La inteligencia artificial está transformando la medicina con detecciones tempranas de cáncer y enfermedades raras de una precisión y velocidad inéditas.
De forma reciente, un grupo de investigadores japoneses crearon el primer sistema de citopatología autónomo que examina muestras celulares completas en tres dimensiones, eliminando la subjetividad humana y alcanzando una exactitud mayor al noventa y nueve por c por ciento en lesiones precancerosas de cuello uterino, pulmón y vejiga.
Este avance permite análisis masivos rápidos y reduce errores por fatiga del patólogo.
Por otro lado, para las enfermedades raras, que afectan a más de trescientos millones de personas en el mundo, la empresa DeepRare integra datos clínicos, fenotipos y genéticos para proponer diagnósticos transparentes y verificables.
Estos desarrollos automatizan tareas manuales, preseleccionan anomalías y generan diagnósticos iniciales, actuando como apoyo al médico sin reemplazarlo.
La integración de la inteligencia artificial en los sistemas de salud promete descubrir patrones ocultos, elevar la supervivencia en cánceres tempranos por encima del noventa por ciento en varios tipos y así terminar con la incertidumbre prolongada en trastornos raros, democratizando el acceso a diagnósticos precisos y mejorando la calidad de vida de millones de personas.
