7 de mayo de 2026
TEMPORAL Y VIENTOS
Mar del Plata bajo vigilancia por fuertes ráfagas y marejadas
Tras los destrozos registrados en Pinamar y las anegaciones en diversos barrios locales, el Servicio Meteorológico Nacional y la Prefectura Naval Argentina mantienen la alerta por un fenómeno que se extenderá hasta el domingo. Se prevén olas de hasta seis metros y ráfagas que podrían alcanzar los 93 kilómetros por hora, con un foco de especial atención operativa en el puerto local.

Mar del Plata atraviesa este jueves 7 de mayo una jornada de transición crítica tras los primeros embates de un temporal que, en las últimas horas, ya ha dejado un saldo de calles inundadas y complicaciones en la circulación urbana. Sin embargo, los reportes técnicos indican que el fenómeno meteorológico, lejos de disiparse, entrará en una fase de mayor organización y fuerza sobre la plataforma marítima. El escenario actual responde a la formación e interacción de dos centros de baja presión, uno ubicado sobre el norte de la Patagonia y otro frente al sudeste bonaerense, cuya configuración está generando un campo de viento de gran escala con impacto directo en el litoral atlántico.
El antecedente inmediato en la región sirve como parámetro de la severidad del sistema. En la zona norte de Pinamar, el viento ya ha provocado daños materiales de consideración, incluyendo la caída de árboles, postes de luz y estructuras, además de cortes en el suministro eléctrico. Para Mar del Plata y el tramo costero que se extiende hasta San Clemente del Tuyú, el pronóstico anticipa una sudestada persistente con olas que oscilarán entre los 4,5 y los 6 metros de altura entre este jueves y el próximo sábado. Ante este cuadro, la recomendación de las autoridades es estricta: limitar la circulación innecesaria y asegurar cualquier objeto que pueda ser desplazado por la acción del viento.
El sector más sensible a la evolución de este sistema es el Puerto de Mar del Plata, que actualmente opera bajo condiciones de alta exigencia. Durante el miércoles y las primeras horas de hoy, se registró un ingreso masivo y preventivo de la flota pesquera. Unas 22 unidades buscaron abrigo en la rada interior ante la imposibilidad de mantener tareas extractivas de forma segura en alta mar. Esta maniobra de resguardo, coordinada por el servicio de practicaje y la Prefectura Naval, se ha visto dificultada no solo por la marejada, sino por fallas puntuales en el sistema de balizamiento, como el apagado de la baliza verde en la Escollera Norte y de la señalización posterior del canal principal. Estas deficiencias técnicas, que ya están bajo gestión de las autoridades portuarias, añaden un factor de riesgo a las complejas maniobras de ingreso que deben realizar buques de gran porte como el Atlantic Surf III o el Santísima Trinidad.
Desde el punto de vista meteorológico, la ventana de mayor cuidado se sitúa en la tarde del sábado 9 de mayo. Aunque el jueves podría presentar una disminución transitoria en la intensidad debido a la rotación del viento hacia el oeste, se trata de una calma relativa. Entre la noche de hoy y el viernes, el sistema volverá a fortalecerse con ráfagas del oeste-sudoeste que podrían tocar los 50 nudos, equivalentes a casi 93 kilómetros por hora. Esta intensidad de viento, combinada con un mar en estado severo, obligará a mantener la suspensión de movimientos de personal en rada exterior, una medida ya adoptada por los remolcadores locales para preservar la integridad física de las tripulaciones.
En los muelles, la consigna es la vigilancia activa. Las capitanías de los buques y el personal portuario han reforzado las amarras, revisado defensas y verificado sistemas de achique para evitar incidentes durante los picos de viento. El sistema de baja presión comenzará a alejarse hacia el este-sudeste recién durante el domingo 10, permitiendo una normalización progresiva de las actividades. Hasta entonces, la prudencia profesional y el seguimiento riguroso de los boletines oficiales serán las únicas herramientas para mitigar los riesgos de un evento climático que ha puesto en alerta a todo el litoral bonaerense.