7 de enero de 2026
REPERCUSIONES
El modelo SAMIC en la mira: advierten sobre los riesgos de la privatización y el impacto en la región
El exdirector del CEMA y especialista en Administración Hospitalaria, Julio Tuseddo, calificó de "descabellada" la intención del Gobierno Nacional. Aseguró que la medida rompe el principio de solidaridad y aleja la posibilidad de que Mar del Plata cuente con un centro de alta complejidad gestionado en red.

La reciente intención manifestada por el Gobierno Nacional de avanzar hacia la privatización de los hospitales bajo el modelo SAMIC (Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad) ha encendido alarmas en el arco sanitario de General Pueyrredon. Julio Tuseddo, exdirector del CEMA y especialista en Administración Hospitalaria, analizó las implicancias de esta medida, no sólo en términos de gestión presupuestaria, sino como una amenaza directa a la estructura de salud pública que aún sostiene prestaciones de alta complejidad en el país.
El modelo SAMIC, que tiene al Hospital Garrahan como su exponente más emblemático, se distingue por una gestión compartida entre Nación, Provincia y, en ocasiones, los Municipios. Según Tuseddo, esta asociación es la única que permite sostener los "altísimos costos" que implican los trasplantes, la cirugía cardiovascular y la oncología de avanzada. Al respecto, el especialista fue tajante al señalar que la lógica de mercado es incompatible con estos centros: “El planteo de privatizar este tipo de hospitales es descabellado porque si lo privatizan, quien lo tome va a pretender un lucro. Con ello, se va el principio fundamental de los servicios de salud que es la solidaridad”.
La crítica del especialista también se dirigió a la gestión local y al retroceso que, a su criterio, ha sufrido la red de salud en los últimos años. Así, mencionó un desguace paulatino del CEMA y la pérdida de guardias de 24 horas en los barrios, subrayando que herramientas como la telemedicina son valiosas pero no sustituyen la presencia profesional. Este escenario configura lo que Tuseddo denomina un "fenómeno de puerta 12": una desorganización donde el paciente, al no encontrar respuestas en su barrio por falta de médicos o insumos, termina colapsando los hospitales de mayor nivel. En este sentido, la privatización de los SAMIC no solo bloquearía la posibilidad de que la región sudeste cuente con un centro de referencia, sino que desarticularía la red de contención para la población que padece las enfermedades más graves.
Bajo esta premisa, la privatización de los SAMIC representaría el golpe final a una aspiración regional de eficiencia. “Si vamos a hablar de eficiencia, los hospitales SAMIC son de los servicios más eficientes que hay en nuestro país en función de los servicios que dan y de su calidad”, defendió Tuseddo.
Finalmente, el análisis de Tuseddo interpela la visión económica del Gobierno. “La salud no es un gasto, es una inversión; una población sana es una población productiva y, por ende, una comunidad menos pobre”, afirmó. En un sistema donde los avances de la medicina encarecen los procesos, la gestión en red y el financiamiento estatal se vuelven indispensables. Para el especialista, la alarma es clara: si el modelo de lucro se impone sobre el de inversión social, Mar del Plata y la región perderán el capital más valioso que han sabido construir: el acceso real a la cura cuando la vida está en juego.