar del Plata muestra así una ciudad en tensión, donde la expansión de su Parque Industrial y las obras privadas conviven con el informe del Indec que revela una caída generalizada en todas las ramas de actividad y un aumento preocupante de la informalidad laboral y de la desocupación en la ciudad.
Influencers de lo invisible: 24 concejales en busca de un algoritmo que no los ignore
El análisis del ecosistema de X (ex-Twitter) revela una dinámica distinta a la de Instagram, priorizando el perfil político y la trayectoria. En la cima se mantiene Julián Bussetti, quien también domina esta red, pero seguido muy de cerca por figuras de peso histórico como Gustavo Pulti y Vilma Baragiola, quienes encuentran en X un terreno fértil. En este primer pelotón de influencia también aparecen nombres con fuerte inserción mediática o institucional como Gabriela Azcoitia, Juan Manuel Cheppi, Guido García y Ariel Martínez Bordaisco. Este grupo constituye la base del círculo rojo digital marplatense, donde la opinión y el posicionamiento político pesan más que la estética visual.
En una escala intermedia, con una presencia sólida pero más moderada en volumen de seguidores, se encuentran Fernando Muro, Emiliano Recalt, Eva Ayala, Pablo Obeid, Mariana Cuesta y Florencia Ranellucci. Por debajo de los dos mil seguidores, el alcance en X se vuelve más segmentado, con legisladores como Diego García, Horacio Taccone, Marcelo Cardoso y Rolando Demaio. Finalmente, el cierre de la tabla en esta red social lo componen aquellos perfiles con un despliegue más incipiente, como Melisa Centurión, Ricardo Liceaga Viñas, Valeria Crespo, Solange Flores, Liliana Piccolo, Noelia Álvarez Ríos y Vanesa Benavídez, quienes registran los números más bajos del recinto.
Instagram vs. X: diferencias de perfiles y audiencias
Al comparar ambas redes, queda claro que no son las mismas figuras las que mueven la aguja en cada una. Mientras Instagram es el reino de la imagen y la cercanía, X es el refugio de la "vieja guardia" y un debate político más tradicional.
En X, figuras como Gustavo Pulti y Vilma Baragiola recuperan un protagonismo que en Instagram parece diluirse ante perfiles más jóvenes. La diferencia en el volumen total es notable: los 24 concejales suman 119.656 seguidores en Instagram, frente a los 101.816 en X. Si bien Instagram lidera en cantidad, X mantiene una cifra muy competitiva, lo que sugiere que para la política marplatense este espacio sigue siendo el lugar donde se libra la batalla por la opinión pública. En cuanto a las debilidades por bloque, La Libertad Avanza se muestra como la fuerza más frágil en X, con una presencia digital colectiva que apenas supera los 4.000 seguidores, muy lejos de los números que manejan el PRO o la UCR.
Ranking de seguidores en X (ex-Twitter)*
1. Julián Bussetti: 28.100
2. Gustavo Pulti: 19.000
3. Vilma Baragiola: 12.100
4. Gabriela Azcoitia: 9.938
5. Juan Manuel Cheppi: 7.027
6. Guido García: 6.173
7. Ariel Martínez Bordaisco: 4.466
8. Fernando Muro: 3.575
9. Emiliano Recalt: 3.001
10. Eva Ayala: 2.624
11. Pablo Obeid: 2.450
12. Mariana Cuesta: 2.361
13. Florencia Ranellucci: 2.353
14. Diego García: 1.676
15. Horacio Taccone: 1.284
16. Marcelo Cardoso: 1.007
17. Rolando Demaio: 953
18. Melisa Centurión: 899
19. Ricardo Liceaga Viñas: 704
20. Valeria Crespo: 688
21. Solange Flores: 673
22. Liliana Piccolo: 670
23. Noelia Álvarez Ríos: 117
24. Vanesa Benavídez: 77
Entre hilos de X y fotos de Instagram, los ediles marplatenses navegan una frontera difusa donde la acumulación de seguidores a menudo funciona más como un decorado de vanidad que como una herramienta de transformación real. Sin estrategia concreta en el mundo digital, en la próxima contienda electoral se verá si esos miles de "corazones" y "reposteos" tienen el peso suficiente para traducirse en boletas dentro de la urna o si, simplemente, quedarán habitando el emergente y volátil ecosistema de la política de cristal, donde un "follow" es tan fácil de dar como de retirar.
**estadísticas tomadas al 5 de mayo de 2026 de las cuentas destinadas a las concejalías
Zona Fría: el gobierno de Milei busca recortar beneficios y enciende alarmas en Mar del Plata
A las puertas de una nueva temporada invernal, el gobierno de Javier Milei puso en marcha un proyecto que reabre la discusión sobre los subsidios al gas y enciende alertas en ciudades como Mar del Plata, donde la calefacción no es un lujo sino una necesidad. Y el proyecto ya generó repercusiones en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon.
La iniciativa, que ya ingresó al Congreso, propone rediseñar el Régimen de Zona Fría y limitar el universo de usuarios alcanzados por los descuentos en las localidades que ingresaron al régimen en 2021. Hasta ahora, el esquema contempla rebajas del 30% en la tarifa —y del 50% para sectores vulnerables— en áreas incorporadas en 2021, entre ellas buena parte de la provincia de Buenos Aires. Con los cambios en análisis, ese beneficio quedaría condicionado al cumplimiento de criterios socioeconómicos.
Desde la Casa Rosada justificaron la medida en la necesidad de “sostener la política económica de reducción del déficit fiscal, la normalización financiera del sistema energético y el ordenamiento de las cuentas públicas”. Además, cuestionaron la ampliación del régimen al sostener que se extendió a zonas “sin condiciones climáticas equivalentes”, lo que derivó en “un alto costo fiscal” y en “errores de diseño y de estructura”.
El nuevo esquema apunta a concentrar la ayuda en regiones con climas más severos, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. En ese marco, distritos como Mar del Plata quedarían sujetos a un criterio más restrictivo: el acceso al subsidio dependería de su inclusión en el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), orientado a hogares de bajos ingresos o en situación de vulnerabilidad.
Otro de los cambios centrales está vinculado a la forma de calcular el beneficio. De avanzar la reforma, el descuento se aplicaría únicamente sobre el consumo de gas y no sobre el total de la factura, lo que podría implicar subas incluso para quienes continúen alcanzados por el régimen.
En paralelo, el Ejecutivo puso el foco en la situación financiera del sistema. Según indicaron, el fondo fiduciario que sostiene estos subsidios —financiado con un recargo en las tarifas de todos los usuarios— ya resulta insuficiente, aun con una alícuota del 7,5%, lo que obliga a reforzar los aportes desde el Tesoro.
Repercusiones locales
El impacto potencial de la medida ya comenzó a colarse en la agenda del Concejo Deliberante. Allí, el bloque de Unión por la Patria impulsó un proyecto de resolución para manifestar preocupación y pedir precisiones sobre el alcance de la reforma.
Desde ese espacio advirtieron que la iniciativa implicaría “un fuerte ajuste sobre la clase media”. “En Mar del Plata las bajas temperaturas obligan a un uso intensivo de la calefacción, por lo que quitar o restringir este beneficio impacta de lleno en la economía de los hogares”, señalaron.
En la misma línea, remarcaron que la modificación “no solo reduce el universo de beneficiarios, sino que también disminuye el alcance del descuento”, lo que se traduciría en facturas más elevadas.
También vincularon la discusión con el contexto económico actual: “Estamos viendo el cierre de comercios y familias que no logran llegar a fin de mes. Este tipo de decisiones agrava aún más la situación y representa un golpe directo al bolsillo de los vecinos”.
Con el proyecto ya en circuito legislativo, el debate promete escalar en los distritos alcanzados por la ampliación de 2021. En Mar del Plata, donde el frío marca el ritmo del consumo energético, la posible redefinición de los subsidios se perfila como un tema central en la agenda política.
Luz verde a los números de OSSE: críticas al “superávit mentiroso” y reproches al ciclo pultista
La rendición de cuentas de Obras Sanitarias Mar del Plata (OSSE) tuvo “luz verde” con aprobación en la reunión conjunta de las comisiones de Ambiente y Hacienda y quedó lista para su tratamiento en el recinto el 14 de mayo, pero el dato político pasó por otro lado: un cruce cada vez más marcado entre el kicillofismo local y el oficialismo en medio del debate.
En la comisión conjunta, si bien estuvieron presentes los dos presidentes —Vanesa Benavidez (Ambiente) y Marcelo Carozo (Hacienda)—, el concejal del PRO fue la voz cantante, mientras que la edil libertaria se limitó a acompañar. La empresa cerró 2025 con un superávit superior a los $8.800 millones, cifra que fue eje de la discusión.
Desde el bloque alineado con el kicillofismo, la concejal Melisa Centurión apuntó directo contra el corazón del balance y encendió la polémica: calificó el resultado como “un superávit mentiroso” y cuestionó la falta de correlato en obras estructurales. “OSSE se jacta de que le sobró dinero, pero no hubo obras de infraestructura, de cloacas y desagües que esperan muchos barrios”, lanzó la concejal de Am-Movimiento Derecho al Futuro, en una intervención que marcó el tono del debate.
La crítica no se quedó solo en los números. También se coló una discusión de fondo sobre el modelo de crecimiento urbano y el rol de la empresa estatal. “No necesitamos que la empresa tenga superávit, necesitamos que se hagan obras, con presencia en los barrios populares”, insistió Centurión, mientras desde su espacio advirtieron por la falta de expansión de redes y la ausencia en sectores periféricos.
Del otro lado, el oficialismo cerró filas y respondió con dureza. El radical Ariel Bordaisco rechazó lo que consideró una doble vara opositora: “No coincidimos en esta idea de que cuando soy oficialismo defiendo todo (…) y cuando soy oposición critico empresas que son superavitarias y funcionan bien”. En la misma línea, Fernando Muro (PRO) cuestionó el tono del debate y habló de “un discurso violento”, mientras que Julián Bussetti fue más allá: “Menos mal que no manejan la empresa, ya la hubiesen quebrado”.
En ese intercambio también aparecieron reproches cruzados con el pultismo, especialmente por el enfoque sobre la planificación y la expansión de servicios. Desde la oposición insistieron en que la ciudad “crece sin rumbo”, mientras que el oficialismo buscó desactivar esa idea y defendió un esquema “ordenado y planificado”.
Finalmente, el expediente de OSSE se votó de manera nominal. Fue aprobado por mayoría con los votos favorables de Liliana Piccolo, Julián Bussetti y Fernando Muro (PRO); Vilma Baragiola y Ariel Bordaisco (UCR–Nuevos Aires); Vanesa Benavidez y Rolando Demaio (La Libertad Avanza), y Guido García (Coalición Cívica). En tanto, Eva Ayala y Melisa Centurión (AM–MdF) votaron en contra, mientras que Diego García y Mariana Cuesta (Unión por la Patria) y Solange Flores (Frente Renovador) se abstuvieron.
Con este escenario, la rendición de cuentas de OSSE superó su primer filtro, pero dejó expuesta una grieta política que excede el expediente: cómo se financia, dónde invierte y qué modelo de ciudad se proyecta desde una empresa clave para el desarrollo de Mar del Plata.
Rendición de cuentas caliente: acusaciones de “show” y un oficialismo que se atrinchera en los números
En la comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuentas, presidida por Marcelo Cardoso, miembro del bloque del Pro, trató uno de los expedientes más fuertes de los últimos tiempos. El expediente 1238, cuyo contenido trata la “Rendición de Cuentas de la Administración Central correspondiente al Ejercicio Económico 2025. Autorizando la compensación de los excesos producidos en la ejecución del Presupuesto de Gastos del Ejercicio 2025 de la Administración Central”. Una Administración Central que dejó miles de millones de pesos de déficit es defendida por el oficialismo y la oposición busca darle un sentido a lo que ellos quieren lograr.
El tratamiento de la rendición de cuentas 2025 dejó mucho más que un expediente aprobado por mayoría. Expuso con crudeza la disputa política que atraviesa la gestión municipal y consolidó un escenario de confrontación cada vez menos técnica y más cargada de rosca. Lo que debía ser un análisis contable derivó en un cruce directo sobre el rumbo de la ciudad, el uso de los recursos y, sobre todo, el relato con el que el oficialismo intenta sostener su gestión en un contexto económico adverso. La votación final, con el respaldo de la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y La Libertad Avanza, y el rechazo de Acción Marplatense y Unión por la Patria, confirmó un resultado esperado, pero el debate previo dejó marcas más profundas que el número.
Desde la oposición, la concejala Eva Ayala, del bloque Acción Marplatense, fue quien marcó el tono más duro de la jornada, al rechazar la rendición no solo por cuestiones técnicas sino por lo que definió como un problema estructural de gestión. En una intervención extensa, apuntó contra la caída de la recaudación, que ubicó en torno al 92% de lo previsto, el déficit cercano a los 21 mil millones de pesos y, sobre todo, contra lo que describió como un municipio que “administra el corto plazo” y “corre detrás de los problemas sin resolverlos”. Sin embargo, el núcleo de su discurso estuvo en la subejecución de obras, de promesas que se repiten año tras año sin concretarse y de un modelo que, según planteó, prioriza la construcción de imagen por sobre la transformación real.
La crítica escaló cuando Ayala puso en cuestión la lógica comunicacional del oficialismo, al hablar de “teatralidad” y “escenografía” para describir la gestión. En ese marco, utilizó como ejemplo el Estadio Mundialista y el parque de los deportes, al que definió como una obra que no avanza más allá de un cerco visible pero sin ejecución concreta, y amplió esa idea a una forma de gobernar basada en “hacer de cuenta” que se actúa. “Cuando una gestión necesita cada vez más escenografía para explicar cada vez menos resultados, hay un problema”, lanzó, en uno de los pasajes más filosos de su intervención, donde además vinculó esa lógica local con el estilo comunicacional del gobierno nacional. El cierre de su exposición terminó de tensar el clima al introducir una dimensión política más amplia, al cuestionar a Guillermo Montenegro por su posicionamiento y futuro, y al definir la rendición como parte de un “abandono material y simbólico” de la ciudad.
La respuesta del oficialismo llegó con rapidez, pero también con un registro técnico y político. Desde el bloque de la Unión Cívica Radical, Vilma Baragiola recogió el guante y buscó encuadrar la discusión en el contexto macroeconómico, al recordar que el presupuesto había sido elaborado con una inflación proyectada del 18% que terminó superando el 30%, y que el municipio enfrentó una caída significativa de transferencias tanto de Nación como de Provincia. En ese marco, defendió el esfuerzo de la gestión por sostener el funcionamiento sin trasladar el costo al vecino y remarcó la legitimidad política del gobierno municipal, al recordar que fue elegido en dos oportunidades por los marplatenses. Sin embargo, el momento más tenso de su intervención llegó cuando decidió responder directamente a la oposición sobre la referencia a la “moral” en la gestión.
Allí, Baragiola marcó un límite explícito y llevó el debate a un plano más personal, al señalar que mezclar cuestiones morales con la administración pública “involucra a todos” y advertir que, si es necesario, esas discusiones deben dirimir en la Justicia. Fue un punto de inflexión en la sesión, porque dejó en evidencia que el oficialismo no sólo rechaza las críticas técnicas, sino que también está dispuesto a confrontar cuando entiende que se cruzan determinadas líneas discursivas. La tensión ya no pasaba únicamente por los números, sino por el tono y el alcance de las acusaciones.
En paralelo, desde Unión por la Patria endurecieron aún más la postura opositora al calificar la rendición directamente como “invotable”, en una intervención que puso el foco en el déficit, que ubicaron en más de 23 mil millones de pesos, y en una deuda flotante cercana a los 31 mil millones. Pero el eje político de ese planteo fue la contradicción entre esos números y el discurso oficial sobre el equilibrio fiscal. En ese sentido, apuntaron contra lo que definieron como una doble vara del oficialismo, al cuestionar cómo se justifica ese nivel de déficit en un espacio que reivindica el “déficit cero”. Además, señalaron que herramientas como la tasa vial o el alumbrado público no estarían destinadas a mejorar servicios, sino a cubrir desequilibrios financieros, reforzando la idea de que la gestión utiliza la recaudación para sostenerse más que para transformar.
El cierre del debate quedó en manos del concejal Fernando Muro, del bloque del Pro, quien asumió el rol de ordenar la defensa oficialista desde lo técnico, intentando desarmar el relato opositor con datos concretos. Su exposición se centró en explicar que el déficit responde a criterios contables vinculados al Rafam, donde los gastos se imputan por devengado y los ingresos por percibido, y que, en términos reales, el municipio mantiene una política de orden fiscal. En ese sentido, destacó que la sobre ejecución del gasto fue inferior al 2%, que la deuda consolidada representa menos del 1% de los recursos y que gran parte de la deuda flotante corresponde a salarios que se pagan al mes siguiente, lo que relativiza el escenario de crisis planteado por la oposición. A eso sumó el impacto de factores externos, como la caída de transferencias y el contexto inflacionario, para reforzar la idea de que el municipio opera en un marco restrictivo que condiciona su desempeño.
“Si vamos a los números fríos, muestran otra cosa”, sintetizó Muro, en una frase que logró correr la discusión del terreno político al técnico y presentar la gestión como ordenada, austera y condicionada por variables externas. Sin embargo, esa defensa no logró desactivar del todo el eje instalado por la oposición, que logró correr el debate hacia el plano político y simbólico, donde los números pierden centralidad frente a la percepción de gestión.
Así, la rendición de cuentas terminó funcionando como una excusa para una discusión más amplia sobre el modelo de ciudad, la eficacia de la gestión y el relato que la sostiene. Mientras el oficialismo se refugia en los indicadores y en el contexto macroeconómico para justificar su administración, la oposición apuesta a exponer lo que considera un desgaste en la capacidad de gestión y una distancia creciente entre lo que se anuncia y lo que efectivamente se concreta. En el medio, el recinto se convierte en el escenario donde esa disputa se vuelve cada vez más directa, más áspera y menos técnica.
La aprobación del expediente no modificó ese escenario, pero sí dejó una señal clara de cara a lo que viene. La discusión política en Mar del Plata ya no se limita a los números ni a los expedientes. La rosca se endurece, los cruces se personalizan y el debate empieza a jugarse tanto en el terreno de la gestión como en el de la construcción de sentido. Y en ese terreno, nadie está dispuesto a ceder.
Primer día de ciclogénesis: calles anegadas, autos bajo el agua y múltiples reclamos en Mar del Plata
La lluvia empezó a caer con fuerza entrada la tarde del miércoles, pero fue durante la noche cuando la ciclogénesis mostró toda su intensidad sobre Mar del Plata. En pocas horas, el agua transformó calles en ríos, dejó autos prácticamente sumergidos y volvió a exponer los problemas de anegamiento en distintos barrios de la ciudad.
El fenómeno climático, que afecta a gran parte de la provincia de Buenos Aires y la costa atlántica, tuvo en Mar del Plata uno de sus impactos más visibles. Puerto, Los Andes, Las Avenidas y sectores del microcentro, como la zona de Rawson y 20 de Septiembre, aparecieron entre los puntos más complicados por la acumulación de agua.
Las imágenes no tardaron en multiplicarse en redes sociales. Videos de vehículos atrapados, calles intransitables y desbordes circularon durante toda la madrugada mientras seguía vigente el alerta naranja emitido por el Servicio Meteorológico Nacional. En algunos sectores de la ciudad se registraron cerca de 80 milímetros de lluvia en pocas horas.
A la par de los anegamientos, el temporal también provocó caída de árboles, postes y cables comprometidos. Incluso un cartel fue derribado por el viento en la zona de Luro y 180. Además, un transformador quedó fuera de servicio y generó cortes de energía que afectaron a barrios como José Hernández, Caribe y Autódromo.
Desde la Municipalidad de General Pueyrredon informaron que se desplegó un operativo integral para atender las contingencias derivadas del temporal. Según el relevamiento oficial, Defensa Civil recibió alrededor de 60 reclamos relacionados principalmente con árboles caídos, ramas, postes y problemas en la vía pública.
En paralelo, Obras Sanitarias reportó más de 100 intervenciones vinculadas a cloacas y bocas de tormenta para intentar garantizar el escurrimiento del agua, mientras que el EMSUR realizó tareas de poda en distintos sectores afectados por el viento. También se informó que diez esquinas semaforizadas presentaron inconvenientes y que personal del EMVIAL trabajaba para restablecer el servicio.
Pese a la magnitud del fenómeno, desde Defensa Civil remarcaron que no hubo evacuados ni llamados de carácter social. Fuentes del área señalaron que “es un temporal que se divide en cuatro etapas, porque son cuatro días” y explicaron que el primer tramo estuvo marcado por “un temporal de lluvia muy intenso” que se extendió hasta la medianoche.
“Con abundante agua en períodos cortos de tiempo generó anegamientos en Mar del Plata”, indicaron. También advirtieron que este jueves aparece como “un día de transición, típico de invierno marplatense”, aunque aclararon que el monitoreo continúa de cara al fin de semana.
En ese sentido, desde Defensa Civil señalaron que aguardaban un nuevo reporte del Servicio Meteorológico Nacional para evaluar cómo evolucionarán los vientos y el comportamiento del fenómeno durante las próximas jornadas. “Somos cautos y vamos día a día”, explicaron las fuentes consultadas.
Mientras tanto, el alerta por sudestada sigue vigente y se esperan olas de entre 4,5 y 6 metros entre jueves y sábado, especialmente en el tramo costero que va desde Mar del Plata hasta San Clemente del Tuyú. Ante este escenario, las autoridades recomendaron evitar salir si no es necesario, circular con extrema precaución y asegurar objetos que puedan volarse por efecto del viento.
EMTURyC: la gestión de los concursos fantasma y la incertidumbre del CaFest Vol. III
La Oficina de Compras del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) en la calle Belgrano volverá a abrir sus puertas el próximo lunes para una ceremonia que, en el sector privado, ya califican como una "ficción administrativa". El Concurso de precios 04/2026 busca contratar servicios para el CaFest Volumen III por un presupuesto de casi 40 millones de pesos, pero el escepticismo de los proveedores locales es total. Detrás de los números técnicos, la realidad es tajante: “Nadie se quiere presentar porque no pagan”, advierten los prestadores, quienes aseguran que el monto de 39.930.000 pesos solo sería real si se abonara de inmediato. Sin embargo, la gestión actual ha convertido los 60 días del pliego en 90 reales, y en muchos casos, el reloj se detiene: hay firmas que acumulan siete meses de atraso en sus cobros, recibiendo como única respuesta oficial un lacónico “el Municipio no manda la plata que nos corresponde”.
Este escenario de desconfianza no es un hecho aislado, sino que parece responder a un patrón de gestión que ya mostró su peor cara durante la última edición de los Premios Estrella de Mar. En febrero pasado, el ente protagonizó un escándalo administrativo cuando, tras un proceso de licitación de más de 84 millones de pesos, se decidió "dar de baja" todo lo actuado a solo tres días de la ceremonia. En aquella oportunidad, la firma A&R Producciones, que legítimamente se habría adjudicado el certamen, quedó fuera de juego tras una orden de último momento que forzó el traslado del evento al Hotel Provincial bajo la consigna de que el festival "se hace acá o no se hace". Ese antecedente de desprolijidad y falta de transparencia —con actas que nunca se publicaron oficialmente— hoy funciona como el espejo donde se miran los proveedores del CaFest.
La inoperancia técnica de la conducción actual es otro de los ejes que alimentan la polémica. Sectores vinculados a la logística denuncian que el EMTURyC ha abandonado los estudios de costos rigurosos para limitarse a realizar consultas de precios informales y promediar valores al azar para establecer presupuestos oficiales. Este desorden administrativo es personificado en Diego Juárez, el presidente del Ente a quien muchos definen como el “compañero devenido libertario”. Juárez, cuestionado por su falta de formación y experiencia en la materia, parece haber optado por el aislamiento: destinos estratégicos como Sierra de los Padres denuncian una ausencia total de promoción y una ruptura absoluta del diálogo con el organismo.
Para agravar el cuadro, la interna política en el edificio de la calle Belgrano consume las pocas energías de gestión que quedan. La relación entre Juárez y la Directora Valeria Méndez es cada vez más tensa, marcada por una bicefalia que nadie resuelve mientras se posterga indefinidamente el concurso para regularizar cargos. Con el CaFest ya publicitado para el sábado 16 de mayo en Villa Mitre y Villa Victoria, la incertidumbre es máxima. Los empleados de planta observan con preocupación cómo la gestión no logra estar a la altura de los eventos que Mar del Plata merece, poniendo en riesgo la reputación de la ciudad como polo cultural. Entre licitaciones caídas y deudas acumuladas, el brillo de las marquesinas ya no alcanza para ocultar un descalabro que amenaza con dejar a la gestión turística local en estado de cesación de pagos.
La UTA confirmó el paro por falta de pago y no hay servicio por tiempo indeterminado
La amenaza que sobrevoló la ciudad durante toda la jornada de este viernes terminó por materializarse puntualmente a las 18:00. Al no verse reflejado el depósito de los salarios en las cuentas de los choferes, la seccional local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) dio inicio a una retención de tareas por tiempo indeterminado. La medida de fuerza paralizó de forma inmediata el servicio de transporte urbano e interurbano, justo en el momento en que miles de marplatenses intentaban emprender el regreso a sus hogares tras la jornada laboral.
Desde la Comisión Directiva del gremio confirmaron que las últimas unidades en circulación partieron de las estaciones de cabecera en el horario del límite fijado, completando sus recorridos finales antes de quedar guardadas en los galpones. La decisión profundiza una crisis que ya venía escalando desde el mediodía, cuando el sindicato emitió un comunicado advirtiendo que no permitirían dilaciones en el pago de los sueldos. Al momento de esta publicación, no existe una fecha estimada para la normalización del servicio, ya que la cúpula sindical condicionó el retorno a la actividad a la regularización total de la situación salarial.
El inicio de la medida de fuerza coincide con un escenario climático extremadamente adverso para el partido de General Pueyrredon. Mar del Plata se encuentra bajo una alerta meteorológica que ya ha provocado ráfagas de viento de gran intensidad y precipitaciones constantes, factores que habían llevado al Municipio a suspender el dictado de clases durante el día de hoy. Sin embargo, el cese del transporte público a partir de las seis de la tarde agrava exponencialmente la vulnerabilidad de aquellos ciudadanos que, a pesar de las condiciones meteorológicas, debieron asistir a sus puestos de trabajo y ahora se encuentran sin medios de movilidad masiva para resguardarse.
La incertidumbre domina el cierre de esta semana en una ciudad que queda virtualmente desconectada en sus arterias principales. Sin diálogo a la vista que garantice el desembolso inmediato de los fondos adeudados por parte de las empresas prestadoras, el conflicto salarial amenaza con extenderse durante el fin de semana. Mientras tanto, las calles de Mar del Plata lucen desiertas bajo la lluvia, en una jornada donde la crisis económica y el mal tiempo se conjugaron para golpear el normal funcionamiento de la vida cotidiana de sus habitantes.
OAM: crónica de un abandono anunciado bajo el maquillaje de la “modernización”
En marzo de este 2026, el presidente de la Obra Asistencial Mutual (OAM), César Elbaum, ensayaba ante la prensa un discurso cargado de eufemismos para intentar contener el incendio. Hablaba de “reordenamiento”, de “fluctuaciones que se resuelven lentamente” y de una supuesta “modernización” que, de la mano de una aplicación móvil y convenios con medicina prepaga, llevaría tranquilidad a los hogares de los trabajadores municipales. Sin embargo, llegados a mayo, el barniz de la eficiencia tecnológica se ha descascarado por completo para dejar a la vista una realidad aterradora: el sistema no se estaría modernizando, se estaría vaciando. Lo que en aquel entonces se presentó como un acuerdo estratégico con la empresa DoctoRed para absorber pasivos, hoy se traduce en una parálisis administrativa que tiene a los afiliados peregrinando por oficinas cerradas y sitios web en eterno mantenimiento.
La desesperación ha escalado a niveles inhumanos, especialmente para quienes no tienen el lujo de esperar los tiempos de la “reorganización financiera”. Los pacientes oncológicos, hoy convertidos en las víctimas directas de esta gestión, se enfrentan a un muro de silencio cuando solicitan medicación vital. Tratamientos que superan los 10 millones de pesos son sistemáticamente negados o retrasados bajo el peso de una burocracia que parece diseñada para el desgaste. Mientras tanto, la respuesta de la mutual es el vacío: comentarios desactivados en redes sociales para evitar el aluvión de reclamos y una página oficial que reza un cínico “actualizando el sitio” mientras las vidas de sus asociados dependen de una firma que nunca llega. La caída de prestadores históricos, como la Clínica 25 de Mayo, es apenas el síntoma más visible de una desconfianza médica que se extiende por toda la ciudad, donde el carnet de la OAM ha pasado de ser una garantía de salud a un papel sin valor en los mostradores de atención.
Detrás de este escenario asoma la sombra del Grupo Roisa, el gigante que a través de DoctoRed prometió sanear las cuentas de la mutual. La preocupación de los afiliados no es infundada, sino que se nutre de la memoria reciente: este mismo grupo sería el mismo que asumió a finales de 2025 la gestión operativa de ACEAPP, la intermediaria clave de IOMA, dejando a su paso un rastro de cirugías suspendidas, deudas con profesionales y recortes severos en las prestaciones. El patrón parece repetirse con una precisión quirúrgica: se desembarca bajo la premisa de la eficiencia para terminar, presuntamente, administrando la escasez. En Mar del Plata, esta lógica empresarial estaría chocando de frente con el derecho a la vida, transformando una mutual histórica en una cáscara vacía que solo parecería responder a los balances contables y no a las urgencias de salud de su comunidad.
El tiempo se agota para quienes dependen de una droga oncológica para ver el mañana, pero las autoridades de la OAM parecerían estar más ocupadas en la ingeniería financiera de su pasivo que en el cumplimiento de sus deberes asistenciales. La política del silencio y el ocultamiento tras aplicaciones móviles que poco resuelven no hace más que alimentar una caldera social que pronto podría estallar. Ya no alcanzarían las promesas mientras se entregan las llaves de la salud a grupos cuya especialidad sería la poda de servicios esenciales. Hoy, ser afiliado de la OAM significaría habitar la incertidumbre, mientras la dirigencia observaría cómo el reloj de los pacientes corre mucho más rápido que sus soluciones administrativas.