La Tecla Mar del Plata
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La Universidad Nacional de Mar del Plata (Universidad Nacional de Mar del Plata) vuelve a quedar en pausa. Desde este lunes hasta el viernes, la actividad académica se ve atravesada por una nueva semana completa de paro docente impulsada por la Agremiación Docente Universitaria Marplatense, en el marco de un conflicto que suma capítulos y sube la temperatura política.
La medida —que se extenderá hasta el 2 de mayo— forma parte de un plan de lucha nacional que apunta directamente contra el gobierno de Javier Milei por el congelamiento de fondos para el sistema universitario. En Mar del Plata, el impacto vuelve a sentirse de lleno en el dictado del primer cuatrimestre, con aulas vacías y un calendario académico cada vez más tensionado.
No es un episodio aislado. Se trata del tercer paro semanal en lo que va del año, en una estrategia que combina visibilidad, desgaste y presión institucional. Desde el gremio docente advierten que el conflicto atraviesa un “momento álgido” y anticipan más medidas si no hay respuestas concretas.
El trasfondo sigue siendo la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada el año pasado y aún sin implementación plena. A pesar de fallos judiciales que ordenan su cumplimiento, la situación no se destraba y el sistema funciona con recursos limitados, salarios atrasados y becas demoradas.
En paralelo, el conflicto ya tiene fecha de una nueva demostración en las calles: el 12 de mayo se realizará la cuarta Marcha Federal Universitaria bajo la consigna “Milei cumplí la ley”, con réplica en Mar del Plata. Desde ADUM incluso propondrán que ese día haya asueto académico desde las 15.30 para garantizar la participación.
La agenda gremial no termina ahí. El sindicato también confirmó su adhesión a la movilización por el Día del Trabajador, prevista para el 30 de abril en Plaza Rocha, y anticipó la realización de clases públicas durante la semana del 4 de mayo como forma de visibilizar el conflicto.
Además, el frente sindical suma un reclamo político concreto: la renuncia del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, a quien responsabilizan por la falta de avances en la negociación.
Mientras tanto, la universidad transita otra semana sin clases y con un conflicto que, lejos de apagarse, parece entrar en una nueva fase.La agenda gremial no termina ahí. El sindicato también confirmó su adhesión a la movilización por el Día del Trabajador, prevista para el 30 de abril en Plaza Rocha, y anticipó la realización de clases públicas durante la semana del 4 de mayo como forma de visibilizar el conflicto.
Además, el frente sindical suma un reclamo político concreto: la renuncia del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, a quien responsabilizan por la falta de avances en la negociación.
Mientras tanto, la universidad transita otra semana sin clases y con un conflicto que, lejos de apagarse, parece entrar en una nueva fase.