El viernes por la mañana terminó estallar uno de los tantos conflictos gremiales qué pueden encontrarse en la pesca y sus derivados. Los fileteros de la planta procesadora de pescado de la Legan Fishing Mart S.A., de Roberto La Bella. reclamaban por el cumplimiento de la suba salarial acordada en octubre qué no habría sido respetada por la compañía.
La tensión escalá y la Prefectura Naval Argentina (PNA) reprimió la manifestación en imagenes que recorrieron el país. Tras el conflicto, las centrales obreras de Mar del Plata se expidieron al respecto y repudieron el accionar de las fuerzas federales.
El Secretario General de la CGT José Rocha explicó que “El dueño de la empresa incumplió un acuerdo paritario con el Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP), que los y las compañeras empezaron a discutir en septiembre de 2024 y por el cual en octubre acordaron un aumento del 11%, para luego decirles que les iba a pagar sólo el 1%, lo que es una verdadera tomada de pelo”.
Por su parte, Ezequiel Navarro, Secretario General de la CTA Autónoma dijo: “El reclamo por incumplimiento del pago de parte del salario es legítimo, y estos compañeros y compañeras que tienen extensas jornadas de trabajo y en condiciones de gran esfuerzo ísico, tienen todo el derecho a obtener un sueldo digno, y más cuando eso ya estaba acordado. Ésta es una empresa que además exporta y toda su ganancia la hace a costa del trabajo de cientos de compañeros y compañeras”.
Graciela Gachi Ramundo, Secretaria General de la CTA de los Trabajadores, expresó: “Es un avasallamiento al Estado de derecho que la Prefectura Naval Argentina que debiera cuidar el mar y los recursos marítimos de todos los argentinos, intervenga “de oicio” como nos dijeron, sin orden judicial y en un espacio territorial en el que no puede intervenir, reprimiendo con gas pimienta y las balas de goma a personas que sólo estaba reclamando el pago del salario con lo que los trabajadores mantenemos nuestra familia. Porque que quede claro, con esa plata los laburantes no la invertimos en el sistema inanciero, lo usamos para comer, para pagar el alquiler y los servicios que dicho sea de paso está con costos muy elevados”.