Dirigentes y concejales de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires lanzaron una ofensiva legislativa coordinada para impulsar la reducción o eliminación de tasas municipales en más de 100 distritos bonaerenses. De esta manera, apuntaron contra los intendentes y dan un paso al frente en su objetivo político hacia el 2027.
La iniciativa se presentará de manera simultánea en los Concejos Deliberantes y apunta a instalar un debate sobre la presión fiscal en el nivel municipal. Desde el espacio sostienen que se trata de una acción política inédita en la provincia, al coordinar una estrategia legislativa común en distintos municipios bajo un mismo eje: bajar la carga tributaria local
Según el diagnóstico presentado por el espacio, los contribuyentes bonaerenses enfrentan una presión fiscal elevada que no solo proviene de impuestos provinciales y nacionales, sino también de tributos municipales. El informe señala que la provincia de Buenos Aires presenta el promedio de tasas municipales más alto del país y sostiene que una parte significativa de esos tributos no tiene una contraprestación clara en servicios.
De acuerdo con el relevamiento citado, alrededor del 81% de las tasas municipales no tendría una prestación directa identificable para el contribuyente. En ese marco, advierten que muchos municipios compensan la baja de impuestos nacionales con incrementos en tributos locales.
El impacto, aseguran, se traslada a distintos sectores de la economía. Comercios, pequeñas y medianas empresas, productores agropecuarios y consumidores terminan absorbiendo ese costo, lo que —según plantean— reduce la capacidad de inversión, contratación y competitividad.

El documento también expone algunos ejemplos de alícuotas aplicadas en diferentes distritos. En el caso de las tasas que afectan a hipermercados, se mencionan niveles elevados en municipios como: Lanús: 6%, Pilar: 4,5% y Quilmes: 3,74%. A estos se suman Bahía Blanca, Lomas de Zamora y Escobar con alrededor del 2,7%; Moreno con 2,6%; La Plata con 2,5%; La Matanza con 2% y Avellaneda con 1,8%.
En cuanto a tasas viales, se destacan porcentajes del 3% en Pinamar y del 2,5% en municipios como Moreno y Pilar, mientras que distritos como Avellaneda, Berazategui, Ezeiza, Florencio Varela, Lanús y Lomas de Zamora aplican alrededor del 2%.
Desde LLA sostienen que mientras el Gobierno nacional avanzó en la reducción del
gasto y la baja de impuestos, numerosos municipios —mayoritariamente gobernados por
el kirchnerismo— mantuvieron o incrementaron la carga fiscal local.
“Los bonaerenses pagan cada vez más tasas, pero reciben servicios deficientes, infraestructura deteriorada y escasa eficiencia en la gestión. La presión fiscal municipal no se traduce en mejores prestaciones”, dijo Sebastián Pareja, presidente de LLA PBA y diputado nacional.
“Lo dijo el Presidente Milei en Junín el año pasado: ‘es hora de golpear las puertas de las intendencias para que bajen los impuestos’. Y es exactamente lo que estamos haciendo. Estamos exigiendo que el bonaerense deje de pagar por la ineficiencia de los gobiernos locales y del Gobierno provincial”, afirmó.
La estrategia del espacio consiste en presentar proyectos adaptados a la realidad presupuestaria de cada municipio, con el objetivo de reducir o eliminar determinados tributos, simplificar trámites y bajar costos para la actividad económica.
Las iniciativas incluyen propuestas para eliminar timbrados, reducir alícuotas y revisar tasas que impactan directamente en el comercio, la producción o la construcción.
Según indicaron desde el espacio, el objetivo es abrir una discusión sobre la relación entre presión fiscal y calidad de gestión local, y trasladar el proceso de reducción del Estado también al nivel municipal.
El informe también menciona casos que consideran “tasas insólitas” dentro de la provincia. Uno de ellos se registra en Morón, donde señalan que aún se mantiene vigente una “tasa COVID” creada durante la pandemia. Otro ejemplo se ubica en Carlos Tejedor, donde existe una tasa por movimiento de ganado que, según el informe, generó en 2025 una recaudación cercana a los 600 millones de pesos.
También se menciona el caso de Cañuelas, donde una ordenanza establece una tasa vinculada a la desinfección de taxis, remises y otros vehículos, aunque —según el documento— el municipio no prestaría efectivamente ese servicio.

Entre los proyectos ya elaborados figuran iniciativas específicas para diferentes distritos. En Lomas de Zamora se propone reducir progresivamente hasta eliminar una tasa del 2% aplicada al uso de la red vial municipal en combustibles.
En Bahía Blanca se plantea modificar la tasa de Seguridad e Higiene que grava a los hipermercados, reduciendo la alícuota actual del 27% a un nivel del 9,6% sobre los ingresos devengados.
En Lincoln se propone establecer una tasa vial uniforme por hectárea destinada exclusivamente al mantenimiento de caminos rurales.
También se incluyen iniciativas vinculadas a la simplificación administrativa, como la creación de un régimen de habilitación comercial digital inmediata en La Plata para actividades de bajo riesgo, o la exención del derecho de construcción para viviendas unifamiliares de hasta 100 metros cuadrados en Chivilcoy.
Con esta estrategia, el espacio libertario busca instalar en la agenda pública el debate sobre el peso de las tasas municipales y su impacto en la economía local, en un escenario donde la discusión fiscal comienza a trasladarse también al nivel de los gobiernos locales.