Reforma Laboral: la mirada local del proyecto de ley
La iniciativa impulsada por Milei para modificar el régimen laboral comenzará a tratarse en el Congreso. Ante ese escenario, legisladores marplatenses, el gobierno local y la CGT fijaron su postura.
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Con la convocatoria del presidente Javier Milei a sesiones ordinarias del Congreso Nacional, el tratamiento por la Reforma Laboral es inminente. En este marco, tras la presentación del proyecto por parte del Ejecutivo nacional en diciembre, esta iniciativa ha generado debates y polémicas que prometen extenderse durante su paso por Senadores y Diputados. Ante este contexto, Mar del Plata no quedó exenta de las diferencias políticas, técnicas y hasta ideológicas que rodean la propuesta. Con representantes en ambas cámaras como el diputado nacional, Alejandro Carrancio, de La Libertad Avanza (LLA) y el senador nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Maximiliano Abad, la ciudad costera es un escenario de disputa por el impacto y las consecuencias que tendría la implementación de este proyecto.
En diálogo con La Tecla, Carrancio defendió la reforma laboral, una iniciativa que sostuvo fue reclamada por el sector empresario y que “es un proyecto que protege varias cuestiones: principalmente protege el empleo”. En tanto, Abad planteó una mirada más matizada al señalar que “pienso que la necesidad de una reforma laboral nadie la discute. Lo que genera diferencias es el sentido y los propósitos de una reforma en la economía del siglo XXI”.
Más allá de las posiciones de los representantes marplatenses en el Congreso, el debate atraviesa de lleno a la ciudad, un distrito históricamente marcado por altos niveles de desempleo, una problemática que preocupa de manera persistente a los trabajadores locales. Si bien los últimos informes laborales del INDEC muestran a la ciudad lejos del triste podio en materia de desocupación, la crisis económica, la apertura de importaciones, el atraso cambiario y el recorte de la obra pública podrían volver a empujar al alza los índices de desempleo.
En ese sentido, el exsecretario de Desarrollo Local, Fernando Muro, remarcó que “la ciudad logró bajar los índices de desocupación al mínimo histórico. Eso es un logro de la ciudad en su conjunto, del sector público y del sector privado, y de la gestión”. Luego indicó que la reforma resulta “fundamental para Mar del Plata, porque tiene un sector privado muy fuerte”. Luego, Muro sostuvo que “no es una opción la reforma laboral, es una necesidad que tiene y necesita nuestra economía”. Y agregó: “El ajuste en el trabajo ya lo hizo el mercado, dejando a 10 millones afuera de cualquier tipo de beneficio social: ni jubilación, ni obra social, ni seguro, ni nada; sin ART, sin nada”.
En la ciudad, las protestas contra la reforma laboral encabezadas por la CGT y las dos CTA se hicieron sentir con una importante movilización el 18 de diciembre. En la jornada no solo participaron las centrales obreras locales, sino también movimientos sociales, agrupaciones políticas y ciudadanos autoconvocados que se manifestaron en el centro marplatense. Durante la protesta, los manifestantes apuntaron que Milei “viene destrozando la industria”. En ese marco, denunciaron que el proyecto representa un retroceso de 50 años en la legislación laboral y alertaron especialmente sobre las limitaciones que se pretenden imponer al derecho a huelga, pilar fundamental de la organización gremial.
El secretario adjunto de la CGT Mar del Plata-Batán, Miguel Guglielmotti, advirtió que la reforma laboral “va a afectar a los marplatenses como a todos los trabajadores de la República Argentina en sus condiciones laborales”. “Va a fomentar mucho más la precariedad laboral y claramente esto va a llevar a una situación muy compleja en una ciudad que hace más de 10 años viene atravesando serios problemas laborales, encabezando los índices de desocupación y precarización laboral de la República Argentina”, apuntó el exconcejal peronista. Guglielmotti también señaló que “los cambios propuestos impactan directamente en aspectos centrales como las vacaciones, las horas extras, las indemnizaciones y las condiciones de despido, debilitando la estabilidad laboral y empeorando la calidad del empleo”. Además, afirmó que “la evidencia empírica enseña que ninguna reforma laboral resulta instrumento idóneo para crear empleo. El actual proyecto tampoco lo será, sino que debilitará la posición de los que hoy tienen trabajo”.
Después, el sindicalista cargó contra el rumbo del gobierno de Mieli: “El modelo económico en curso deprime el mercado interno con salarios y jubilaciones pisadas, liberaliza las importaciones, con lo cual viene generando un verdadero industricidio y retrae el acceso al crédito, de tal modo que, de no modificar estas variables económicas y este rumbo, ningún empleador contratará trabajadores por más baratos que sean”.
Con un debate que expone miradas opuestas, la reforma laboral va a empezar a avanzar en el Congreso Nacional mientras en Mar del Plata reaviva una discusión histórica sobre empleo, derechos y desarrollo productivo. En una ciudad atravesada por ciclos de desocupación y precarización, el proyecto vuelve a colocar al trabajo en el centro de la agenda política, en un contexto económico que combina expectativas, tensiones y fuerte incertidumbre.