De forma reciente, en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reveló que España implementará una prohibición estricta al acceso a redes sociales para menores de 16 años. Esta medida, parte de un paquete de cinco reformas regulatorias, busca proteger a niños y adolescentes de riesgos como la pornografía, los discursos de odio y los contenidos ilegales.
A continuación, el mandatario detalló: “Vamos a devolver las redes sociales a esa tierra prometida que nunca debieran haber abandonado”.
El paquete de medidas, que se aprobará la próxima semana en el Consejo de Ministros, incluye tipificar como delito la manipulación de algoritmos y la amplificación de contenidos ilegales. También se perseguirá legalmente a directivos de plataformas que no retiren con prontitud contenidos de odio, además de acciones contra la desinformación y un mayor control sobre la tecnología.
Esta iniciativa responde a preocupaciones globales por el impacto en la salud mental y la seguridad de los menores, como el bullying virtual y la manipulación informativa.
El anuncio posiciona a España, junto a Francia que ya adoptó una medida similar, como pionera en la regulación de este ámbito.