La relación entre Moria Casán y Cinthia Fernández atraviesa su momento más crítico. Lo que comenzó como un cruce televisivo con la panelista Elba Marcovecchio derivó en una interna que ahora pone en jaque la continuidad de Fernández en La Mañana con Moria, el programa matutino que la vedette conduce por la pantalla de El Trece.
Según reveló Majo Martino citando fuentes del entorno íntimo de Casán, la conductora habría decidido desvincular a la abogada y mediática: “Desde el entorno de Moria me dijeron que echaron a Cinthia del programa porque Moria no la aguanta más”.
Entre las razones que habrían motivado el malestar se mencionan actitudes consideradas "densas" por parte de Fernández, como llamadas constantes, mensajes insistentes, quejas permanentes (incluso sobre vestuario), llegadas tarde y un trato descortés hacia el equipo técnico, vestuaristas y maquilladores.
Yanina Latorre, conductora del ciclo, reforzó la versión al señalar que "desde el canal están molestos porque tiene malas formas con las vestuaristas y maquillaje".
Desde la producción del programa transmiten una postura distinta: aseguran que Cinthia Fernández "es funcional" y que no existe la intención de apartarla, pese al clima de tensión interna. Esta contradicción entre el círculo cercano de Moria y el área productiva alimenta la polémica y deja abierta la posibilidad de que la decisión final aún no esté tomada.
El conflicto se intensificó en las últimas semanas con varios episodios de alta tensión en el aire. Fernández se quebró en vivo al defenderse de críticas por su rol como panelista y su carrera en derecho, mientras que cruces previos incluido uno donde se la acusó de actitudes soberbias terminaron de romper el vínculo con la conductora.
Asimismo por la tarde, Moria hizo un posteo en Twitter donde habla de una persona conflictiva que trabaja en el programa dos veces a la semana, aludiendo a la vedette. Ni lerda ni perezosa, Fernández tomó la riendas de Instagram, se enfureció y aseguró que se va a ocupar de responder cada palabra.
Esta guerra parece no tener fin.

